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Actos del 10-E buscan legitimar tesis y liderazgo oficialistas

Decenas de venezolanos que reciben formación en Cuba realizaron una pequeña marcha hasta la embajada de su país en La Habana en apoyo y solidaridad con el presidente Hugo Chávez tras su anuncio de una nueva operación por el rebrote del cáncer que padece

Seguidores del presidente realizarán actos el 10-E

Maduro, Cabello, Ramírez, Rodríguez y Jaua estarán al frente de la concentración en Miraflores

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No habrá juramentación del primer mandata rio Hugo Chávez ante la Asamblea Nacional, mañana 10 de enero.

En su lugar, el presidente del Poder Legislativo, Diosdado Cabello, anunció que la capital será escenario de una masiva manifestación popular en apoyo al jefe del Estado y la Constitución.

Miraflores será el eje de la concentración que pretende copar las principales calles del centro de Caracas desde las 10:00 am. Los chavistas mirandinos, dijo Elías Jaua, se concentrarán en puente Llaguno; los procedentes de otros estados, así como de los ministerios también tendrán su punto de reunión a lo largo de la avenida Urdaneta. En la noche habrá un concierto en el Teatro Teresa Carreño.

El diputado Julio Chávez (PSUV) indicó que la actividad se convocó en respuesta a mensajes divulgados por twiteros el fin de semana en redes sociales. "Ante el llamado de la oposición a un paro cívico y sus intentos de desestabilizar, nos vamos a concentrar para defender el liderazgo de Chávez y la Constitución.

Los partidos, los movimientos sociales, el vicepresidente Maduro, los ministros, el alto mando militar, los diputados de la Asamblea, ahí estaremos todos como un solo gobierno", dijo el parlamentario.

El dirigente del estado Lara afirmó que las actividades tienen el propósito de darle legitimidad a la tesis de la continuidad de la gestión. "Ese es uno de los propósitos; el otro es estar en la calle de manera pacífica y cívica ante la intención de la oposición de desestabilizar", dijo Chávez.

Se espera que Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Rafael Ramírez, Jorge Rodríguez y Elías Jaua estén al frente de la concentración en Miraflores.

Piso político. El politólogo y profesor universitario Farith Fraija citó otros objetivos que, a su juicio, tiene la movilización oficialista de mañana.

Primero, poner en alerta a los movimientos sociales frente a situaciones indeseables que comprometan la gobernabilidad; segundo, llamar la atención de la comunidad nacional e internacional sobre el respaldo que tiene Chávez independientemente de si está o no en el país.

"Tercero, darle un piso de legitimidad a los actores que están al frente en las distintas instancias de Gobierno. No sólo a Maduro y Cabello sino a los líderes del Polo Patriótico, como Rodríguez, Ramírez y Jaua", indicó Fraija.

El secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, opinó que con los actos de mañana el Gobierno sólo pretende mantener las apariencias de institucionalidad en medio de una contradicción: "¿Si el 10 de enero es para ellos una formalidad irrelevante, por qué traen a medio mundo para celebrarlo?", se preguntó, en referencia a la participación de representantes de otros países.

Juego político. El presidente de Uruguay, José Mujica, fue el primero en confirmar su venida a Venezuela; le siguió el de Bolivia, Evo Morales, mientras Ecuador enviará a su canciller, Ricardo Patiño.

En las próximas horas, otros jefes de Estado podrían confirmar su viaje a Caracas.

En opinión de Aveledo, sin embargo, ni siquiera la asistencia de los dignatarios será aval suficiente para legitimar la tesis de la continuidad de la gestión esgrimida por el PSUV. "Primero, veamos quiénes vienen. Si son los beneficiarios del ALBA, nada agregan. Segundo, Venezuela es una República, tiene reglas constitucionales. La legitimidad y la legalidad tienen que ver con la democracia, que es una conquista histórica que ha costado mucho al pueblo venezolano", dijo Aveledo.

Ayer, el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, se refirió al asunto en una rueda de prensa. "Les digo a los presidentes de América Latina que no se presten para el juego político de un partido". No se descarta que los invitados extranjeros ofrezcan discursos, dijo Julio Chávez.

La especialista en opinión pública y profesora universitaria, Mariana Bacalao, reivindicó la actividad pesuvista. "Están en su derecho de hacerlo con el propósito de legitimar cualquier cosa que ocurra el 10E en la Asamblea o fuera de ella y crear la imagen interna y externa de que cuentan con el respaldo popular. En teoría, ese es uno de los factores que valida todo acontecimiento en democracia; falta ver si en la práctica resulta así. Lo importante es determinar en qué términos se produce la movilización de la gente: si es espontánea y alegre o es inducida bajo amenaza", dijo Bacalao.

Percepciones. A juicio de Bacalao, la percepción que logre proyectar la actividad será fundamental para el Gobierno: "En política, las percepciones juegan un papel vital. En este caso, es la suma de acciones la que importa finalmente".

En tal sentido, Fraija considera que las movilizaciones por sí solas no legitiman las acciones que se tomarán en los próximos días, sino que es una suma de factores.

"Estamos en una situación que tiene varias dimensiones.

Además de la política, está la legal, la jurídica. La Asamblea Nacional dio a conocer la posición de la mayoría de los diputados. Ahora tenemos la necesidad de conocer la decisión del TSJ. El 10-E veremos el apoyo popular expresado en la movilización de las bases", indicó Fraija.

La asistencia de los dignatarios del extranjero no es vista por Fraija como un elemento discordante ni injerencista, aun cuando los de mañana no serán actos de Estado sino político partidistas.

"No puede ser visto como una injerencia. Hugo Chávez no es sólo el presidente de Venezuela sino que es un líder continental y mundial. Hay alianzas políticas importantes con distintos mandatarios. La visita de ellos le daría respaldo al gobierno del presidente Chávez, aún en su ausencia", dijo Fraija.