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ABC: El final de la enfermedad de Chávez fue una historia de mentiras descaradas

Hugo Chávez con sus hijas / @PresidencialVen

Hugo Chávez con sus hijas / @PresidencialVen

El diario español asegura que la necesidad de simular que el Presidente estaba capacitado para seguir en sus funciones a pesar de lo delicado de su estado de salud, creó "situaciones esperpénticas", como la producción de firmas y la publicación de unas fotografías correspondientes a un postoperatorio previo

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El diario español ABC publicó este jueves una nota en la que analiza lo que considera las mentiras oficiales en torno a los últimos días del presidente Hugo Chávez, entre las cuales destaca fotos trucadas, falsos mensajes de Twitter y diálogos inexistentes para ocultar la verdadera condición de salud del mandatario.

A continuación se reproduce completo el texto publicado por el medio:

"La recta final de la enfermedad de Hugo Chávez fue una historia jalonada de mentiras oficiales. La más descarada fue la distribución de fotos en las que el presidente venezolano y sus hijas supuestamente aparecían leyendo la edición del diario cubano Granma del día 14 de febrero. Pero no fue la única manera de intentar engañar a Venezuela y al mundo.

La necesidad de simular que Chávez estaba capacitado para actuar de presidente desde el lecho de la enfermedad -completamente contradictorio con su incapacidad para juramentar el cargo- generó situaciones esperpénticas. Como la producción de firmas que médicos y grafólogos acogieron en general con escepticismo. Algunas de ellas eran completamente calcadas, como repetidas digitalmente, cuando dos rúbricas de la misma persona nunca tienen los trazos idénticos.

Todo indica que las fotografías de Chávez con sus hijas correspondían al postoperatorio de una intervención previa. La principal prueba sería la nariz de María Gabriela, que en la imagen aparece sin la modificación de la cirugía estética que se hizo en noviembre de 2012. Las redes sociales, además, demostraron lo fácil que era colocar cualquier periódico en las manos de Chávez. Si el propósito era dar una fe de vida, el Gobierno debía haber facilitado un vídeo. Además, si su estado de salud era el que las fotos indicaban, nada impedía que cuando tres días después llegó a Venezuela hubiera aparecido unos instantes ante las cámaras.

Las fotos tenían probablemente como misión aparentar un estado de salud que convenciera a todos, si unos días después se anunciaba que Chávez había juramentado en el Hospital Militar de Caracas, de que efectivamente había sido así aunque no hubiera testimonio gráfico. La posibilidad de una juramentación ficticia, con connivencia de los miembros del Tribunal Supremo, estaba en marcha como opción alternativa. Los dos planes se vieron finalmente desbaratados.
Diálogos de sordos

El día de esa llegada a Caracas, la cuenta de twitter de Chávez, tras semanas en silencio, lanzó tres trinos. «Hemos llegado de nuevo a la Patria venezolana. Gracias Dios mío!! Gracias Pueblo amado!! Aquí continuaremos el tratamiento», decía uno de ellos. La sospecha de su falsedad se basa en que algunos elementos de grafía son comunes a la manera de escribir del ministro Jorge Arreaza, casado con otra de las hijas de Chávez, Rosa Virginia. También que esos tuits del 18 de febrero fueron los últimos de la cuenta. Si Chávez estaba en condiciones físicas para escribir eso, indudablemente hubiera escrito más mensajes.

Otro engaño al pueblo fueron las aseveraciones del vicepresidente Maduro y otros ministros acerca de diálogos con el enfermo. Con ello querían superar ante los ciudadanos las dudas de legitimidad de su continuidad como Gobierno. Cuando ABC desveló que Chávez había perdido la voz, los ministros comenzaron a referirse a otras maneras de comunicación con el presidente.

Algunas situaciones fueron irrisorias, como las supuestas cinco horas de trabajo que tuvo con Maduro, según aseguró este, el 22 de febrero, el mismo día que unos análisis habían diagnosticado un claro avance de tumoración en el pulmón del paciente. Tras esa fecha, ningún ministro subió al piso del Hospital Militar donde supuestamente seguía Chávez, a pesar de que todos insistían que allí permanecía".