• Caracas (Venezuela)

Pedro Conde

Al instante

La patria y sus traidores

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Todos comentan diariamente la injusticia que reina en nuestras relaciones sociales que emergen del fragor funcional de la estropeada sociedad actual. Se impone un cambio fundamental, la abolición total y definitiva de toda la normativa, organización, financiamiento que se opongan al libre desarrollo de la actividad del venezolano. Cuando los de arriba desde el gobierno usan la fuerza para mantener un estado de cosas irracional, para perpetuar las desigualdades, la escasez, la disminución en la calidad de vida, la degradante atención en los centros públicos de salud, la deteriorada y mal llamada educación, justo y lógico es que los de abajo apelen a los mismos medios para tratar de librarse de la opresión, del acuciante descenso del nivel de vida y de la inseguridad. ¿Qué motivos hay para que la violencia antipatriota de aquellos sea lícita y no la de los que aspiran a superar esta perpetuación? Si se condena la violencia, si se condena la conquista de la dicha para todos oponiéndose al desparpajo cubano-comunista, condénese también la fuerza que mantiene, a pesar de la protesta diaria de los que sufren, un organismo social basado en esa misma fuerza. Seamos lógicos y no anatematicemos procedimientos necesarios en tanto que la injusticia exista, prevalezca en la patria.

¿Qué es la patria? No es una comunidad de intereses, que no la hay ni puede haberla donde unos auspician el libre cambio ya y otros se oponen; donde el agricultor lucha por mejores precios con el agroindustrial; no es la comunidad de idioma; no es la comunidad de raza en un país mestizo, ni la comunidad de tradiciones y costumbres en diferentes regiones del país. No es nada de eso. Coincide más bien la idea de nación. Quizá, es un estado mental colectivo. ¿Es la patria un prejuicio del gobierno? Tal vez. Es ver en el extranjero, en el otro, como los romanos veían, al enemigo. Ver en el que se opone al antipatriota, al enemigo de las tropelías oficiales. Lo llaman el “enemigo interno”. Dice la Biblia: “Por sus obras los conoceréis”. Al observar las de estos gobernantes, una parte del PSUV y militares, podría afirmarse que para ellos, con algunas excepciones, la patria es el último refugio de los bandidos, los auténticos antipatriotas, ese sambenito infamante. ¿Por qué?

Pues, son ellos porque importando un modelo fracasado por doquier (Rosa Luxemburgo en 1918 rechazó la pretensión de que se imitase la Revolución rusa), hay hipertrofia del Estado con una burocracia por haberse atribuido, los militares y parte del PSUV, la dirección exclusiva del mismo, violentando normas, aboliendo el profesionalismo, participando así en el reparto ventajoso y corrupto del excedente petrolero y de la recaudación fiscal, a la par que languidecen todas las funciones y servicios estatales en detrimento del nivel de vida de los venezolanos. Ha dado origen a un Estado-partido degenerado, jorobado, intolerante. La degradante burocracia es una nueva casta parasitaria, pues, no es resultado de las fuerzas productivas. Es, digámoslo sin rodeos, una clase dominante que ejerce un poder casi absoluto política y económicamente, que explota como en cualquier país de capitalismo salvaje.

Pues, son ellos porque no defienden el asiento territorial de la nación. Existe una fuerza militar foránea, una legión extranjera ubicada en cuarteles, comandos militares y encubiertos en registros, notarías, hospitales, escuelas, proyectos industriales, agrícolas. Abandona la soberanía en la Guayana al autorizar a China para conocer información mineral estratégica y no resguardar las zonas marinas exclusivas. Negligencia, omisión en la reclamación del Esequibo.

Pues, son ellos porque hay un proceso para diezmar a la población venezolana. Emigran los más capacitados, jóvenes; alimentación precaria que dificulta desarrollo cerebral y así incapacita para aprender y crear conocimientos. Se fallece antes de tiempo por falta de atención médica, medicinas e infraestructura adecuada. Y se pretende crearle nuevos mitos, una teología compleja, santera, atea, con su dogmatismo, sectarismo, y su escolástica en torno al fundador; todo lo cual tiende a desestabilizar sus creencias cristianas tradicionales.

Pues, son ellos porque han destruido el aparto productor, endeudado al país, se niegan a cambiar de modelo que jamás estimulará nuevas inversiones ni desarrollará al país; pretenden aumentar ahora cuando menos conviene el precio de la gasolina y eliminar parte de nuestras ventajas comparativas, al tiempo que hunde aún más la economía recesiva, caracterizada, entre otras, por la volatilidad cambiaria e inflación galopante, a pesar de haber percibido abundantes ingresos petroleros que, en parte,  regalan a otras naciones y enriquece la cúpula cívico-militar de la burocracia parasitaria; se malgasta, como es notorio lo gastoso del inquilino de Miraflores y su entorno.

psconderegardiz@gmail.com