• Caracas (Venezuela)

Perkins Rocha

Al instante

Perkins Rocha

Tan solo un capítulo

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Es probable que la decisión de Obama de declarar amenaza para los intereses de su país al gobierno de Maduro signifique para este la posibilidad inesperada de introducir un tema que le permite recuperar su golpeada imagen tras la ficticia bandera de noble cordero víctima del lobo imperial. Adicionalmente, tal declaración le permitirá al señor Maduro tener una especie de colcha cargada de retazos de excusas que podrá halar selectivamente, cada vez que de aquí en adelante se le presenten los problemas sociales de esos que, seguro estamos, rebasarán constantemente su capacidad de sostenimiento del orden público.

Hoy, la resolución “asesina” del general Padrino que permite usar armas mortales para reprimir civiles no es el tema, ni siquiera lo es el uso destemplado que, por la motivación que provoco tal resolución, se hizo con ella sobre un joven estudiante de 14 años asesinado en el Táchira por un policía bolivariano. Tampoco lo son los múltiples asesinatos cargados de violencia que reportan las cifras negras de ONG dedicadas a su seguimiento, los cuales han ocurrido, ya podemos decirlo con todo el dolor que eso implica, con la absoluta impunidad de un aparato de justicia, entusiasmado principalmente en juzgar a la disidencia política.

Sin embargo, muerde el peine Maduro al aferrarse a un tema que, si bien reporta renta política fácil y rápida, es igualmente de limitada duración, altamente agotador y evidentemente pasado de moda política en un mundo altamente globalizado, precisamente como del que quiere apartarnos. ¿Puede controlar Maduro el caudal de información y el manejo que posee Estados Unidos de su gobierno, como consecuencia del acopio que en más de 16 años se ha hecho de esta exótica forma de hacer política, llamada socialismo del siglo XXI?

Es ingenuo pensar que un gobierno que desde el inicio mostró sus deseos frenéticos de abrazar a los desadaptados del mundo, bastardos y asesinos para muchos (desde guerrilleros de la FARC hasta rebeldes iraníes) que creó zonas de tolerancia dentro de nuestro territorio para ellos, que los hospedó, financió y defendió internacionalmente, no tenga en estratégicos centros de investigación y seguimiento internacional expedientes completos de sus políticas y de sus ejecutores. 

Por eso considero que existe un factor “X” inesperado, no controlable, el cual creo subestiman: ¿sabe Maduro con certeza cuál es la magnitud de la información que el gobierno de Obama tiene de él y principalmente, de los suyos? ¿Controla –porque los conozca– toda la información de los hechos delictuales y corruptos que pudieron haber realizado funcionarios de su gobierno, en el supuesto de que él no esté envuelto en ellos?, y aún más, en el caso altamente improbable de que así sea, ¿sabe o conoce Maduro de todos los prolegómenos oscuros que bordearon los 15 años de la gestión de su “padre eterno”? Sabemos que él fue hombre de su confianza, incluso culminó como su canciller estrella. Pero el estilo de Chávez de no confiar en un solo grupo de personas o sectores hizo que en su gobierno nadie, solo él, fuera imprescindible, lo que hace suponer que nadie, solo él, concentraba toda la información de todos los hilos de su gobierno. ¿Cómo afectaría al espíritu revolucionario el hallazgo internacional de hechos delictivos altamente comprometedores, cometidos por personeros públicos ligados al anterior gobierno bolivariano?

Un gobierno como el de Estados Unidos que ha permitido que su ejército se convierta para la Comunidad Europea en el único muro de contención de los radicales del Medio Oriente, “ensuciando sus manos” por ellos, en asuntos que por su complejidad estos no han podido –o no han querido– encarar; lo mínimo que pedirá al resto de la comunidad mundial –especialmente a la europea– es solidaridad para combatir al gobierno chavista, que se ha apartado de las vías constitucionales y se manifiesta a diario contrario al respeto de los derechos humanos de más de la mitad de la población que lo adversamos.

Sucede que lo que Maduro pretende minimizar con esta evidente situación de David contra Goliat son las detonantes consecuencias de una realidad que el sí conoce: que al menos un poco más de la mitad de los venezolanos no legitimamos su ficticia guerra al imperialismo norteamericano.

Una vez que Obama sea el primer presidente norteamericano en pisar La Habana “socialista”, ahora de Raúl, luego de levantar el bloqueo, ¿cómo reaccionarían los  tibios aliados maduristas del Alba, frente a la detención que de un militar de su entorno ordene una Corte Penal Internacional por violación de derechos humanos de jóvenes estudiantes disidentes? Creo que aún no llegamos al nudo de la trama.