• Caracas (Venezuela)

Papel literario

Al instante

5 bestsellers imprescindibles: Entre batas de laboratorio

“¿Y si sí?” Esa es la frase que preludia a todos los libros de ciencia ficción. Género longevo y prolífico que se alimenta de las posibilidades y que desdeña las probabilidades. Los libros de ciencia ficción nos llevan por senderos límite, estrechas cornisas que dividen el universo de lo que la ciencia puede hacer, de lo que la ciencia podría llegar a hacer

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El estrecho sendero entre lo posible y lo probable engendra mil fantasías. Es posible, querido lector, que nos caiga en este momento un meteorito encima, a usted donde sea que esté, o a mí. Pero es poco probable. Claro está, siempre y cuando no nos encontremos en alguno de los maravillosos universos creados por la ciencia ficción.

Desde dinosaurios hasta cyborgs, pasando por viajes en el tiempo, universos paralelos, tecnologías apocalípticas y manipulación genética y molecular, las novelas de ciencia ficción reclaman del lector atención absoluta, y por qué negarlo, una buena dosis de conocimientos sobre matemáticas, biología, medicina o cualquier que sea el campo sobre el que se construye la historia. Leer ciencia ficción no es aceptar, ciegamente, lo que nos dicen. Es especular, es involucrarse, es darse cuenta de que ‒siempre y cuando la novela esté escrita felizmente‒ todo lo que allí se dice, podría pasar.

Acompáñenos a sumergirnos en un universo de posibilidades, donde las fronteras de la realidad se tuercen en un recorrido trepidante.   

El clásico


Parque Jurásico. Hay muchas novelas que podría reclamar el título de ser clásicos de la ciencia ficción. Sin embargo la pieza maestra de Michael Crichton sigue ‒al menos por ahora‒ soportando el peso del tiempo. Su relato de cómo revivir a los gigantescos dinosaurios está plenamente vigente, pues cada día la tecnología de clonación por ADN se acerca más y más a cumplir con los terroríficos postulados de Crichton.Ver un velociraptor caminando por Sabana Grande está cada día más cerca. 

La apuesta


El Juego de Ender. Escrita por Orson Scott Card, esta épica galáctica tiene en su haber un premio Nébula y un premio Hugo a la mejor novela de ciencia ficción. Probablemente para nuestras latitudes esta pieza aún sea desconocida ‒hay una película en progreso con Harrison Ford que pronto cambiará esto‒ pero si logra conseguirla en las estanterías no pierda oportunidad. Es un relato fascinante con un protagonista insólito: un brutal y despiadado niño de 10 años de edad, que no duda en asesinar, mentir y exterminar razas enteras, para proteger a la humanidad de la extinción.

Para novatos


Lensman Series. La más conocida de las sagas escritas por el estadounidense E.E. “Doc” Smith, es uno de los mejores relatos introductorios a la ciencia ficción. Este compendio de cinco novelettes ha sido proclamado internacionalmente como el germen del género space opera, el estilo narrativo detrás de Star Wars y StarTrek. Una sola advertencia, aunque sus personajes son maravillosamente fáciles de vincularse con el lector, los relatos de Doc Smith son de los años 40, lo que implica que algunas premisas espaciales podrían encontrarse hoy en día irrisorias.

Con un twist


The Foundation (La Fundación), una saga épica de Isaac Asimov, que narra en formato operático, el nacimiento, destrucción y reconstrucción de un Imperio Galáctico. La Fundación es un conjunto complejo, generalmente dividido en la trilogía La Fundación, Fundación e Imperio, Segunda Fundación. Acérquese a una visión matemática y determinista del universo que le dejará sorprendido por su continua apuesta a triturar clichés. Es recomendable leerla en inglés.

La denuncia


Un mundo feliz. La máxima obra de Aldous Huxley es un testimonio del poder transformador de la ciencia. Una transformación que en la novela degenera en una macabra ilusión de felicidad. Adentrarse en sus páginas es sentir, a cada párrafo, un deseo irrefrenable de opinar, de quejarse y de rebelarse contra el concepto central de la novela: la felicidad absoluta es accesible, a cambio del libre albedrío. ¿Usted entregaría su propia esencia para no enfrentar más problemas? Descúbralo de la mano magistral de Huxley.