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La mirada de Eduardo Casanova sobre Vicente Gerbasi

“El viajero, el insomne” por Eduardo Casanova

“El viajero, el insomne” por Eduardo Casanova

“En Gerbasi se observa, no sólo a un poeta y un diplomático ilustrado, sino al ciudadano que junto a figuras democráticas como Betancourt y Gallegos se opusieron a la plaga del militarismo”

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Si algo caracterizó a la vida de Vicente Gerbasi fue el virtuosismo. Su excelencia se manifestó en todos los ámbitos de la existencia; tanto como poeta, al igual que diplomático y ciudadano. En el El viajero, el insomne, Eduardo Casanova recrea de manera fiel la vida y la época de este eminente escritor.

El privilegio de haber tenido una vivencia cercana al autor, tanto en lo relativo a los afectos como en el quehacer diplomático facilitó esta aproximación biográfica que además es una panorámica de Venezuela y su proceso político durante el siglo XX. Los registros son múltiples y así Casanova nos narra con mucho sabor los eventos claves en la vida del literato desde la llegada de su padre a Venezuela. La forma preciosista y exuberante como está recreada su tierra natal Canoabo queda muy bien planteada en este trabajo biográfico.

La impronta de sus orígenes italianos es vital en Mi padre, el inmigrante, una de las piezas cumbres del poeta. En esta biografía están presentes pasajes de esta obra contrapuestos con fragmentos críticos en torno a ella de importantes autores. Lo depuración estilística y la manera de resolver tópicos presentes  en la literatura universal de un modo impecable  son evidentes. Tal es el caso del abordaje de Gerbasi al fenómeno existencial en contraste con la forma como lo hace Jorge Manrique en sus Coplas.

En el quehacer cultural del país, este escritor tuvo un papel protagónico. En tal sentido fue, junto con otros importantes intelectuales, fundador del grupo Viernes en 1937 y posteriormente director de la Revista Nacional de Cultura, cargo que ejerció hasta su muerte en 1992. Su vida igualmente tuvo un cierto matiz zen y ejerció múltiples oficios tales como el de alfabetizador e ilustrador.

Ese tono de misticismo tan  inherente a la poesía está plenamente expresado por el propio lírico en su discurso de incorporación a la Academia Venezolana de la Lengua cuando enunció que el trabajo fundamental del poeta es descubrir su propio ser, su propia alma (…) Y es al mismo tiempo el más difícil de los trabajos del poeta este trabajo que nos conduce a nuestra propia revelación, a la revelación del mundo, a la revelación de la realidad.

Pero quizá un aspecto importantísimo en este recorrido biográfico sea la aproximación al proceso político venezolano. Se observa en este texto a un país y a una sociedad civil que lucha perseverantemente por su independencia y por la democracia. Y la importancia de este planteamiento radica en que ello es actualmente el máximo desafío de la nación, sumida en la oscuridad del totalitarismo. En Gerbasi se observa, no sólo a un poeta y un diplomático ilustrado, sino al ciudadano que junto a figuras democráticas como Betancourt y Gallegos se opusieron a la plaga del militarismo.

La prosa de Casanova es profusa en interesantes anécdotas del devenir local y de un pueblo que ya no es. Con mucha gracia se recrea el humor de este insigne venezolano y su peculiar carácter “distraído”. El texto está poblado de personajes de muy grata recordación que fueron claves en el quehacer intelectual del país.

La vida de este poeta no sólo significó un clímax en los registros líricos venezolanos con su consecuente proyección internacional, sino una manifestación del civilismo y de lo sublime expresándose en el orden diplomático. En tal sentido, el escritor tuvo una brillante carrera en el servicio exterior donde representó al país como embajador en Haití, en el Estado de Israel, en Dinamarca, Noruega y Polonia, amén de su participación en las misiones culturales de las embajadas de Chile, Colombia, Cuba y Suiza.

Como homenaje al legado de Vicente Gerbasi, el gran desafío actual de la nación consiste en la reconquista de la democracia. Ése es el norte hacia un nuevo civilismo en el que sean erradicadas las nostalgias por las situaciones de facto y por los militares del signo que sean. Muy oportuno es este libro de Eduardo Casanova en este momento histórico cuando el espíritu de este excelso poeta debe ser una inspiración para el logro de un nuevo orden en el que imperen la razón, la libertad y la virtud.

 

 

El viajero, el insomne. Una biografía de Vicente Gerbasi.

Eduardo Casanova.

Editorial Equinoccio.

Caracas, 2014.