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Capriles: Sentencia del TSJ obedece a intereses partidistas

Capriles Radonski | Foto: Archivo

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El opositor reiteró su postura a favor de un referendo revocatorio para derogar el mandato de Nicolás Maduro

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El dos veces candidato a la presidencia de Venezuela, Henrique Capriles, aseguró hoy que la decisión del Supremo de mantener en vigor el decreto de emergencia económica propuesto por el jefe de Estado, Nicolás Maduro, y rechazado por el Parlamento, responde a intereses partidistas.

“El Poder Judicial no responde a los intereses de los venezolanos, sino a los de un partido político. Queda demostrado que la labor del Tribunal Supremo de Justicia  es solo ver como defiende al gobierno”, dijo Capriles en un comunicado difundido este viernes.

“Esta sentencia es para defender a quien tiene el poder y no a los venezolanos”, indicó.

A juicio del gobernador del céntrico estado Miranda el único poder abocado a resolver los problemas del país es el Legislativo que “está proponiendo leyes como la de los beneficios de los adultos mayores y el título de propiedad, mientras el gobierno lo que hace es poner trabas”.

El opositor reiteró su postura a favor de un referendo revocatorio para derogar el mandato de Nicolás Maduro que, aseguró, “está destruyendo a Venezuela”.

“Hay que salir a recoger las firmas para revocarle el mandato a quien profundiza la crisis”, indicó.

El mandatario regional recordó que “nunca los venezolanos habían hecho horas de colas como ahora para adquirir productos de primera necesidad e insistió en que cada día la crisis se profundiza más.

En el Gobierno “han tenido todas las oportunidades y no han querido cambiar la situación económica”, señaló.

El TSJ sentenció este jueves que tenía plena validez y vigencia el decreto de emergencia económica que Maduro promulgó a principios de año y que luego fue desaprobado por la AN, de amplia mayoría opositora.

La medida permite al Ejecutivo, entre otras cuestiones, disponer de recursos sin control del Parlamento, así como de bienes y mercancías de empresas privadas para garantizar el abastecimiento, además de restringir el sistema monetario y el acceso a la moneda local y extranjera.