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Afiuni fue dejada en libertad condicional

La jueza María Afiuni después de su liberación/Foto Leonardo Guzmán

La jueza María Afiuni después de su liberación/Foto Leonardo Guzmán

La jueza debe presentarse en tribunales cada 15 días. Tiene prohibido salir del país, declarar a los medios y manifestarse a través de redes sociales

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Vecinos aplaudiendo desde las ventanas, gente gritando eufórica en la calle, personas con pitos y banderas de Venezuela, conductores que no dejaban de cornetear en señal de celebración, ese era el ambiente que había ayer en la tarde en la urbanización El Cigarral después de que se supo que la boleta de excarcelación de María Lourdes Afiuni había sido expedida.

"¡Boleta, boleta!", le gritaban los vecinos a cada Guardia Nacional que salía o entraba del edificio en el que está ubicada la residencia en la que la juez cumplía arresto domiciliario.

A las 5:59 pm bajó Afiuni, crucifijo verde en medio del pecho y las manos aplaudiendo por encima de la cabeza, visiblemente emocionada pero imposibilitada de hablar frente a los medios por orden judicial. Los vecinos aplaudieron, gritaron y muchos hasta lloraron: la jueza había sido dejada en libertad condicional.

Después de haber estado privada de libertad por tres años, seis meses y cuatro días Afiuni fue dejada ayer en libertad bajo régimen de presentación cada 15 días, prohibición de salida del país, de declarar a medios nacionales e internacionales y de expresar opiniones a través de redes sociales.

"El lunes después de que se presente ante el tribunal para ser impuesta de la medida lo más probable es que vaya a la playa porque a ella le encanta el mar", dijo Nelson Afiuni, hermano de la jueza.

Una semana de espera. La decisión de dejarla en libertad condicional fue tomada por el Tribunal 17 de Juicio de Caracas a petición del Ministerio Público, que el viernes de la semana pasada solicitó que la medida de arresto domiciliario fuese sustituida por una menos gravosa.

La jueza Marilda Ríos, que en esa oportunidad habilitó el tribunal para recibir la solicitud de la Fiscalía, no dio despacho los tres primeros días de esta semana. El jueves, cuando abrió el juzgado, no decidió sobre el asunto y la secretaria argumentó que la funcionaria tenía tres días para decidir.

La petición de una medida menos gravosa había sido presentada alrededor de 30 veces por la defensa y siempre había sido negada.
La juez penal -que estuvo presa por más de un año en la cárcel de mujeres de Los Teques, en la que había reclusas que ella había condenado- estaba presa desde hace más de dos años en un apartamento en el que vive con sus padres y su hija.

Afiuni fue detenida el 10 de diciembre del 2009 en la sede del tribunal de juicio en el que se desempeñaba como juez titular, después de haber dejado en libertad condicional al banquero Eligio Cedeño, que para entonces tenía más de dos años preso sin sentencia, contrario a lo establecido en la ley penal venezolana.

El juicio contra Afiuni por la supuesta comisión de los delitos de corrupción propia y abuso de autoridad fue iniciado en noviembre del año pasado.

Aunque Afiuni se había declarado en desobediencia para no verse obligada a ser procesada por jueces que en su criterio no eran imparciales, el proceso se lleva a cabo en su ausencia gracias a una reforma del Código Orgánico Procesal Penal que fue aprobado por decreto ley por el entonces presidente Hugo Chávez y no por la Asamblea Nacional, como está pautado para normas de esa naturaleza.

"Ella va a cumplir con el régimen de presentación, pero se mantendrá firme en su decisión de no avalar con su presencia un juicio injusto", explicó José Amalio Graterol, abogado de la jueza. El abogado repudió que le hayan prohibido a Afiuni expresarse a través de su cuenta en la red social Twitter, en la que tiene 252.223 seguidores.

"Ya está en libertad condicional, ahora falta que le quiten la mordaza, que se le vamos a quitar cuando dicten la sentencia absolutoria", dijo.

Después de abrazar a los vecinos y de fotografiarse con todo el que se lo pedía Afiuni logró subirse al carro en el que iría a la Iglesia San Gabriel de La Tahona. Se sentó en la parte de atrás. Iba con amigos y familiares. Estaba llorando.