• Caracas (Venezuela)

Papel literario

Al instante

Libres de envidia ¿Por qué repetidamente vemos regímenes totalitarios a pesar de sus errores?

El libro “Libres de envidia. La legitimación de la envidia como axioma moral del   socialismo” de Cedice Libertad / Foto cortesía

El libro “Libres de envidia. La legitimación de la envidia como axioma moral del socialismo” de Cedice Libertad / Foto cortesía

“El pasado 10 de noviembre de 2015 en la sede de Cedice Libertad se presentó el libro ‘Libres de envidia. La legitimación de la envidia como axioma moral del socialismo’ del profesor y economista Guillermo Rodríguez González, publicado por Unión Editorial y con prólogo de Gabriel J. Zanotti”

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Recientemente se celebraron los 26 años de la caída del Muro de Berlín. Desde el 9 noviembre hasta el 13 de ese mismo mes, Cedice Libertad organizó una serie de actividades, no para celebrar la libertad, sino para pensar en la libertad considerando la situación actual del país.

Ciertamente, en las circunstancias actuales del país cabe preguntarse si efectivamente el Muro de Berlín, o la ideología que lo levantó y mantuvo por cerca de 28 años, efectivamente cayó.

Aunque muchos lo duden, el socialismo es una forma de totalitarismo también, porque en él se desconoce la propiedad privada para que prive la propiedad estatal; el Estado tiene una participación verdaderamente activa en el mercado; el Estado monopoliza los medios de producción; el Estado dicta una serie de medidas con aspiraciones de controlar y centralizar la economía. El efecto inevitable de todo esto son menos espacios para el ejercicio de libertades y derechos individuales.

Los efectos del socialismo están ampliamente documentados, por solo mencionar un ejemplo tenemos la obra de Richard Pipes Propiedad y Libertad. Dos conceptos inseparables a lo largo de la historia [Traducción de Josefina de Diego], Madrid, Turner Publicaciones, 1999.

Si esto es así, ¿por qué repetidamente vemos países con regímenes totalitarios como el socialismo a pesar de sus errores?

En este sentido, el pasado 10 de noviembre de 2015 en la sede de Cedice Libertad se presentó el libro Libres de envidia. La legitimación de la envidia como axioma moral del socialismo del profesor y economista Guillermo Rodríguez González, publicado por Unión Editorial y con prólogo de Gabriel J. Zanotti.

El autor hace un análisis psicológico poco común del socialismo. Por lo general el diagnóstico de estos regímenes es abordado desde el punto de vista económico o político, pero no desde la perspectiva psicológica. El autor de manera novedosa nos advierte que uno de los factores que influye en el repetido error del socialismo, y que siempre escapa de nuestro análisis, es la envidia.

En el Capítulo II titulado “El socialismo y la envidia. Una peligrosa justificación del más primitivo instinto social” nos anuncia que “…reflexionaremos en algún grado las investigaciones de Friedrich von Hayek sobre el evolutivo orden espontáneo de la sociedad a gran escala y la inviabilidad económica del socialismo en sentido amplio con las investigaciones de Helmut Schoeck sobre la naturaleza de la envidia y la influencia de su manejo en la evolución del orden social…” (p. 69).

Por más difícil que resulta leerlo, en mi caso particular ocurrió, para el autor, con fundamento en estas investigaciones, la entrega de libertad (que ocurre en el socialismo) no es por ignorancia o superstición, se debe a un sentimiento vergonzoso e inconfesable como es la envidia.

Y es difícil leerlo para quienes defendemos la libertad porque la envidia es un sentimiento que todos tenemos, en mayor o menor medida, lo que nos lleva a la dolorosa pregunta: ¿esto significa que en mayor o menor medida podemos ser susceptibles de comprar la propaganda del socialismo?; si algunos podemos evitarlo, ¿igual serán muchos los que caerán en esto por un sentimiento primitivo e instintivo como la envidia?

El autor no nos deja con estas interrogantes sin responder y es realista al afirmar que “La utopía de una sociedad libre de envidia es ciertamente un imposible, pero una sociedad de hombres libres, y en consecuencia diferentes, exige que los incentivos morales de la conducta social sean proclives a la condena de la envidia para que la mayoría de los hombres logre vivir “libre de envidia” en el sentido interior de rechazar y superar sus propios sentimientos negativos de envidia cuando surjan». A pesar de lo que advierte en el Capítulo II, el autor también nos deja la sensación que aunque impedir la envidia en cada uno de nosotros es tarea difícil, la misma no es imposible.

Finalmente, siempre he dicho que un buen libro deja más preguntas que respuestas y deja un camino que transitar. El epílogo de Libres de envidia, rescatando los aportes de Ayn Rand, nos da esperanza para abordar nuevas investigaciones y advierte que aunque la envidia es el axioma del socialismo, el egoísmo racional (la búsqueda del propio interés) es el axioma de la libertad. Así como todos podemos sentir envidia en algún momento, siguiendo la tradición de los filósofos escoceses como Adam Smith y David Hume y más recientemente como Rand, Rodríguez nos advierte que también podemos perseguir nuestro propio interés.

Con este libro no dejo de repetir la frase que el maestro de Hayek, Ludwig von Mises, usaba en su vida personal, Tu ne cede malis, sed contra audentior ito (Jamás cedas ante el mal, combátelo con mayor audacia).