• Caracas (Venezuela)

Papel literario

Al instante

El hilo de Gego o Gego, el documental

Portada del documental <i>Gego</i> (2013), de Nathalie David

Portada del documental Gego (2013), de Nathalie David

Narcisa García nos acerca al documental Gego (2013), realizado por la cineasta francoalemana Nathalie David. Para García el filme “resulta una tremenda fuente de información sobre la artista y su manera de ver el arte”

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

1.

Recuerdo que cuando vi geometría en el colegio, al trazar una línea recta, debíamos ponerle puntos suspensivos a los extremos, porque es una sucesión de puntos infinita. Si se marcaban dos puntos cualesquiera en esa línea, esa distancia se denominaba entonces segmento de recta, y su característica es que, al contrario de la anterior, tiene inicio y fin, es finita.

2.

La relación de un artista plástico con las formas de la naturaleza es esencial. Las maneras en las que se da esa relación podrían llegar a ser poéticas, un acercamiento a lo que hay de lírico en las líneas y figuras geométricas. Esta relación entre la naturaleza y las formas de la Reticulárea,  la presencia de una formación en arquitectura en la manera de pensar lo escultural, la reacción a la pesadez de la piedra como material para hacer arte, la manera de plasmar las relaciones como una red o un tejido de momentos, juegos y verdades, lo artesanal y lo íntimo de los tejidos con papel, y hacerlo todo con la mejor y más profunda de las consideraciones estéticas, es lo que Nathalie David deja ver en este documental cuyo nombre es el alias de la artista: Gego.

3.

Gertrude  Louise  Goldschmidt, conocida como  Gego, arquitecto, nacida en Hamburgo, Alemania, pasó la mayor parte de su vida en Venezuela. Catalogada dentro del movimiento de arte cinético y también del abstraccionismo geométrico, Gego trabajó el alambre, entre otros materiales,  mimetizando la naturaleza, creando piezas en las que el aluminio y el acero se doblan y retuercen dejando atrás lo plano del dibujo en el papel y adquiriendo entonces tridimensionalidad, permeabilidad, en ese sentido semejante a su contemporáneo Jesús Soto y sus Penetrables.

Es parte del trabajo de este documental aportar información acerca de esta artista plástica en el viejo continente, donde no es muy conocida. Sin embargo hay algunos expertos en su obra, que la describen y explican con tanto entusiasmo que resulta contagioso. Así, se turnan con los expertos venezolanos para dar lectura al libro de la artista titulado Sabiduras: reflexiones, que no teorías, acerca de la experiencia de la obra plástica, y llaman la atención en particular aquellas que abordan, ahondan en la línea como objeto, como creación de redes, de universos, porque ambos términos implican lo infinito, lo inabarcable; líneas que se tuercen y encaminan como queriendo darle orden al universo. Vemos entonces obras en espacios públicos como Cuadriláteros (1982), en la estación La Hoyada del Metro de Caracas; Fachada y mural Ince (1969) junto a Gerd Leufert en Caracas y su famosa Reticulárea, (1969-1982) expuesta por primera vez en el Museo de Bellas Artes de Caracas. No se encargaba de la escultura al estilo clásico, en tanto su obra es ligera y trasparente y no pesada, maciza; es transformación, está hecha para ser atravesada con la mirada. En esto consiste la grandeza de la transparencia en Gego. Y cómo ese vacío está sujeto, estructurado, ordenado por tejidos de líneas como las que muestra la película ondular en el agua o ramificarse en los árboles.   

Otro aspecto interesante del documental es la conservación de las piezas. Es Ester Crespin, nieta de Gego, presente en la proyección de la película, quien se da a la maravillosa tarea de conservar las obras de su abuela, de crear el contenedor apropiado para cada pieza de Gego. Es hermoso conocer cómo se aproxima a cada pieza, su manipulación, su cuidado. Confiesa que procura establecer una suerte de diálogo con la pieza, de cercanía íntima, entenderla para saber cuál cubierta será la que le corresponda a cada aspecto de forma y material. Al verla guardar algunas obras con sus guantes blancos noto la cualidad ceremonial de aquello. El arte de resguardar la transparencia.

4.

David es directora de otros documentales sobre artistas plásticos, entre ellos Esta fotógrafa se llama Leonore Mau (2005). Gego (2013), de esta cineasta franco-alemana, resulta una tremenda fuente de información sobre la artista y su manera de ver el arte, con ciertas intenciones estéticas que asemejan lejanamente las formas en la obra de Goldschmidt, a través de algunos planos de la ciudad de Caracas, su flora y algunos de sus aspectos geométricos urbanos, como el cableado de electricidad. La falta de una opinión, sanción o postura frente al contexto de la obra y la vida de la artista se echan de menos. Transmite sin duda el entusiasmo y la pasión de los entrevistados por la obra de la artista, expone la inteligencia y profundidad del conocimiento estético, plástico y filosófico de Goldschmidt, y emociona al espectador por aprender más acerca de ella, apreciarla, no pasar de largo. Y al mismo tiempo se aleja de ser en sí mismo la obra de arte que es cualquiera de las Tejeduras (1988-1991), cumpliendo una muy buena labor informativa, agradable, clara y útil. Un segmento de la línea recta que es y seguirá siendo Gego.

5.

Dice en unos versos Hanni Ossott: “Formas diluidas /Abiertas /para que unos y otros las sumerjan en conciencia”. Unir los puntos, vincular, relacionar, tejer, hilvanar, son acciones que suceden en la obra de Gego. La cada vez más lejana búsqueda de relación entre un punto y otro, entre una cosa y otra, el acto de tejer, de conformar una red de sentido, coherencia y memoria, la materialización de la transparencia y el intento de darle orden, aunque sea por un instante, al infinito. Una capacidad que tuvimos y olvidamos y que la obra de Gego, la hiladora, nos recuerda haciendo un contraste poderosamente elocuente entre su orden casi divino y el sinsentido que nos poseyó hace ya un buen tiempo.