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Crisis económica pone a prueba liderazgos de la MUD y del PSUV

La firma Keller y Asociados da cuenta de que 72% del país pide un cambio, entre ellos 30% son chavistas. Datanálisis advierte que el venezolano no percibe una oferta que se traduzca en esperanza

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 Oposición no debe confiar  en el voto castigo

 Cuando Keller y Asociados pregunta al país quiénes son sus 12 principales  líderes pasa algo que jamás ocurrió mientras vivió Hugo Chávez. Las  respuestas son Leopoldo López, Henrique Capriles, Henri Falcón, María Corina  Machado, Antonio Ledezma, Elías Jaua, María Gabriela Chávez, Aristóbulo  Istúriz, Jorge Rodríguez y de décimo se asoma el presidente Nicolás Maduro.

 Alfredo Keller, director de la organización, explica que el liderazgo de la  oposición se lo disputan Henrique Capriles y Leopoldo López. “Capriles tuvo su liderazgo incontestable en 2012 y 2013, pero fue desplazado por López, a quien lo ayudó la prisión. Prevaleció la línea contestataria”, señala.

 El director de Datanálisis, Luis Vicente León, coloca a López y a Capriles  en un plano más parejo, pues el gobernador de Miranda, aunque perdió apoyó  durante las protestas de 2014, lo recuperó luego.

 Asegura que ambos serán vitales en la campaña para las parlamentarias: “Su papel servirá para motivar, mostrar articulación y luchar contra la abstención. Serán los responsables de decir que hay una verdadera opción de triunfo”.

León explica que en Venezuela quienes se consideran opositores duplican a los chavistas, pues rondan 35% y 40% del país, mientras el oficialismo bajó  a 20%, aproximadamente.

“La gente ha hecho un pacto con la oposición por la búsqueda de un cambio,  por el debilitamiento del chavismo, más que por la oferta de la propia  oposición”, señaló.

 ¿En qué condiciones los líderes de la oposición enfrentarán las elecciones  parlamentarias? León aclara: “Son la oportunidad de oro para enfrentar al chavismo con éxito, a pesar de las ventajas institucionales, los recursos y  el control mediático. El gobierno no podrá llenar esa brecha”.

Keller coincide: “La desastrosa coyuntura económica les da ventajas  competitivas a los líderes de la oposición. No es presumir: viene un triunfo electoral importante para la oposición”.

Ambos analistas consideran factible que la MUD, partiendo de los circuitos  electorales de las parlamentarias de 2010, logre la mayoría simple en el  Parlamento. Keller explica que si se cuenta a los que están decididos a  votar, el balance queda 56% para la oposición y 44% para el oficialismo (con una proyección de 35% de abstención).

 ¿Qué reto tienen los líderes de la Mesa? El principal, para León, es ofrecer  opciones, porque no tienen propuestas. “No pueden depender del voto castigo.  Deben enamorar, estar cercanos a la gente”, señaló.

Keller opina que es vital que vayan a la contienda en unidad, pero no solo  en candidaturas, unidad en el mensaje, en las propuestas.

“Las primarias servirán para reforzar la unidad, pero debe haber coherencia  frente al gobierno, no solo unidad, debe predominar el mismo posicionamiento  político. Deben entender esto: 72% de la población pide un cambio. Más de  30% del chavismo lo pide”.

Un tercer líder, con un nuevo discurso, menos duro contra el chavismo, ha  cobrado fuerza en los últimos días, coinciden Datanálisis y Keller y  Asociados. Es Henri Falcón.

“Ha crecido, cambió su discurso busca jugar al centro. La alianza con UNT  lo  ayudó, le da soporte en Zulia. Está jugando, es un factor a observar”, advirtió Keller.


Oficialismo tiene que recuperar el contacto con la gente

El chavismo -no es secreto- enfrenta una grave crisis: "La popularidad de Nicolás Maduro ha descendido  considerablemente, ronda el 20% y es, a pesar de eso, el único líder relevante dentro del oficialismo", afirma el director de Datanálisis, Luis Vicente León.

Agrega que la autodeterinación como "chavista" de la gente se ha reducido a la mitad.

"Los que se definen hoy en día como chavistas son 20% de la población. Eso tiene que ver con la crisis de liderazgo, y representa un gran problema de cara a las parlamentarias. Los chavistas no creen que lo que hacen sus líderes en materia económica esté funcionando. La dirigencia es incapaz de generar confianza en que la crisis será atendida. El ciudadano no percibe una oferta que se trauzca en esperana, por eso los abandona", añade León.

Datanálisis afirma que lo que la gente pide a los dirigentes del oficialismo es pragmatismo: que se ataque la inflación, el desabastecimiento y el desempleo. Y, además, que no estén tan distantes, que los acompañen en sus dramas.

Pero Maduro ha gobernado con el plomo en el ala desde el 14 de abril de 2013. Alfredo Keller, director de Keller y Asociados, recuerda que la popularidad del mandatario se vio comprometida desde el día de las presidenciales, pues 2mucha gente no creyó que ganara la  Presidencia". La crisis económica le arrebató lo que tenía.

Además, agrega Keller, el presidente ha perdido credibilidad porque 40% del chavismo no cree en lo que dice o propone.

"El conflicto en el liderazgo del chavismo es severo. En su caída Maduro ha arrastrado a otros liderazgos oficialistas", advierte.

Keller y Asociados, sin embargo, tieneun dato diferente: que en el chavismo hay liderazgos, si bien débiles, más fuertes que el de Maduro, lo que ha desatado un conflicto interno.

Elías Jaua, Aristóbulo Istúriz y Jorge Rodríguez, de acuerdo con la organización, son más populares que el presidente. Aunque, aclara Keller, en términos de referencia política, de control político, el que sustituye a Maduro es Diosdado Cabello, "que no es querido, pero le atribuyen el control".

¿Qué genera eso? Disonancia de referencia política: "El chavismo obedece líneas, pero no las respeta", agrega Keller.

La ventaja del liderazgo chavista es, aclara León, su capacidad de movilización, que es superior a la de la oposición. No obstante, "la brecha puede disminuir", señaló León.

Otra carta del gobierno, añade Keller, es que siempre en los comicios juega a la abstención de sectores vulnerables de la oposición, lo cual puede incrementarse en una elección parlamentaria, pues genera menos interés.

"El chavismo usa el miedo, cuya incidencia sobre el electorado es contundente. También vende la idea de que votar es inútil, porque se roban los votos. Imponer a Tibisay Lucena y a Sanra Oblitas en el CNE busca mantener viva la idea de que e gobierno lo controla".

Nelson Villasmil, especialista en opinión pública, advierte que jamás en Venezuela un presidente tuvo tan baja popularidad como Maduro. Dijo que en lugar de liderazgos, en el gobierno hay manipuladores: "Usan los medios para tratar de convencer de que ueden superar la crisis. Pero 80% de la población los ve con desagrado. Manipulan vebo y sentimiento. Son unos líderes e papel".