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“El CNE debe facilitar el derecho de los venezolanos a revocar a Maduro”

El ex magistrado considera factible realizar el referéndum antes del 10 de enero de 2017, cuando se cumplen cuatro años del período presidencial 

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“Este proceso de cambio político está vivo porque yo lo salvé”, manifiesta el ex presidente de la Sala Electoral Luis Martínez al recordar que fue el ponente de la sentencia que detuvo el referéndum intentado en 2004 para revocar el mandato del presidente Hugo Chávez. En aquella oportunidad Martínez avaló las denuncias del oficialismo sobre irregularidades en la recolección de firmas. 12 años después sigue pensando que la defenestración de un jefe de Estado es un asunto “serio y complejo”, por lo cual deben cumplirse estrictamente las normas, sin que ello implique formalidades innecesarias que, en la práctica,  constituyan obstáculos. 

—¿El CNE ha sido diligente en la tramitación del revocatorio?

—El referéndum revocatorio presidencial es un mecanismo de democracia directa; implica el derecho que tienen los ciudadanos de decirle al gobernante: “como yo te elegí, te revoco porque no cumpliste con el mandato que te di”. Y el CNE debe facilitar el derecho de los venezolanos de revocar, en este caso, al presidente Nicolás Maduro. En la fase inicial de la recolección de firmas se cometieron errores (fallecidos, no inscritos en el registro electoral, etc.) y eso es lo que ha impedido que el Consejo Nacional Electoral emita pronunciamientos en lapsos más breves. En teoría, la verificación de la autenticidad de aproximadamente 200.000 firmas es un acto muy sencillo. En todo caso, estos errores no vician las firmas que cumplen con los requisitos ni la totalidad de las recabadas en esta primera fase. Ya hay un precedente en la Sala Electoral al respecto, específicamente en cuanto a los votos nulos. Hasta el presente no tengo ningún elemento de juicio para señalar que ha habido una actuación deliberada del CNE para retrasar el referéndum, para poner trabas.

—¿Era necesario más de un mes para validar las firmas? 

—Sí. Porque se recogieron más de las firmas necesarias y se incurrió en algunos errores.

—¿No constituye una traba asignar un reducido número de máquinas captahuellas y en lugares que no eran accesibles para todos los electores?

—El Estado y el CNE han hecho un gran esfuerzo por automatizar los procesos electorales, los cuales han mejorado sustancialmente.

—¿En estricto apego a las normas es factible que el revocatorio se realice en 2016?

—Los plazos tienen que ser razonables. La prohibición de dilaciones indebidas, referida en el artículo 26 de la Constitución, es un imperativo para la administración electoral. Pero la carta magna también le otorga potestades normativas al CNE, el cual ha interpretado las normas en atención a las particularidades del caso. Esas normas y los actos administrativos mediante los cuales el CNE las ha interpretado no han sido impugnados y están vigentes. Si mañana el CNE da inicio a la etapa de recolección de las firmas de 20% del electorado, habría dos o tres días posibles para realizar el referéndum revocatorio antes del 10 de enero de 2017. Esa fecha es clave, pues si la consulta se realiza antes y la mayoría se manifiesta a favor de la salida de Maduro, se deben realizar nuevas elecciones  presidenciales. Si se realiza después con los mismos resultados, el presidente es sustituido por el vicepresidente.

—El CNE ha demostrado que puede llevar a cabo un proceso electoral en un mes. ¿Para el revocatorio es imprescindible agotar los plazos?

—Sí, necesariamente, para blindar el proceso.

—¿El revocatorio presidencial implica una jurisdicción nacional o es necesario una participación representativa de todos los estados?

—La normativa establece que debe haber representatividad de todos los estados.

—A diferencia de otros procesos electorales, el CNE no ha publicado un cronograma completo para el revocatorio. ¿Qué opina?

—Se publicará cuando se autorice la recolección de las firmas de 20% del electorado. Para esta etapa el CNE debe establecer puntos de recolección suficientes para que las personas interesadas, en cualquier zona del país, tengan facilidades para firmar. Insisto, que se garantice el derecho de los ciudadanos a revocar a los gobernantes que eligió.