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La Paciencia: esa carretera de los Caramelos de Cianuro

“Caramelos de Cianuro la carretera” por William Padrón

“Caramelos de Cianuro la carretera” por William Padrón

“El valor documental de este trabajo es superlativo”

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El libro Caramelos de Cianuro la carretera de William Padrón es una edición impecable que representa no sólo lo que ha sido el quehacer de esta poderosa banda de rock, sino toda una época en Venezuela. En efecto, la recreación de la vivencia de los años noventa a través de las personas vinculadas a este grupo es un registro muy importante de la contemporaneidad y de lo icónico de los años “alternativos”.

Ciertamente esta ha sido una jugada de laboratorio para los Libros de El Nacional al concebir un denso artefacto bajo la prestigiosa dirección de arte de Álvaro Bustillos, figura que no solo formó parte de la generación en la cual están inscritos los Caramelos de Cianuro sino que ha marcado una pauta estilística en el diseño nacional. De modo que estamos en presencia de un libro en el que confluyen, no solo un diseño avant garde, sino el trabajo periodístico de William Padrón, una de las personalidades más representativas de esta especialidad en Iberoamérica. Asimismo, en la edición están expuestas imágenes inéditas que hablan de lo que ha sido el quehacer de una época; el éxito sin  precedentes y los descalabros asociados a los excesos con las sustancias.

El valor documental de este trabajo es superlativo. De esta forma y mediante una mirada al pensamiento y experiencia de quienes conformaron las diversas alineaciones de esta banda se logra una aproximación privilegiada, no solo a un período artístico sino a posturas muy distintas al momento de afrontar el fenómeno estético, en este caso circunscrito al rock. Así está la interesante y genuina postura de quien fue el primer baterista del conjunto, Pablo Martínez, legendaria figura del mundo underground y para quien lo importante siempre fue el arte per se, lo conceptual y la experimentación más allá del propio carácter espectacular del género. Por otro lado, queda manifiesta la posición –en cierto modo más pragmática– que tuvieron los miembros originales de la banda que hoy por hoy sobreviven en la agrupación, El Enano (Miguelangel González Piña) y Asier Cazalis. En torno a estos últimos siempre estuvo patente el saber cabalgar con éxito hacia lo que fue la expansión massmediática de los Caramelos de Cianuro. En este caso con la consecuente asociación con importantes marcas comerciales y todo lo que ello implicó en cuanto al proceso creativo.

Hay además en este compendio de entrevistas, testimonios de figuras que estuvieron cercanas al grupo sin necesariamente ser parte de él. Tal es el caso de Erika Tucker, en relación a la polémica entre ésta y la banda durante los años noventa producto del carácter poco ortodoxo de sus miembros.

El registro es muy franco en cuanto a la expresión de las diversas experiencias que tuvo la agrupación en su desarrollo. En él no hay tabúes a la hora de tocar tópicos como el frenesí, el sexo y las drogas. Cultura de lo hard a secas. Quizá ahí se encuentra el principal valor documental de este artefacto editorial, al ahondar sin tapujos en las prácticas y quehaceres propios de la generación efervescente de los años noventa. No obstante, la estructuración del discurso narrativo es muy apolínea en el sentido que hay un impecable orden cronológico de los eventos. Es absolutamente coherente la obra y en ella se ve no sólo lo que significó el devenir de una banda que fluctuó con temas como El martillo o Las estrellas, sino el rostro humano de los artistas implicados en ese fenómeno.

El diálogo que se dio en esta obra entre el trabajo periodístico y el gráfico redundó en una pieza completa y con acabados muy sobrios. En este caso estamos en presencia de un libro de colección, una obra de arte per se refiriéndose a otras obras y artífices.

Ultimadamente, quizá uno de los valores más poéticos de este trabajo sea el poder observar cómo se ha sedimentado toda una época. Asimismo, resulta muy interesante ver cómo se decantó una propuesta estética.

Con Caramelos de Cianuro la carretera estamos frente a un momento privilegiado donde periodismo, rock y artes gráficas resuenan. Ciertamente es un tiempo clímax en el devenir profesional de William Padrón.

 

Caramelos de Cianuro la carretera.

William Padrón.

Los Libros de El Nacional.

Caracas, 2014.