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Luis Almagro: "El gobierno de Venezuela definitivamente no es de izquierda”

El Secretario General de la OEA ha seguido activamente la situación política en Venezuela | Foto: staticflickr.com

El Secretario General de la OEA ha seguido activamente la situación política en Venezuela | Foto: Archivo

El secretario general de la OEA Luis Almagro realizó un informe sobre su gestión en el organismo donde puntualizó las razones de su intervención en los procesos políticos de Venezuela

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El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, hizo un balance de su gestión frente al organismo a un año de haber iniciado. Con su estilo completamente opuesto al de su antecesor, el chileno José Miguel Insulza, Almagro interviene directamente en las crisis migratorias de los países, critica duramente a los gobiernos que considera violan la Carta Democrática Interamericana.

Almagro, luego de su duro intercambio con Nicolás Maduro, recibió al semanario Búsqueda de Uruguay para una entrevista exclusiva en su oficina de Washington y avanzó en sus cuestionamientos al "régimen bolivariano", afirmando que el gobierno de Caracas "definitivamente no es de izquierda". 

“No puede haber un régimen de izquierda con presos políticos”, declaró Almagro, antes de agregar que las dramáticas circunstancias políticas y económicas que vive hoy el país caribeño “sacaron completamente de la izquierda al gobierno de Venezuela. Toda la dinámica social del país se fue hacia el populismo facilista. El gobierno de Venezuela sólo se está preocupando hoy de conseguir mecanismos para mantenerse en el poder”.

Almagro considera que su batalla pública con el presidente venezolano forma parte de “una campaña” en la que han participado uruguayos que, cuando llegan a Washington, le preguntan si es “traidor” o “agente de la CIA”, como manifestó Maduro. El ex canciller dijo que durante meses “bancó” esa ola de rumores y que cuando Maduro “oficializó” la acusación, le respondió.

Ante la sorpresa que su posicionamiento respecto a Venezuela ha causado tanto dentro del oficialismo como de la oposición, Almagro dijo que no se ha analizado bien cuál fue su conducta como canciller del ex presidente José Mujica. “Fui muy duro con el gobierno venezolano y llegué a decir que me daba vergüenza lo que estaba pasando” mientras era canciller, argumentó.

Almagro dijo, por otra parte, que sigue siendo miembro del Movimiento de Participación Popular (MPP), que no ha renunciado y que nunca lo expulsaron de ese sector, por el cual fue electo senador en las elecciones de 2014.

Con respecto a la evaluación de su primer año de gestión, el secretario señaló que: “El principal logro es el fortalecimiento del compromiso de la OEA con la defensa de la democracia y los derechos humanos. Siento que hay una OEA más activa en la agenda regional”.

“No le hemos rehuido a los problemas que tiene la región, tanto a nivel de la democracia, de los derechos humanos, como de los derechos en sentido amplio (civiles, políticos, culturales, económicos y sociales). Esto supuso una gestión permanente que nos llevó a involucrarnos directamente en los principales problemas del continente. También hemos trabajado fuerte en temas complicados como la lucha contra la corrupción o los flujos migratorios”, expresó.

El ex canciller indicó que el involucramiento de la OEA en los principales procesos electorales de la región le ha dado una visibilidad importante al trabajo del organismo.

Agregó que la Carta Democrática Interamericana le da al secretario general un compromiso de hacer un seguimiento de los temas institucionales en los países e incluso tomar acciones al respecto. “Tengo la responsabilidad de seguir esos temas. Eso fue lo que hice cuando participé en la discusión de la elección parlamentaria en Venezuela en 2015. Porque la dimensión del fenómeno electoral no es solamente el día de la elección y el voto en la urna, sino también todas las condiciones previas para llegar a ese punto con legitimidad, transparencia e igualdad entre los ciudadanos”.

Cómo interpretan los países miembros sus acciones

Expresó que su intervención en los procesos políticos de los países miembros “Cae bien y cae mal. En general, cae bien que uno asuma un compromiso con estos temas fundamentales y que apueste a que los países perfeccionen sus sistemas democráticos. Los instrumentos jurídicos están para sacarlos del papel y llevarlos a la práctica; los mecanismos están para ponerlos en acción”.

"Siempre consideré que tenía la obligación de juzgar las situaciones adecuadamente, con la responsabilidad de que el juicio sea acertado", agregó.

"Probablemente, el mejor elogio que recibí en este trabajo me lo hizo el Premio Nobel de Literatura, el sudafricano John Maxwell Coetzee, cuando estuvo en Uruguay y yo era ministro de Relaciones Exteriores. Una noche cenamos y al otro día me lo crucé, conversamos un rato más y la representante de él me dijo: '¿sabe lo que dijo ayer Coetzee? Que es la primera vez que conoce a un ministro de Relaciones Exteriores que habla desde el corazón'. Y él me lo repitió enseguida. Mi idea es seguir hablando desde el corazón, desde la razón y desde los hechos. Voy a tratar de que eso no se corrompa ni se pierda".

¿Está Almagro convencido de la “razón” que le asiste en su última carta al presidente Maduro?

"Desde ya. Porque lo que yo planteé en esa carta son principios fundamentales. No es “quítame de ahí esas pajas” ni un inútil intercambio de insultos. Ahí manifesté lo que significa la probidad republicana, la honestidad, la defensa de la democracia y el respeto a que el pueblo sea el que se exprese y resuelva cuando tiene esa facultad constitucional".

"El referéndum revocatorio no pertenece ni a Capriles ni a Maduro; pertenece al pueblo de Venezuela. Definitivamente, el pueblo de Venezuela tiene que poder expresarse sobre la continuidad de Maduro en el gobierno, sin ninguna coerción, sin ninguna coacción, sin ponerle fechas: tienen que dejar que se exprese. Punto. No le pueden robar esa posibilidad", estimó.

Puntualizó que la democracia no puede evaluarse solamente por cómo se llega al poder; debe evaluarse luego por cómo uno se mantiene en el poder. “Si usted se mantiene en el poder de una manera ilegítima, quitándole a la gente la posibilidad de decidir, entonces se transforma en un poder ilegítimo”.

Aseveró que cuándo un gobierno ejerce el poder ilegítimamente, el rol de la OEA es aplicar el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana: “En caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente. El Consejo Permanente, según la situación, podrá disponer la realización de las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática. Si las gestiones diplomáticas resultaren infructuosas o si la urgencia del caso lo aconsejare, el Consejo Permanente convocará de inmediato un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para que ésta adopte las decisiones que estime apropiadas, incluyendo gestiones diplomáticas, conforme a la Carta de la Organización, el derecho internacional y las disposiciones de la presente Carta Democrática. Durante el proceso se realizarán las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática”.

Los “secretos” que conoce Maduro

“La parte más importante de mi carta al presidente Maduro es esta: ‘no soy agente de la CIA y tu mentira, aunque repetida mil veces, nunca será verdad. De todas formas conviene aclararlo aunque esto sea denegar el absurdo. Mi conciencia está limpia, presidente. Y mi conducta, mucho más’.

¿De derecha, centro o izquierda?

Los países que integran la OEA consideraron que la tendencia izquierdista de Almagro lo llevaría a apoyar los gobiernos que se autoproclaraman de izquierda. Sin embargo, sus actitudes como canciller de Uruguay le trajeron como consecuencia la campaña del gobierno venezolano en su contra.

Alegó que el sistema político de Venezuela no cumple con los ideales izquierdistas. “El socialismo, en su construcción, debe ser de igualdad. Y la igualdad solamente existe si hay libertad. Si hay cualquier esquema de opresión en el cual la opinión de determinados ciudadanos no puede ser expresada, esa sociedad no es igualitaria”.

 “Si hay cualquier mecanismo que impida a las personas su más pleno desarrollo intelectual y de conocimiento, esa sociedad no es igualitaria. Ni que hablar, si no permite expresarse políticamente, ni asociarse. No es un buen ejemplo para la izquierda lo que ha pasado en Venezuela en los últimos dos años. La cantidad de pobres en Venezuela creció más que en ningún otro país del mundo. Los niveles de corrupción en Venezuela están hoy arriba de todos los países latinoamericanos, de acuerdo con Transparencia Internacional”, argumentó.

“No puede haber un régimen de izquierda con presos políticos. Todas esas variables acumuladas sacaron completamente de la izquierda al gobierno de Venezuela. Toda la dinámica social del país se fue hacia el populismo facilista. No se pueden morir niños en los hospitales, como está ocurriendo. El gobierno de Venezuela sólo se está preocupando hoy de conseguir mecanismos para mantenerse en el poder. Y eso definitivamente no es de izquierda”, indicó.

Migración en América Latina

“Durante este primer año, nos hemos ocupado seriamente de los graves problemas de migración que hay en el continente: República Dominicana y Haití, Colombia y Venezuela, los cubanos que van sin visa a Ecuador y tratan de llegar a Estados Unidos entrando por Centroamérica y los niños migrantes que salen solos del “triángulo norte” de Centroamérica para llegar a Estados Unidos”, aseguró.

“¿Por qué hay tantos problemas con los emigrantes? En primer lugar, por la violencia: 15 de las ciudades más violentas del mundo están en este continente. Hay bandas criminales con un poder muy grande dentro de los países, que es absolutamente transnacional. En segundo lugar, hay situaciones de pobreza muy fuertes. Y ahí nomás, al lado, la gente ve que tiene a uno de los países más ricos del mundo que es, además, la primera potencia económica del planeta. Es un imán inevitable. Además, como se sabe, en estas migraciones masivas, muchísima gente muere y está expuesta a los traficantes de personas. Y todo esto sin olvidar que un candidato a la Presidencia de Estados Unidos tiene posiciones respecto a este tema totalmente contrarias al derecho internacional.

Por último, Luis Almagro agregó que está en la posición que dirigir una OEA considerada por muchas naciones como “Inútil”. “Por eso hemos trabajado basados en el convencimiento de que nuestro papel es contribuir a reducir la brecha entre el cuerpo doctrinario de la OEA, su Carta fundacional, la Carta Democrática, las magníficas convenciones y la realidad del día a día donde hay mucho derecho pisoteado, libertades conculcadas, presos por luchar y opinar, procesos democráticos reducidos y con limitaciones”, concluyó. 

Con información de Búsqueda.