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Al “plan de la patria” le cambiaron hasta el nombre

El plan de gobierno que aprobó la AN a fines de 2013  no es copia exacta del propuesto por Chávez en 2012 | Cortesía Prensa Miraflores

El plan de gobierno que aprobó la AN a fines de 2013 no es copia exacta del propuesto por Chávez en 2012 | Cortesía Prensa Miraflores

Las bases aguardan explicaciones de la alta dirigencia del PSUV sobre modificaciones de forma y fondo. Javier Biardeau considera que el gobierno continúa buscando la legitimación a través del fallecido mandatario

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Solo los cambios de forma entre el programa de gobierno 2013-2019 que presentó Hugo Chávez en junio de 2012 y el que aprobó la Asamblea Nacional en diciembre de 2013 superan el centenar. Si bien los cinco objetivos históricos se mantienen, el resto del proyecto tiene supresiones, modificaciones y agregados.

Empezando por el nombre del documento, hasta llegar a los objetivos estratégicos y generales, es posible afirmar que no se trata del mismo texto a pesar de que en el discurso oficial se insista en que el proyecto que salió en Gaceta Oficial el 4 de diciembre de 2013 es el mismo que escribió, de su puño y letra, el fallecido presidente.

El de Chávez se llamaba “Propuesta del candidato de la patria comandante Hugo Chávez para la gestión bolivariana socialista 2013-2019”. El de Maduro se titula: “Plan de la patria. Segundo plan socialista de desarrollo económico y social de la nación 2013-2019”.

En el primer objetivo histórico (preservar la independencia) por ejemplo, hay 11 cambios de fondo respecto a los medios de comunicación; la formación para la defensa integral y las milicias; el desarrollo jurídico del área de inteligencia de la FANB, y los estados de excepción. Además se incorporaron 58 objetivos estratégicos nuevos.

¿Falsificado? La primera semana de enero el columnista Toby Valderrama denunció cambios en el contenido del tercer objetivo histórico (convertir al país en una potencia) que en su opinión constituye una “falsificación” fomentada por la “derecha interna”. Citó el caso de los objetivos estratégicos 3.2.4 y 3.2.5.7.

El primero se refiere al modelo que regirá el desarrollo de la industria nacional; según Chávez, este modelo debía enfrentar “la lógica del capital”. Maduro suprimió esa expresión y con ello, dice Valderrama, una bandera fundamental del socialismo.

El otro apartado toca el desarrollo del sector automotriz. Chávez se proponía “afianzar” los proyectos operativos para fabricación de asientos, soldaduras, vidrio y ensamblaje. Maduro preserva esa idea, pero agrega que trabajará conjuntamente con “empresas mixtas” y “alianzas estratégicas con el sector privado”.

Valderrama no dudó en afirmar que tales cambios manipulan el pensamiento de Chávez, lo tuercen hacia el capitalismo y convierten al Plan de la Patria en una franca restauración.


Aliados callados. Los aliados del PSUV no han fijado posición a motu proprio sobre el tema. Pero cuando han sido consultados admiten que no han comparado ambas versiones.

“Nosotros apoyamos el plan de la patria presentado por Chávez. Por un punto o una coma no se puede hablar de falsificación, pero vamos a comparar ambos textos para fijar una posición”, dijo el presidente de Tupamaro, Oswaldo Jiménez.

Edgar Lucena, diputado a la Asamblea Nacional por el partido PCV, participó en el debate en el que se aprobó el proyecto el 3 de diciembre; ese día no hizo ninguna observación sobre las modificaciones. El integrante del buró político de los comunistas, Yul Yabour, admitió la existencia de los cambios, pero no comparte la idea de una falsificación.

“En junio de 2012 el comandante Hugo Chávez dijo que ese documento sería retroalimentado por todas las organizaciones políticas y sociales. Se recogieron 10.000 propuestas que fueron sistematizadas e incorporadas dentro del plan de la patria. No le paramos mucho a Valderrama porque, sin menoscabo ni irrespeto, son opiniones individuales”, dijo Yabour.


La base espera. El 7 de enero, al día siguiente de la denuncia de Valderrama, se abrió un foro para debatir el asunto en Aporrea.com cuyos usuarios se expresaron de la siguiente manera: “Han cambiado, manipulado y modificado el plan que debe guiarnos. Nos llevarán, irremediablemente, a una restauración en la cual solamente la derecha saldrá ganadora!”, dijo Flor Teresa Cen; Victorinux condenó las críticas que se desplegaron contra Valderrama y recordó que sus opiniones gozaban de la consideración de Chávez.

“El proyecto original que dejó el comandante tuvo cambios de forma y de fondo. Si por alguna razón hay que cambiarle algo, debe ser sometido a la opinión del pueblo porque nosotros votamos por ese plan de gobierno”, dijo Vene.

El presidente Nicolás Maduro no ha respondido sobre el fondo de la denuncia y en su lugar descalificó a Toby Valderrama con alusiones indirectas. En sus discursos del 12 y el 15 de enero el jefe del Estado se refirió a sus críticos como “escribidores de pajuatadas” (sic), potenciales “traidores” y “ultraizquierdistas”.


Por la legitimación. En la última página de la versión original del programa de gobierno, Chávez invitaba a dar un debate nacional para “agregar, suprimir y corregir” su contenido. En la introducción del proyecto, presentado por Maduro a la Asamblea Nacional un año más tarde, se informa que “de 10.800 propuestas, 178 se consideraron nuevas”.

Entonces, ¿por qué el gobierno no admite y explica los cambios introducidos? ¿Por qué continúa distribuyendo en los actos oficiales la versión del Plan de Chávez y no la que está vigente?

El sociólogo y profesor universitario Javier Biardeau opina que en el alto gobierno “todavía requieren de cierta legitimación por la vía de la autenticidad que aporta Chávez”.

Dijo que en vez de responder al fondo, atacan a Valderrama. “Creo que tratan de mantener la línea de no ruptura, la idea de la continuidad”, señaló.

Considera saludable que se abra el debate y exhortó a Valderrama a señalar con claridad de qué manera las modificaciones incorporadas falsean la línea de pensamiento de Hugo Chávez, y quiénes serían los responsables.

“No es lo mismo una reforma, supresión, añadido o mejora, que una falsificación. Una adulteración del programa de Chávez implica una distorsión que tuerce su intención original, con base en otros intereses y objetivos políticos”, indicó.

Biardeau dijo que el contraste entre los dos planes es una tarea urgente de las bases, simpatizantes, activistas y militantes. “Allí se juega el criterio ético-político para determinar la continuidad o no del legado revolucionario de Chávez en el gobierno de Maduro”, sentenció.

No es igual ‘impulsar’ que ‘adecuar’

El desarrollo del marco jurídico para la inteligencia y contra inteligencia de la FANB tiene una diferencia sutil entre la propuesta original y la que aprobó la Asamblea Nacional. La modificación evidencia la visión de Chávez y Maduro sobre el rol del Ejecutivo en la redacción de las leyes, y da luces sobre las normas que podrían salir de Miraflores en los próximos años.

El objetivo 1.6.2.4 del “Plan Chávez” propone: “Impulsar la aprobación del marco jurídico” para desarrollar la inteligencia y contrainteligencia de la FAN.

El objetivo 1.6.3.4 del “Plan Maduro” dice: “Adecuar el marco jurídico” para la inteligencia y contrainteligencia de la FAN.

Según la RAE, impulsar es dar empuje para producir movimiento, incitar o estimular. Adecuar, en cambio, significa proporcionar, acomodar o apropiar algo a otra cosa.

En otras palabras, en la versión Chávez el Ejecutivo propiciaría la elaboración o reforma de esas leyes desde el entendido que su aprobación corresponde al Legislativo. En la versión Maduro, el Ejecutivo no daría el empuje para los cambios sino que él mismo se encargaría de hacerlos.


ElDato

En su propuesta, Chávez no hacía referencia al trabajo del gobierno con el sector privado en el área de salud ni como beneficiario, junto con el Estado, de un centro de insumos de materias primas para la transformación del hierro y el aluminio; Maduro sí toma en cuenta a los privados. Sin embargo, ambos consideraron al sector privado en materia de electrodomésticos.