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Ver desde arriba da la sensación de estar viendo otra ciudad. Entrevista a Nicola Rocco

Entradas y salidas, las vías de El Hatillo / Nicola Rocco

Entradas y salidas, las vías de El Hatillo / Nicola Rocco

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Las fotografías de Nicola Rocco envuelven la sala, una sin separación de la otra. La museografía de El Hatillo en 3 dimensiones. Cartografía visual de un territorio las ha dispuesto formando especie de mosaicos o de collage que dan la sensación de arroparnos con cartografías, ellas nos atrapan. Este conjunto de imágenes fueron creadas en 2002 para el conocido Proyecto Caracas Cenital emprendido por la Fundación de la Cultura Urbana.

Conversamos en esta visita de la exposición con el fotoperiodista, quien comenta de manera apasionada cada momento que recuerda de cuando, sobrevolando Caracas en un helicóptero, captaba numerosas e increíbles imágenes de la ciudad. “La intención inicial fue hacer una cartografía en tercera dimensión, esa es la intención que tenía la Fundación de la Cultura Urbana con respecto a estas fotografías. Se hicieron alrededor de unos 15 o 16 vuelos efectivos, y hubo unos fallidos por mal tiempo o hasta por fallas del helicóptero, cosas leves pero que por medidas de seguridad no se hacían. La cantidad: son miles de fotografías las que se consiguieron con estos vuelos, procurando hacer la Gran Caracas, y se incluyó la parte también del Litoral. Creo que luego de que ellos vieron la información visual abrumadora que había, pensaron que lo mejor era contextualizar todo esto y convertirlo en un libro, que a su vez dio origen a una serie de libros llamados Cenital (Caracas cenital, Valencia cenital y Maracaibo Cenital).


Entradas y salidas, las vías de El Hatillo / Nicola Rocco

Los vuelos los hacía Nicola Rocco junto a William Niño Araque. Entonces, en esta remembranza, las indicaciones del fallecido arquitecto y enamorado de Caracas, son fuente inagotable de anécdotas para el entrevistado, quien además no deja de dar crédito a Rafael Arráiz Lucca o Marco Negrón. “Ocurría algo particular porque a él [William Niño Araque] no le agradaba mucho volar, no era muy amigo de volar y menos sentado adelante, pero era necesario porque el sabía, él era quien tenía claro qué era lo que se iba a fotografiar. Y reconozco que dije desde arriba debe ser fatal. El me decía con nombres fotografía esto, y yo decía ¿qué cosa?, hasta que me lo señalaba diciendo: eso, eso. Era además muy rico porque William en la medida en que te señalaba algo te echaba un pequeño cuento de lo que era. Una cosa que le emocionaba mucho era el Paredón de Petare, él no podía ver el Paredón porque me pedía que lo fotografiara una y otra vez, yo le decía William esto ya lo fotografiamos y me respondía que no importa. Él era como un niño montado en una atracción de un parque que aunque tenía miedo le excitaba la ilusión, entonces se guardaba su miedo y se montaba en el helicóptero conmigo.” 

Para muchos Caracas cenital es una obra referencial de importancia y para Rocco es un honor haber formado parte de este proyecto: “A mi me satisface mucho lo que obtuvo Caracas Cenital porque creo que en el fondo lo que desea cualquier artista o persona que se desenvuelva en un medio similar, es que sea útil, que la gente lo recuerde. Que relacionen a Nicola Rocco con Caracas Cenital me encanta, no por mi, es por el libro realmente lo que me satisface. Que sea un libro que utilicen de referencia los estudiantes de Urbanismo y Arquitectura, que profesores lo utilicen para dar clases, para mi es una misión cumplida. Es un libro que la gente usa, que lo consulta, porque que de verdad te da una buena referencia de cómo estaba Caracas. Es un trabajo que no es atemporal porque la ciudad es cambiante.

La mirada cenital ofrece otra perspectiva de conocer y de acercarse a la ciudad, a una geografía, sin embargo, es una mirada poco conocida por razones obvias, así pues la experiencia que conserva Ricola Rocco es rica, una que pocos poseen: “Lo que más percibí como fotógrafo cuando estaba haciendo estas fotos fue la impresionante lucha entre la formalidad y la informalidad. Esta es una ciudad que no tiene mucho espacio, es un valle, tiene poco espacio plano. Te das cuenta de la lucha encarnizada entre la parte formal y la informal. También está la lucha de la parte verde con el concreto: por más que haya concreto siempre la vegetación o lo verde busca la manera de sobresalir, busca la manera de estar presente, algo que nos ves en muchas ciudades. Es impresionante te das cuenta desde arriba los errores y aciertos que tienen la ciudad. Creo que urbanistas, arquitectos, constructores, deben ser los primeros en subirse a un helicóptero.”

—¿Cuáles son los errores?

—Lo mal distribuida que está la ciudad. Las pocas vías de acceso, por ejemplo. Te das cuenta que se hubiesen podido solucionar estos problemas de construcción con tiempo; hoy es imposible porque la parte informal las ha tomado. La parte formal puede ser más violenta porque, cuando decide construir, agrede violentamente contra la vegetación; la informal se va mezclando y se va amalgamando. La formal no, ella hace sus planos y construye. Hasta para cuestiones ecológicas se debe tomar en cuenta ver la ciudad desde arriba. Se pueden evitar errores.

—Un acierto…

—Aciertos en el sentido urbanístico era  algo que le fascinaba a William Niño. Por ejemplo ver el Paredón de Petare hace que te preguntes cómo pudieron construirse esas casas, prácticamente una sobre otra, formándose un solo bloque. Y cuando lo vuelas más cerca, ves que las matemáticas están presente en todo. Ves cómo se construyen de manera singular. No sólo es informal sino que es lo más vivo que puedes ver de la ciudad, ver cómo la gente va construyendo de la mejor manera. La ladera de un cerro que queda casi totalmente tapiado por las construcciones informales pero sigues viendo el cerro.

Finaliza la entrevista pero antes agrega Nicola Rocco: “Ver desde arriba da esa sensación: estamos viendo otra ciudad”