• Caracas (Venezuela)

Pedro Llorens

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Pedro Llorens

El señor de los ojitos

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Por muchos abrazos y besos que se den en cadenas de radio y televisión, hay uno que juega a ser el duro, el retador, el aporreador, el matón sin estatura ni talla que aspira a convertirse en el Joseph Stalin (hombre de acero) de la camada (cívico militar) de corruptos y adulantes engendrada por Corazón de mi Patria...

... Y hay otro que escaló en la burocracia, siempre tutelado, hasta llegar a la cúpula del poder, sin que tenga muy claro lo que debe hacer o deshacer, elevar o hundir, asumir o dejar pasar, a quien todavía resulta complicado aceptar que Corazón de mi Patria nos engatusó a todos (a él también) y depauperó al país con el cuento chino (más bien cubano) de su revolución bolivariana.

Ambos mantienen una sórdida rivalidad que niegan en público, con profusión de carantoñas, tan exageradas que provocan risas (con o sin sarcasmo), para enseguida volver a lo mismo, uno a imponerse (¿o serruchar?) y el otro a tratar de frenar el descrédito que le encaja el competidor cuando le pasa por encima, le arrebata decisiones, le atraviesa problemas y lo deja desnudo (luce débil, indeciso, desvalido) ante la opinión pública...

...Como la bravuconada indebida, provocadora y apresurada, lanzada con premeditación y alevosía por el señor de los ojitos, suficiente como para provocar un conflicto con Colombia, que si no pasó a mayores es porque el otro, el pánfilo bigotón (a quien correspondía hablar primero y fijar posición), después de haber caído inicialmente en la trampa, decidió rectificar por consejo de quién sabe quién (pero seguramente de nacionalidad cubana) y ordenó al roedor de la Casa Amarilla proceder en consecuencia.

A fin de no perder el impulso, ordenó hacer lobby al secretario de Estado John Kerry para recibir a "Castorcito" (el roedor) en la Asamblea General de OEA en Guatemala y normalizar las relaciones, aunque eso obligue a moderar expresiones sobre el imperio en sus peroratas...

... Por lo que ahora las denuncias sobre posibles atentados criminales contra el señor de los ojitos y "mi persona" no deberán implicar a Bogotá ni a Washington, pero en cambio Colombia podrá seguir mandándonos comida y las buenas relaciones con el imperio permitirán pedir perdón al FMI y, de paso, darle fuerza al endeudamiento con unos créditos lo más blanditos posible que permitan salirnos de esta "estanflación" (estancamiento con inflación) en que nos metió Corazón de mi Patria y nos tiene a punto de mandar al carajo la soberanía y entregar el país a los chinos.