• Caracas (Venezuela)

Papel literario

Al instante

Schadenfreude

El peor rasgo de la naturaleza humana, decía Schopenhauer

El peor rasgo de la naturaleza humana, decía Schopenhauer

El peor rasgo de la naturaleza humana, decía Schopenhauer.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Aristóteles le dio un nombre casi tan feo como lo que designa: epichairekakia , alegrarse de las desgracias. Y lo puso, con su manía de balancearlo todo, en el polo opuesto a phthónos : el dolor causado por la buena fortuna. O sea, la envidia.

El polo opuesto de la envidia, pues, eso tan feo de alegrarse de las desgracias del prójimo, en alemán se dice Schadenfreude . Sentir placer, alegría, alborozo ( die Freude ) por el mal, el daño, el perjuicio ( der Schaden ). Die Schadenfreude ist eine Meisterin aus Deutschland? ...

Primo Levi pensaría en los teutones que le tocó padecer, cuando en Los hundidos y los salvados justificó su rechazo de las ideas de Nietzsche por la cercanía de estas con la "alegría que procura el sufrimiento del prójimo". Y señalando las religiones como fuentes nutricias de crueldad, Christopher Hitchens recuerda que Tertuliano, al no poder ofrecer a los primeros seguidores del cristianismo una descripción convincente del paraíso, "tuvo tal vez la inteligencia de optar por el denominador común más innoble posible y prometer que uno de los placeres más intensos de la otra vida sería el de contemplar infinitamente los tormentos de los condenados".

Hasta aquí la pedantería, que dirán los envidiosos de turno.

Pero no es gratuita. Viene a cuento de una reciente columna de Axel Capriles en El Universal , que me parece extraordinaria por estas dos razones: porque describe hechos, cosa rarísima entre los opinadores venezolanos, y porque pone el dedo en la llaga más sangrienta de la Venezuela de hoy.

Cito de su primer párrafo: "Se detiene un automóvil y suelta un cadáver a golpe de las 8:00 am en la Av. Fco. de Miranda, en pleno Chacaíto. (...) Llega el dueño del quiosco de periódicos, le toma una foto con su BlackBerry, pasa por encima del cuerpo, abre el negocio y comienza a vender. Los peatones transitan inmutables esquivando el cuerpo inerme.

Algunos lo saltan o lo patean sin querer. Se acerca un policía de Chacao que afirma no poder hacer nada. Debe esperar al forense. A la hora, el policía se aburre y desaparece. Los empleados de las oficinas circundantes (...) se asoman a las ventanas y cuchichean (...) cada cual relata alguna incidencia similar, el muerto del fin de semana o el último asesinato en su familia. A la hora, comienzan los chistes. De tanto en tanto, se asoman a las ventanas y al ver al muerto todavía allí, sueltan una ocurrencia que desata la risa de los demás".

El quiosquero que hace una foto- souvenir , los esquivos peatones, el policía abúlico, los empleados bromistas... Sólo una cosa le reprocho a Axel: el título de su columna.

Porque no es "Acostumbrarse a todo" lo que a los venezolanos les ha pasado en estos últimos 14 años y pico (un pico que abarca, por cierto, al menos un par de décadas previas). Eso que ha vuelto a los venezolanos capaces de soltar un chiste ante un cadáver: eso, exactamente, es la Schadenfreude .