• Caracas (Venezuela)

Política

Al instante

Corte Interamericana juzga a Venezuela por ejecuciones extrajudiciales

El asesinato de los hermanos Igmar y Eduardo Landaeta, hace 17 años, a manos de funcionarios de la policía de Aragua, permanece impune

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La Corte Interamericana de Derechos Humanos realizará hoy la audiencia correspondiente al asesinato de los hermanos Igmar Alexander y Eduardo José  Landaeta, de 18 y 17 años de edad, ocurrido en 1996, presuntamente a manos de funcionarios de la Policía del Estado Aragua. Después de 17 años los crímenes permanecen en absoluta impunidad.

La Comisión de Derechos Humanos de Justicia y Paz del Estado Aragua, la Vicaría de Derechos Humanos de Caracas y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional formalizaron las denuncias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 2004 y en 2006.

La CIDH emitió el respectivo informe de fondo en 2012, mediante el cual verificó que las ejecuciones extrajudiciales de los hermanos Landaeta ocurrieron en el contexto de una proliferación de grupos parapoliciales en el interior del país.

El 17 de noviembre de 1996, funcionarios del Cuerpo de Policía del Estado de Aragua dispararon en la vía pública, al menos en dos ocasiones, al joven Igmar Alexander, quien murió en el lugar de los hechos. El 29 de diciembre de ese mismo año, Eduardo José fue detenido de manera ilegal por una comisión policial y llevado a la Comisaría del Barrio San Carlos. Dos días después, al ser trasladado en un vehículo policial rumbo al Cuerpo Técnico de la Policía Judicial, recibió 15 impactos de armas de fuego que causaron su muerte, sin que hasta el momento exista una explicación clara de los hechos.

La CIDH también determinó que antes de las ejecuciones, la familia Landaeta fue acosada y amenazada por agentes de seguridad, los cuales allanaron su vivienda de manera irregular, ocasionando daños a la misma; asimismo dos policías amenazaron a la señora María Magdalena Mejías con matar a sus hijos Igmar y Eduardo Landaeta.

En definitiva, la Comisión Interamericana estableció que el Estado venezolano es responsable por la violación de los derechos a la vida, integridad personal, libertad personal, garantías judiciales y protección judiciales en perjuicio de los fallecidos y sus familiares.

El caso de los hermanos Landaeta es el segundo que se eleva a la Corte Interamericana de Derechos Humanos después del 10 de septiembre de 2013, cuando entró en vigencia de la denuncia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos por parte del Estado venezolano. El máximo tribunal hemisférico puede juzgar las violaciones de derechos humanos ocurridas antes de esa fecha.