• Caracas (Venezuela)

Papel literario

Al instante

La paciencia: La emoción representada en la obra de Lichtenstein

Whaam!, Roy Lichtenstein, 1963

Whaam!, Roy Lichtenstein, 1963

“El auge del expresionismo abstracto y del dadaísmo durante la juventud de Lichtenstein determinó la aparición del pop art; tanto como una reacción, al igual que una extensión de éstos. De este modo, comenzó a gestarse en la Inglaterra de los años cincuenta el denominado Grupo Independiente”

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Si algo caracteriza al trabajo de Roy Lichtenstein dentro de lo que fue el pop art son los matices emocionales presentes en algunas de sus piezas. Este artista nacido en los Estados Unidos en 1923 transitó un prolífico camino en el que se expresó en multiplicidad de formas. Durante sus primeras exploraciones fue influido por el expresionismo abstracto y por tópicos vinculados a la cultura folclórica norteamericana. Sin embargo, la generación de la cual formó parte era contemporánea de un momento histórico en el que proliferaban los medios de comunicación y la industria publicitaria. De igual forma, la masificación de los productos de consumo estaba en boga.

El auge del expresionismo abstracto y del dadaísmo durante la juventud de Lichtenstein determinó la aparición del pop art; tanto como una reacción, al igual que una extensión de éstos. De este modo, comenzó a gestarse en la Inglaterra de los años cincuenta el denominado Grupo Independiente. Para el artista que nos concierne, las posibilidades de explorar la imagen per se eran ilimitadas en el contexto de semejante cultura. Fue así como hacia finales de esa década volcó su mirada hacia personajes de Walt Disney como el Mickey Mouse, el Pato Donald y el Bugs Bunny. Emprendió de esa manera un proceso de resignificación de íconos de la cultura popular para ser elevados a la categoría de fenómeno estético, pero en el contexto de las bellas artes.

Quizá el carácter introspectivo y tímido de la personalidad de Lichtenstein fue lo que le dificultó acercarse inicialmente a figuras representativas del expresionismo abstracto como Jackson Pollock, con quien llegó a coincidir durante eso primeros años. Sin embargo, este factor pudo haber sido también el detonante de esa expresividad en la que la impronta de lo emocional revestiría a las piezas por venir. En ellas fueron ultimadamente recreadas viñetas provenientes del comic. Su aproximación a la figura femenina, en este caso, estuvo marcada por un intimismo que lo distanció, por ejemplo, de la erótica presente en el también artista pop, Peter Phillips.

Durante los explosivos años sesenta, el norteamericano tuvo cierta cercanía con el grupo Fluxus y fue en ese momento, y en el contexto de  su vinculación con la Leo Castelli Gallery, cuando se produjo el estallido mediático de su trabajo. En ese instante, tanto él como Warhol ascendieron a la categoría de hitos fundamentales del pop art.

Su Girl with ball constituye una vuelta de tuerca en su trayectoria. Se comenzaron a gestar en ese punto las aproximaciones al rostro femenino en primer plano, al igual que se definió de modo preciso su “obsesión” por el comic. En este caso lo primordial era la (re)presentación de la propia imagen. De la misma forma, en los años sesenta, Lichtenstein empezó a establecer como marca estilística de su obra la trama de puntos Benday.

Así que a pesar de que la consagración del creador se llevó a cabo durante esos años, su afán incansable y extrema meticulosidad le mantuvieron perseverante en una continua búsqueda. Su trabajo como escultor y muralista son clara evidencia de ello.

La constelación de lo emocional no solamente está presente en sus retratos de mujeres. También sus representaciones de historietas de guerra ponen en evidencia un acercamiento al mundo interior del personaje, a sus miedos y su ira. El artista, en muchas oportunidades, se vale de la onomatopeya. Son claros ejemplos de esto piezas como Brattata o Torpedo...  Los!. Incluso, la perspectiva de lo femenino puede resultar desgarradora, tal como sucede en Frightened girl.

Es importante recalcar que para este creador lo primordial era la imagen, más allá de la representación de un modelo determinado. En este caso hay una absoluta honestidad en cuanto a la imposibilidad de representar al sujeto. El artista, en este caso, ahonda en el significante y ello es el quid de su exploración. Sin embargo, lo que reviste de significado a su obra es esa sentimentalidad tan propia. Inclusive en sus paisajes la dimensión intimista y psicológica es obvia. Ello se ve en Sinking sun, por ejemplo.

Roy Lichtenstein constituye una aproximación única al denominado pop art. En su obra se manifiesta una poética intrínseca donde afloran vivencia y emoción. Ella, como expresión de nuestro mundo es la marca que le singulariza dentro de la tendencia que protagonizó.