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“Misión Vivienda va por el sótano”

Aquiles Martini Pietri, presidente de la Cámara Inmobiliaria / Nelson Castro

Aquiles Martini Pietri, presidente de la Cámara Inmobiliaria / Nelson Castro

Aquiles Martini Pietri, presidente de la Cámara Inmobiliaria

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—En Venezuela, ¿quien se casa… casa tiene?

—No necesariamente. Recomiendo que no se casen, que se arrejunten con alguien que tenga vivienda.

—Y quién la tenga, ¿que la venda?

—No, que la atienda y la cuide.

—En materia de vivienda, ¿comienza el ejemplo por casa?

—Obviamente, no… Bueno, realmente no ha comenzado.

—¿Está el Estado en capacidad para regalarlas?

—Sí, pero como un mal ejemplo. Hay que cobrar por cuestiones de responsabilidad.

—¿Y el sector privado, en lo correcto para pedir los actuales precios?

—Los precios son consecuencias de realidades.

—¿Le falta control de calidad a la Gran Misión Vivienda Venezuela?

—La tiene. Calidad revolucionaria. Por ejemplo, en Ciudad Tiuna no cumplieron con las normas. Sus estructuras son muy cuestionables. Aún están a tiempo de rehacerlas.

—¿Es política la política habitacional?

—Es electorera.

—A falta de cabillas y cemento…

—Bahareque, como en la época de Zamora.

—¿El mejor período en soluciones habitacionales?

—El de Luis Herrera Campins.

—¿Un logro de la revolución?

—La sustitución de ranchos por casa.

—¿Es culpable la cuarta república del déficit habitacional?

—La culpa la tiene el país. En las dos repúblicas hubo errores.

—¿Diferencias entre las viviendas de la cuarta y las de la quinta?

—Las de las cuarta existían; las de la quinta son propaganda.

—Y los conjuntos que continuamente publicita el gobierno, ¿acaso son maquetas?

—De las teóricas 200.000 solo se construyeron 65.000 nuevas.

—¿Qué le sobra al sector privado que le falta al público?

—Capacidad y efectividad.

—¿Y viceversa?

—Ni efectividad ni capacidad.

—¿Lo insólito de los complejos de la GMVV?

—La forma como se vive: peajes para entrar y mafias internas.

—¿Lo loable?

—La vivienda en sí. Depende de los habitantes que sean un hábitat vivible.

—¿Habló a puerta cerrada con el ministro de Vivienda y Hábitat?

—Sí, una vez que entré la cerramos, conmigo dentro.

—¿Le entró por la puerta o la ventana?

—Por la puerta, para que todos me vieran.

—¿Esconde algo el gobierno?

—Las mismas viviendas.

—¿Es utópico un techo propio para todos?

—No, depende del momento de la vida de la persona. A veces hay que comprar, otras alquilar. La función es dar opciones.

—¿Alquilaría un inmueble?

—No, no lo recuperaría.

—¿Lo vendería?

—Si tengo dos.

—¿En dólares o bolívares fuertes?

—En lo que me den, aunque es ilegal pedir dólares.

—Si la GMVV “ha cumplido solo con 53% de la meta”, ¿cómo será la cola de dignificados?

—En esperanza. El déficit se ha duplicado en revolución.

—Así las cosas, ¿proyecta refugiados de clase media?

—Ya existen. Justamente los refugiados que no tienen casa cuando se casan.

—¿Se multiplicarán los anexos?

—Como hongos.

—¿Y viviendas para invasores?

—La Casona (carcajadas)… Ya está invadida (risas).

—Y luego de saneado, ¿chalets a la orilla del Guaire?

—(Risas) ¿Por qué no? Hay viviendas a la orilla del Sena. Lamentablemente, el saneamiento del Guaire es otra propaganda más.

—¿Y los que se niegan a abandonar un inmueble alquilado?

—Son ladrones obligados.

—¿Una zona segura?

—El extranjero.

—¿Otra roja?

—Las urbanizaciones, más que los barrios.

—¿El secreto para mudarse de El Valle a Valle Arriba en un tris?

—(Carcajadas) Cavidiando.

—¿Qué haría con El Helicoide?

—Lo reestablecería con su idea original: un centro múltiple.

—En concreto, ¿es Pérez Jiménez un ejemplo?

—Todavía, sin duda.

—¿Se ha demolido el urbanismo?

—La habitabilidad ciudadana y la convivencia.

—¿Se reconstruirá la Ley de Arrendamientos?

—Hay que rehacerla.

—¿Dormita la propiedad horizontal?

—Dormita el venezolano.

—¿Cuántas viviendas más caben en Caracas?

—Será cuántas sobran.

—¿Remodelaría los edificios de la avenida Libertador?

—Yo no los hubiera hecho. Cero planificación.

—¿Un consejo al Estado para “mejorar la calidad”?

—Confianza.

—¿Volverán aquellas “100.000 casitas por año”?

—Ojalá sean las 200.000… En aquella ocasión (1969-1974) casi se logra.

—¿Y un fifty-fifty entre el sector privado y el Estado?

—Fue posible en la cuarta república. Hoy, por razones obvias, el gobierno tiene 80%.

—¿Qué será de la vida de la Cámara Inmobiliaria?

—Subsistirá, luego de 48 años.

—¿Pedirían ayuda al Estado?

—Si no nos expropian, sí.

—¿Hasta bailarían en un ladrillito con el gobierno?

—(Risas) Si se consigue el ladrillito.

—¿Cuántos metros cuadrados dista la cámara del Estado-gobierno?

—(Carcajadas) Hoy menos que ayer y, por lo visto, mañana menos que hoy; se están tendiendo puentes para acordar una política efectiva.

—¿Persiste gente viviendo debajo de un puente?

—Mientras no se caigan…

—¿Llegará al penthouse la GMVV?

—Aún va por el sótano.

—Maduro asegura que en 2019 nadie vivirá sin un techo…

—Otra promesa más. Habrá que esperar que llegue ese año. Los políticos tratan de no tocar el tema de la vivienda y el arrendamiento.

—¿Qué pasaría en Venezuela si las entidades bancarias estuviesen imposibilitadas de financiar créditos?

—Pregunta compleja. Caería la economía por completo. Los países no tocan fondo, pero tampoco techo.