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Ledezma: A Maduro se lo traga el pasivo que heredó de Chávez

"Estamos planteando un plan de gobernabilidad porque Caracas es víctima del caos. Es una ciudad tan compleja no se puede gobernar con criterios aislacionistas", explicó el alcalde metropolitano

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Con amplia experiencia en la lucha política, el alcalde metropolitano Antonio Ledezma asegura que si atender al pueblo es estar en campaña electoral, entonces lo suyo es una gesta permanente porque, según asegura, no abandona el contacto directo con la gente.

El día cuando se realizó la entrevista el mandatario capitalino, junto a un grupo de voluntarios, entregó 500.000 volantes en más de 200 puntos de Caracas para difundir los proyectos ejecutados por su administración.

—La campaña para el 8-D oficialmente no ha empezado.

—Si alguna virtud tiene la descentralización es que quienes ejercen la responsabilidad en estos niveles estamos obligados a reportar a quienes nos han dado la oportunidad de trabajar desde una alcaldía o una concejalía. Es una tarea que asumo con pasión. La carrera política es un apostolado.

—¿En qué se basa su campaña para las elecciones de diciembre?

—Los candidatos de la oposición suscribimos un compromiso con Caracas a través del Plan la Unidad Propone Caracas 2020, que abarca todos los ejes: la gobernabilidad de Caracas, la necesidad de coordinar esfuerzos para tener una visión compartida de la urbe. En movilidad estamos hablando de una coordinación con una autoridad única porque tenemos el Metro, el Metrocable, el Cabletren, el Bus Caracas, el Metrobus, el Transmetrópoli, las rutas troncales y las rutas interurbanas, entre otros. El 171 tiene que funcionar en todos los municipios. Necesitamos una mancomunidad en materia de aseo urbano. Caracas necesita urgentemente dos plantas de transferencia, que las toneladas de basura comiencen a ser clasificadas. Necesitamos nuevas políticas ambientales no solo para la basura, también deben atenderse las quebradas, el Guaire, los parques; además de un plan de seguridad integrada, entre otros.

—¿Qué sucedería si la unidad no gana todas las alcaldías en el área metropolitana?

—Estamos planteando un plan de gobernabilidad porque Caracas es víctima del caos. Es una ciudad tan compleja no se puede gobernar con criterios aislacionistas como lo ha hecho Jorge Rodríguez, que se ha negado a participar en el Consejo Metropolitano de Gobierno y a desarrollar programas conjuntos. Todo indica que la onda de la victoria se expande y que vamos a ganar no solamente los cuatro municipios donde actualmente tenemos coincidencia, sino también en el municipio Libertador.

—¿Existe motivación para votar el 8-D?

—Lo que nos estamos jugando el 8-D no es una alcaldía. Yo no me estoy jugando un cargo, nos estamos jugando la patria, el destino de Venezuela. No estamos al borde de un precipicio, estamos en el abismo y tenemos que ver la profundidad del hueco en el que nos ha metido Maduro. Yo creo que el pueblo va a hacer sonar las campanas y los votos serán el campanario. Es que el país se nos esta escapando de las manos. La gran motivación es Venezuela, este es un pueblo persistente y tenemos una escalera: la calle, y la calle es el 8-D y los ciudadanos que protestan diariamente. Protestar, proponer y votar. Votar es hablar.

—¿Henrique Capriles será el portaviones para diciembre?

—Capriles es una referencia, porque es el líder de esta lucha. Está actuando como jefe del Comando Simón Bolívar y honrando sus propias palabras de dejar el pellejo por la unidad. Lo vemos cumpliendo su tarea como gobernador y al mismo tiempo viendo el calendario para estar en las noches en las parroquias caraqueñas y amanecer uno que otro día en los páramos andinos o en las acaloradas ciudades del Zulia.

—¿Cómo afectarán los resultados las divisiones de la unidad?

—La unidad es una fuerza aglutinadora. No estoy diciendo que es inmune a cualquier escaramuza, lo ideal sería que todos estuviéramos formando parte de esta cabalgata porque es lo que necesita el país. En otras elecciones ha habido divisiones, pero hoy tenemos tarjeta única. En 2008 el jefe de campaña del oficialismo era Chávez y hoy es un devaluado Nicolás Maduro.

—¿Maduro es el portaviones de Ernesto Villegas para la Alcaldía Metropolitana?

—Maduro es una raya porque es el campeón de la inflación, del desabastecimiento. El candidato Villegas tiene que dar una explicación a los venezolanos, pero además a los simpatizantes del presidente fallecido, que sus partes médicos terminaron siendo una burla.

—¿Cómo evalúa la gestión presidencial?

—Maduro va para seis meses y pareciera que fueran seis siglos. Es tan malo que pesa demasiado. A Maduro se lo traga el pasivo que heredó de Chávez y por el que no sabe rendir cuentas. Tenemos un país con menos reservas internacionales, que importa gasolina, que produce menos barriles de petróleo y sigue regalando su riqueza. El drama de Maduro es que no se atreve a dejar de repartir nuestro petróleo y aquí no hay cómo satisfacer las necesidades básicas. La ley habilitante puede terminar siendo una trampa, un bumerán para el propio Maduro. La habilitante también podría ser un pretexto de algunos sectores del gobierno para darle un palo a la lámpara, profundizar un régimen autoritario y perseguir a la disidencia.

—¿Cómo lograr la confianza en el CNE?

—Organizándonos mejor. Como se ha dicho: la trampa está donde no estemos. Si no estamos en las mesas, van a meter gato por liebre. Lo importante es la movilización organizada. Hemos aprendido que se debe estar mosca viva, porque muerta no sirve para nada. Insistir en depuración del registro electoral, combatir la impunidad con los puntos rojos en los centros de votación, exigir que el Plan República haga funciones de custodia y no favorezca a nadie, que se eleve la altura del parabán, que no haya vicios en el voto asistido y que las auditorías sean transparentes.

—¿Cuántos testigos activará la oposición para las municipales?

—En el área metropolitana serán más de 10.000 en todos los centros de votación. Hemos avanzado en todos los sentidos y con la experiencia se ha ganado terreno. Los testigos de la oposición merecen el remoquete de héroes.

Amenaza latente

El alcalde Antonio Ledezma señaló que las amenazas contra la descentralización comenzaron en 2009, cuando el gobierno aplicó el cerco financiero a la Alcaldía Metropolitana.  Refirió que los ataques contra los gobernadores de Miranda, Lara y Amazonas son una continuación de la afrenta y asegura que la intención del Ejecutivo es administrar las alcaldías y liquidarlas progresivamente.

Asegura que su equipo ha logrado sortear las trabas de una gestión que solo cuenta con 0,5% del situado constitucional y la eliminación de los tributos. Destaca que “no hay tiempo para recular” y por eso se postuló para el 8-D.

“Capriles me dijo que esta alcaldía es como un fardo pesado y yo le dije que es duro luchar. Hay que escoger entre un dolor de cabeza y un dolor de conciencia. Estamos corriendo riesgos por la patria. El pueblo de Caracas vivirá un plebiscito. Yo reto a Maduro a que me devuelva la Maternidad Concepción Palacios para demostrarle cómo se administra y en un año la ponemos a valer con el modelo de autogestión hospitalaria que aplicamos cuando fui gobernador”, sostuvo.

Relató que entre las obras que ha realizado figuran el sistema metropolitano de transporte, Transmetrópoli, el Plan Agua para la Vida, el Plan Buena Nota, que otorga becas a los estudiantes; así como programas de emprendedores y de capacitación a madres adolescentes, entre otros.