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Ni patria ni muerte, sino belleza

Portada del libro ganador del Premio Tusquets 2015 / Foto cortesía Editorial Planeta

Portada del libro ganador del Premio Tusquets 2015 / Foto cortesía Editorial Planeta

“La literatura sirve también para comprenderse como habitante y ciudadano de un país”

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Las funciones de la literatura como producto refinado del espíritu humano, son variadas, sorprendentes, inagotables, liberadoras, exorcizantes y un gran etcétera proteico. Pienso en este tema, tan recurrente y socorrido, cuando termino de leer la magnífica novela Patria o muerte, de nuestro escritor Alberto Barrera Tiszka (Premio Tusquets Editores de Novela, 2015). Y lo pienso, porque esta obra es un acercamiento literario a nuestras angustias políticas, del cual –obra de lo literario– sale uno reflexivamente entusiasmado por lo venezolano, a pesar de la carga de miseria que padecemos en nuestra historia reciente, presente –claro está– y bien reflejada en Patria o muerte.

Es que la literatura sirve también para comprenderse como habitante y ciudadano de un país, despojando la realidad de las visiones extremas, sectarias, sin matices, en las cuales se cae con tanta facilidad. O mejor, la manera más fácil y peligrosa de sentir y padecer la realidad: la intolerancia y la exclusión del otro y su visión, del otro y sus sentimientos.

Barrera Tiszka nos acerca a los acontecimientos alrededor de la muerte del presidente Chávez, mediante escenas que retratan críticamente la realidad, pero sin alterarla para que el lector tenga los distintos sentimientos que despertaron los hechos más recientes de nuestra historia colectiva. Dos hermanos (Miguel y Antonio Sanabria) con visiones e interpretaciones distintas de la realidad, enfrentados, alejados, pero que se acercan por lo fraterno, se conectan por lo familiar. Una esposa (la de Miguel) fanatizada que se siente vengada con la enfermedad del presidente y una chavista que se declara redimida, rescatada, reconocida por Chávez y sus acciones: “Por eso te digo que Chávez me cambió la vida. Porque él es como uno y se plantó bien duro frente a toda esa gente… Me cambió la forma de pensar, de mirar, de mirarme a mí misma… Como te dije antes, es una vaina de piel, de corazón. Al final, yo lo amo porque él es pobre y feo, como yo…” (p. 167)

En Patria o muerte, el escritor selecciona distintas estampas de la realidad y las va engranando para retratar y comprender a la Venezuela de Chávez, con una carga visual que delata la maestría de Barrera Tiszka generando imágenes eficaces para comprender, para tener idea, para pasar del soporte de tanta realidad a la frescura que genera la comprensión de lo humano y sus circunstancias concretas.

La violencia que nos agobia se hace presente de dos maneras. La angustia de una madre por la seguridad de su hija, ante la cercanía y cerco de las tragedias cotidianas en nuestro país, y los disparos que acaban con su vida y tronchan la de una niña. Y en medio de tanta dureza, nos traza la belleza salvadora: el enamoramiento de dos niños, el nacimiento del amor, quienes “Nunca se enteraron de la muerte de Chávez. Pasaron por debajo del país sin darse cuenta” (p. 219). Una historia de amor con una dosis elevada de poesía.

El futuro en la novela que queda magistralmente suspendido en sus últimas líneas, se nos parece al futuro del país. La representan dos niños enamorados y fugados que se hacen las grandes preguntas de la vida frente a una inmensidad de venezolanos tristes, en la procesión fúnebre presidencial: “Y entonces, ¿qué vamos a hacer? ¿Adónde vamos a ir?”

Sostiene César Miguel Rondón que Barrera Tiszka sabe enganchar, y lo logra en esta novela. Un teléfono con un par de videos que tienen que ver  con  los últimos minutos de vida del presidente Chávez, que Vladimir (perteneciente al círculo de confianza del presidente)  le entrega a su tío, el doctor Sanabria, como un especie de salvo conducto, con periodista y cubanos al acecho, y una propietaria que recurre a la “justicia” revolucionaria para recuperar su apartamento alquilado, sirven de datos escondidos que enganchan al lector.

Y hay más. Hay retratos de más venezolanos alrededor de la muerte de Chávez. Y hay un retrato de nuestro país en un momento clave para comprenderlo.

La presencia del chavismo en la literatura venezolana, ya cuenta con una obra maestra.