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Aseguran que testigos no recibieron suficiente apoyo el 7-O

Voluntarios que trabajaron el 7-O coinciden en que los testigos deben estar mejor entrenados en próximos comicios / Alexandra Blanco

Voluntarios que trabajaron el 7-O coinciden en que los testigos deben estar mejor entrenados en próximos comicios / Alexandra Blanco

Voluntarios del Comando Venezuela, Súmate y el P30 aseguran que no se desplegaron las “cuadrillas” de respaldo ante irregularidades

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Voluntarios que trabajaron en varios equipos de respaldo para la defensa del voto en las presidenciales se quejaron de aspectos del proceso que, a su juicio, deben ser mejorados en las elecciones regionales. En primer lugar, aclararon que el Comando Venezuela nunca desplegó los grupos de apoyo a los testigos de la oposición en centros dominados por el oficialismo.

Esos grupos de apoyo a testigos se iban a llamar “cuadrillas”, pero dos semanas antes de las elecciones se cancelaron, explicó Alicia Egloff, voluntaria del P30, equipo que apoyaba al Comando Venezuela en la totalización de las actas de aproximadamente 400 centros de votación.

El P30, explicó Alicia Egloff, asumió la responsabilidad de apoyar a los testigos y canalizar las denuncias de los centros. Sin embargo, no estaban preparados para hacerlo porque su función original se limitaba a contactar a los testigos para informarse sobre la entrega de las actas.

Recibieron alrededor de 80 denuncias de los centros bajo su responsabilidad, entre las que estaban testigos opositores golpeados, que sacaban de los centros; integrantes del Plan República o miembros de mesa que votaban por electores; miembros del Plan República que rompían credenciales de testigos; centros en los que se obligaba a las personas a mostrar su voto; otros que no cerraban a pesar de estar vacíos, y otros en los que, en el escrutinio de las actas, no entraban testigos de la oposición, entre otras.

“Los testigos estaban comprometidos, pero no tenían el entrenamiento ni el apoyo para solucionar los problemas. En muchos casos estaban solos contra los chavistas, los integrantes del Plan República y los miembros de mesa identificados con el oficialismo”, señaló María Margarita Rodríguez, colaboradora del P30.

La “cuadrilla” que debía apoyar a los testigos tenía que actuar en cada municipio y debía contar con un abogado, un observador internacional, una persona con una cámara para registrar la irregularidad y otra con un vehículo para movilizar al equipo.

Mariana Egloff, voluntaria de Súmate que registraba las denuncias, dijo que lo único que podían hacer los voluntarios era explicar a los testigos aspectos de las leyes electorales para evitar las irregularidades o coordinar alguna ayuda con el Comando Venezuela. Otro problema fue que en muchos casos los teléfonos de los testigos no servían o que 23% de estos pertenecían al PSUV.

Los voluntarios admitieron que la presencia de testigos en los centros fue mayor en comparación con otras elecciones –la calcularon en 90%–, pero en muchos casos había un solo testigo por centro y no por mesa, lo que hacía imposible que monitoreara lo que ocurría en cada mesa.

Francisco Egloff, que trabajó como voluntario, criticó que los esfuerzos del Comando Venezuela se centraran en conseguir la mayor cantidad de actas posibles y se descuidara parte del trabajo de defensa del voto. “Cuando se tenían las actas, ya se habían cometido los abusos”, manifestó.

Pero los voluntarios –que trabajan en elecciones desde 2006– no se quedan en la denuncia y proponen una serie de recomendaciones a la oposición: que se cree un equipo de apoyo a los testigos en cada centro de votación y que esos testigos provengan de los mismos centros.

También tienen exigencias para el CNE: que se retire la máquina de prechequeo y el Sistema de Autenticación Integrado, “porque intimida al elector”, y que los candidatos tengan las mismas condiciones.

Las denuncias

Entre las denuncias de testigos que se recibieron el 7-O destacan las siguientes:

En Barinas, en la Escuela Técnica Comercial Robinsoniana José Leonardo Chirinos un miembro de mesa colocaba huellas en el cuaderno de votantes y una mujer sin credencial hacía una lista de las personas que votaron y otra de las que no, para buscarlas y llevarlas a sufragar.

En Carayaca, estado Vargas, la coordinadora del CNE en el centro Unitaria Yuri Bermúdez no permitió cerrarlo a las 6:00 de la tarde, a pesar de que no había votantes en la cola. Cerró a las 8:00 de la noche.

En Trujillo, en la Unidad Educativa Estadal Miguel Enrique Gudiño, los testigos de la oposición fueron desalojados del centro de votación por el Plan República.