• Caracas (Venezuela)

Política

Al instante

Américo Martín: Abolir la Asamblea o desconocerla son delitos

Recordó que el mandato de la historia al nacer la República fue claro: una nación democrática descentralizada y con separación de poderes, nación respetuosa de la voluntad, creyente en la alternabilidad, donde domina el principio de legalidad

Recordó que el mandato de la historia al nacer la República fue claro: una nación democrática descentralizada y con separación de poderes, nación respetuosa de la voluntad, creyente en la alternabilidad, donde domina el principio de legalidad

Luego de escuchar el contenido del Acta de la Independencia, leída por la diputada Marialbert Barrios, Martín tomó posesión del podio de oradores del Salón Protocolar

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El escritor, político y abogado Américo Martín fue el orador de orden en la sesión solemne por el Día de la Independencia. “Esto es como un premio Nobel, que se lo dan a uno una sola vez”, dijo Martín sobre la distinción.

Luego de escuchar el contenido del Acta de la Independencia, leída por la diputada Marialbert Barrios, Martín tomó posesión del podio de oradores del Salón Protocolar.

En su disertación de poco más de una hora, arrancó aplausos de los asistentes –todos de la oposición al gobierno de Nicolás Maduro– en más de una ocasión. Las referencias al revocatorio, la autonomía de los poderes, el peso institucional del Parlamento y la importancia de contar con una fuerza armada institucional fueron los temas mejor acogidos por la audiencia.

Martín hizo un repaso de los hechos que rodearon el 5 de julio de 1811, sus precedentes y consecuencias históricas para concluir que aquel fue un proceso “conducido maravillosamente por los civiles” –aunque los militares se lo endosaron con el paso de los años– en el que la unidad fue premisa básica.

Recordó que el mandato de la historia al nacer la República fue claro: una nación democrática descentralizada y con separación de poderes, nación respetuosa de la voluntad, creyente en la alternabilidad, donde domina el principio de legalidad. “Por ser el órgano encargado de dictar la ley, la Asamblea Nacional es el poder más importante. Abolirlo, menoscabar sus atribuciones, arrebatarle competencias constitucionales, o desconocer sus actos privativos son delitos por los que se debe responder”, dijo y generó aplausos de pie.

Sostuvo que el militarismo es una ideología y no una fatalidad, pero alertó especialmente contra los civiles militaristas, a quienes describió como amantes de las soluciones de fuerza y enemigos de la convivencia democrática. “La función de los militares es decisiva en los términos consagrados en la Constitución y la ley”, afirmó.

También se adentró en la importancia del diálogo como único recurso garante de la convivencia pacífica. Puso como ejemplo a Colombia que después de 52 años de guerra civil se apresta a firmar la paz y cuestionó a quienes “con pretextos banales desalientan negociaciones en busca de eventuales acuerdos”.

“Más debe la humanidad a afortunadas negociaciones pacíficas entre adversarios, que a las imposiciones unilaterales dictadas por la idolatría y la autocracia. Quien dialoga en serio, no pretenderá aplastar al otro o engañarse tratando de engañarlo. El interés del país no puede sacrificarse al orgullo personal. Si un desenlace sangriento y depredador puede impedirse mediante una negociación civilizada, es un supremo deber intentarlo”, sentenció.

Respaldó el revocatorio presidencial: “El país parece haberse casado con el revocatorio, se volvió una causa popular y como tal debe respetarse, no obstaculizarse. El revocatorio es innegociable no sólo porque es un derecho,sino porque después de firmar le pertenece a los que lo suscriben”, subrayó.

Destacó el “robusto papel de la Iglesia venezolana en defensa de la democracia” y advirtió al gobierno sobre la necesidad de liberar a los presos políticos: “Las opciones son sencillas: acatar la ley de amnistía o adelantarse a sus efectos abriendo ejecutivamente las cárceles”.

Martín concluyó su intervención, cuyo contenido ordenó difundir la junta directiva, enfatizando que el 5 de Julio es una fecha que pertenece a todos los venezolanos y, por ende, no debe dividir a la sociedad. Cerró con una cita del pensador holandés Erasmo de Rotterdam: “La guerra solo le gusta a quienes no la han experimentado”.

El discurso de Américo Martín no pudo ser transmitido en radio y televisión nacional porque el presidente Nicolás Maduro ordenó a los medios de comunicación encadenarse a la transmisión del desfile militar.