• Caracas (Venezuela)

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Montaje: Ciudadano lector

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Convocada por la Universidad de Carabobo, la 15ª Feria Internacional del Libro  de la Universidad de Carabobo, FILUC 2014, contó con trescientos cuarenta y siete (347) invitados nacionales; cuatro (4) invitados internacionales; cuatro homenajes: a Rodolfo Izaguirre, Perán Erminy, Virginia Urdaneta y Víctor Bravo; la presentación de setenta y cinco (75) libros, doscientas cincuenta (250) actividades; setenta (70) expositores; y cerca de cuatrocientos cincuenta mil (450.000) visitantes.

Pero no son sólo las cifras las que convierten a la FILUC en la feria del libro, posiblemente, más importante del país sino que lo que César Miguel Rondón, el pregonero del evento, denominó La fiesta de las palabras, debe su singularidad cultural y económica, política y social, al liderazgo y compromiso institucional de la Rectora Jessy Divo de Romero y el equipo rectoral de la Universidad de Carabobo; de la Directora de la FILUC, Rosa María Tovar y el equipo organizativo; los asesores culturales, Antonio López Ortega y Edda Armas; el país invitado, México; las embajadas de México y España; las instituciones y empresas, públicas y privadas, patrocinantes; y, principalmente, al conjunto de escritores, poetas, ensayistas, diseñadores, ilustradores,  periodistas, profesores, investigadores, artistas plásticos que, de Venezuela, España, México y Argentina, bajo el lema tutelar Ciudadano lector convirtieron a la FILUC, como dice Rondón en su pregón, en “la fiesta de las fiestas, porque es la fiesta de las palabras y la inteligencia y la gracia que ellas encierran y reflejan”.

La FILUC, entre el 11 y el 19 de octubre pasados, centró su programación cultural en torno a la exposición, discusión y debate de la lectura y la ciudadanía, mediante la búsqueda del ciudadano lector que es consustancial a la cultura de la democracia, y que en una exploración pública, en los diferentes foros sobre el tema: “Ciudadano lector”; “Leer para convivir”; “Leer la ciudad”; “Literatura: ¿Representación de ciudadanía?”; “Leer-nos desde la cultura”: “Ser lector ¿Condición para la ciudadanía”; “Releer nuestra historia (Pensadores venezolanos del siglo XXI)” y “Hacerse ciudadano lector”; iluminaron desde la perspectiva múltiple y plural, diversa y variada de escritores e intelectuales, que en paradójica complementariedad con el Lector en tinieblas de Antonio López Ortega, quien en la conferencia homónima inaugural de la feria, sostiene que: “Cuando leo, ya no oigo, ya no pienso, ya no siento (salvo el pálpito de la lectura). El mundo alrededor se oscurece: ya no cuenta, ya no importa, ya no vives en él. Esta es la manera de leer que defiendo, que venero, que disfruto […]. Por eso la lectura se siembra en el otro con los actos menos pensados: con el rostro de una niña que toca el violín, con el gesto de una madre que compra un libro para el hijo, con el eco de la palabra catedral dicha por Raymond Carver, con el verso de Lorca que le da la vuelta al planeta o con la escucha de alguien perdido en algún auditorio a quien un anónimo conferencista le dice que el único lector que vale es el que lee en tinieblas”. Lectura y ciudadanía, libro y ciudad, conocimiento y universidad, libertad y democracia como valores e instituciones fundamentales e imprescindibles para la celebración de la convivencia y la vida en civilidad.

Juan Bonilla (España) narrador, Premio I Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, 2014, por Prohibido entrar sin pantalones; Mariano Peyrou (España), poeta y ensayista; Javier Perucho (México) narrador y antólogo; y Antonio López Ortega, César Miguel Rondón, Edda Armas, Francisco Suniaga, Sergio Dahbar, Alejandro Oliveros, Salvador Fleján, Harry Almela, Gisela Kozak, Héctor Torres, Ricardo Ramírez Requena, Ramón Hernández, Rafael Arráiz Luca, Hensli Rahn, Fedosy Santaella, Gustavo Valle, Carlos Sandoval, Menena Cottin, Juan calzadilla, Víctor Manuel Pinto, Ricardo Benaím, Héctor Espinoza, Jairo Rojas Rojas, Néstor Mendoza, César Panza, María Blanca Rodríguez, Rosana Faría, María Celina Núñez, Maikel Ramírez, Violeta Rojo, Marinela Ron Vivas, Tannia García, Rafael Victorino García, Jorge Gómez Jiménez, Geraudí González, Armando José Sequera, Analís Flores, Mirih Berbín, Robert Rincón, Azul Urdaneta, Nelson Garrido, Leonardo Padrón, Michelle Roche, José Napoleón Oropeza, Jacqueline Goldberg, Andrés Boersner, Kira Kariakin, Geogina Ramírez, Alejandro Castro, Sergio Quitral, Laura Antillano, Judit Gerendas, Colette Capriles, Germán Carrera Damas, Luis Yslas, María Beatriz Medina, Albison Linares, Ednodio Quintero, Alberto Hernández, entre otros escritores, narradores, poetas, ensayistas, periodistas, profesores e investigadores venezolanos; hablaron, como Rondón sostuvo en su papel de pregonero, “de lo que somos, de lo que dejamos de ser, y de lo que pudimos alguna vez y ya más nunca. De las victorias que podrían esperarnos, y del irremediable inventario de nuestras derrotas”, con un tono y una dicción y una expresión cercanos a lo que Celan afirma de la poesía, que “no se impone sino que se expone”.

La FILUC 2014 ha demostrado, otra vez, que es posible, en un país en que “El Estado promotor, patrocinador y difusor de la actividad cultural, pasó a convertirse en un Estado agresivamente disciplinador de las instituciones y la creación cultural”, como se observa en el magnífico estudio El cuerpo dócil de la cultura. Poder, cultura y comunicación en la Venezuela de Chávez, de Manuel Silva-Ferrer, realizar un evento literario y cultural en el que la palabra y el libro, la ciudadanía y la convivencia, la civilidad y la libertad, la política y la democracia, sean los valores privilegiados, en un contexto de creciente farandulización del espacio público de la cultura y el entretenimiento. Mérito de la Universidad de Carabobo y del Comité Organizador de la feria.