• Caracas (Venezuela)

Política

Al instante

Mirla Castellanos: Soy izquierdista, pero sin quitarle la empresa a nadie

La "Primerísima" Mirla Castellanos | Foto: Leonardo Noguera

La "Primerísima" Mirla Castellanos | Foto: Leonardo Noguera

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

 —¿La primerísima prioridad nacional?

—Un gobierno de primerísimo orden que no amedrente y ciudadanos de primerísima categoría.

—¿Un canto para la revolución?

—¡A-de-lan-te-a-lu-char-mi-li-cia-nos-a-la-voz-de-la-re-vo-lu-ción! (carcajadas)… Revolución por revolución, ¡zuácata!

—¿A la oposición?

—¡E-se-día-llee-ga-rá-llee-ga-rá! (carcajadas). ¡Y sí va a llegar!

—¿De ser un pájaro?

—Un mirlo, o el ¡cris-to-fué!

—¿Cristo, Mahoma o Buda?

—Me quedo con Papá Dios, quien por supuesto es Cristo.

—Aquellas noches de Chicago, ¿son como las de estos lares?

—Igual en las mafias, las balaceras y los choros.

—¿Cantaría para la MUD?

—Yo le canto al papa, a Dios y al diablo.

—¿Incluido el chavismo?

—Si me pagan requetecontrabien.

—¿Un revolucionario atractivo?

—¡Ay, no; son muy aburridos!

—¿Un opositor?

—¡Ay, me encanta Capriles! Está más bueno que comer con las manos.

—¿La primerísima para usted hoy?

Me. O sea, yo (risas).

—¿Y excluyéndose?

—La que se joda trabajando y tenga más talento que yo.

—¿Una primerísima dama?

—De Galicia pudiera ser porque mi esposo es gallego.

—Pareciera que le ve cierto ángel a los Miguelángel…

—Pues sí, por orden de aparición mi ex, mi hijo y mi marido.

—¿Revolucionaria?

—Espiritualmente, sin querer matar a la oposición y acabando con la impunidad.

—Cuando interpretaba El abuelo, ¿se imaginó todo esto?

—No, El abuelo era futuro. Se refería a tres inmigraciones de españoles, portugueses e italianos que vinieron a darle felicidad, conocimiento y belleza al país.

—¿Un abuelo de la política?

—¡Ay, por amor de Dios! No sé hablar muy bien de la política. Yo diría que nuestro Libertador.

—¿Una melodía para sobrellevar todo esto?

—¡Lle-vo-tu-luz-y-tu-a-ro-ma-en-mi-piel-y-el-cua-tro-en-el-co-ra-zón!.. “Venezuela”.

—Aunque la revolución la hizo su leitmotiv…

—Y yo soy la culpable. Cuando la estrené Chávez me pidió cantarla en la reunión de la OPEP. Ojo: no conocía al personaje. Luego, él y Fidel la destrozaron musicalmente en televisión. Finalmente la canté en el cierre de campaña de Capriles. Soy un libro abierto, pero no con las hojas arrancadas.

—¿Un irrepetible?

—Renny Ottolina; le debo muchas cosas, aunque fue Luis Guillermo González, “Señor cine”, quien me bautizó como La Primerísima.

—¿Su referencia?

—Aldemaro Romero, Simón Díaz, Chelique Sarabia, Hugo Blanco y tantos otros que le dieron vida a este país mundialmente.

—¿Un “Maldito amor”?

—El de quien le ofrece amor a Venezuela y no le cumple.

—¿Una nostalgia?

—Mi casa en Valencia con mis muñecas de trapo.

—¿Madonna, Beyoncé o Cristina Aguilera?

—Las tres. A Madonna la amo. A Beyoncé le miento la madre cada vez que le veo esas piernas (carcajadas).

—¿Una venezolana que se equipare a ellas?

—Ellas nacieron en un país de grandísimas oportunidades. Aquí hay muchísimo talento, pero puro presidencialismo que no lo premia.

—¿Una frustración?

—No saber bailar como los bailarines de Venevisión.

—¿Un mal necesario?

—Trabajar (risas).

—¿El presidente inolvidable?

—El esposo de Doña Menca. Ella y Leoni hicieron una hermosa pareja, pero no porque él iba a ser presidente.

—¿Un líder para cantarle?

–El que ponga a mi país en primerísimo sitial le dedicaría ¡gra-cias-a-la vi-da-por-ha-ber-nos-da-do-tan-to!

—¿Un famoso para alternar?

—Jorge Rigó.   

—¿Un fan tipo obsesión fatal?

—Un muchacho en Maracaibo que me acosaba y quería que le diera hasta mis sostenes (carcajadas).

—¿Erótica?

—La cara no me ayuda.

—¿Una locura en el escenario?

—Se ha ido la luz, se ha roto el cierre del vestido, se me ha olvidado una letra, se me ha ido la voz del micrófono, ha llovido al aire libre…

—Venezuela es un concierto de…

—Problemas.

—¿El instrumento que desafina en la orquesta que ostenta el poder?

—La Asamblea.

—¿Ensaya la oposición para ser proposición?

—Tiene que apretarse más los pantalones y trabajar por el país, no tanto por ellos.

—¿Izquierdista?

–Pero sin querer quitarle la casa o la empresa a nadie. Conozco a muchos resentidos, ¡hijos de la gran… Bretaña!, que ahora tienen más billete que los ladrones.

—¿Otra rabia?

—Cuando el oficialismo contrató a las grandes de la canción y me excluyó. Las otras tres se negaron a ir.

—¿Araña?

—No tengo uñas.

—¿El emblema musical del puntofijismo?

—¡Yo-te-ní-a-u-na-luz-que-a-mi-me-a-lum-bra-ba!

—¿Y del socialismo del siglo XXI?

—¡Me chocan esos nombres tan rimbombantes!.. ¡Ay, no; estamos en otro siglo!

—¿Un solista en el poder?

—Mejor todos los cerebros juntos para empujar este piano hacia una misma dirección.

—¿Un deseo?

—Volver a pasear por el 23 de Enero, como cuando ni siquiera lo irrespetaban a uno verbalmente.

—¿Ese día llegará?

—¡Todos lo añoramos!

—¿Qué pasaría en Venezuela si no llegara?

—La hecatombe… Una pregunta: ¿por qué me preguntaste tanto? Mi marido me va a “matar” por estar hablando de política (risas).