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La Paciencia: El minimalismo trascendente de Philip Glass

Phillip Glass | Foto cortesía

Phillip Glass | Foto cortesía

“La vinculación con la filosofía budista ha redundado en esa perspectiva tan peculiar de sus piezas en tanto expresión de la vida y sus ciclos”

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Si bien la obra de Philip Glass (Estados Unidos, 1937) está íntimamente relacionada con el minimalismo, hay muchos más aspectos implicados en su propuesta. En efecto, si algo define a este creador es el virtuosismo y la rigurosidad compositiva. En su caso estamos frente a un artista cuya obra tiene una dimensión trascendente y donde cada tópico responde a una problemática humana esencial.

Nieto de inmigrantes hebreros, Glass desde muy joven puso en evidencia su carácter de prodigio y ya a los quince años estaba enrolado en la Universidad de Chicago donde estudió filosofía y matemáticas. A los 19 años obtuvo su diploma e ingresó en la prestigiosa Juilliard School de Nueva York. Posteriormente pasaría por el  Conservatorio americano de Fontainebleau en Francia donde mostró una curiosidad particular por el trabajo de  Johann Sebastian Bach. En este punto ya era evidente el interés característico del músico por los referentes eruditos, de forma que en su propuesta ahondan este tipo de claves. Su abordaje a la obra de Octavio Paz, de Samuel Beckett o Allen Ginsberg así lo denotan.

Sin embargo, fue su encuentro con Ravi Shankar, al igual que un viaje que hizo a la India lo que marcaría su impronta estética, así como su postura filosófica en la vida. De esta manera, el norteamericano tomó el carácter aditivo de las propuestas musicales del país oriental. El resultado de esto a lo largo del tiempo ha sido ese estilo tan propio de Glass en el que lo minimal pareciera ser la marca, no obstante que ello expresa una visión muy particular del tiempo y de la vivencia con el filtro de lo hindú. Asimismo, la vinculación con la filosofía budista ha redundado en esa perspectiva tan peculiar de sus piezas en tanto expresión de la vida y sus ciclos.

Los primeros tiempos de este compositor no fueron fáciles. Fue así que para poder llevar adelante su aproximación al fenómeno estético y ahondar en su particular línea de investigación, Philip Glass debió realizar los más inverosímiles oficios, como el de taxista y reparador de artefactos electrodomésticos. De este modo el artista pudo sostener los primeros tiempos de existencia de su Philip Glass Ensemble. Durante esos años iniciales su trabajo no era plenamente comprendido –aun hoy en día tampoco lo es totalmente y tiene un cierto matiz experimental–.

La dimensión propia de artista virtuoso y reconocido por su trabajo vino a raíz de que realizara la música para la película Koyaanisqatsi: Life out of balance (1983) dirigida por Godfrey Reggio y con producción de Francis Ford Coppola. Esa película sería la primera de la trilogía constituida también por Powaqqatsi: Life in transformation (1988) y Naqoyqatsi: Life as war (2002). La temática de estos filmes gira en torno a la vida vista desde la perspectiva y las profecías de la tribu norteamericana hopi. Igualmente su opera Einstein on the beach (1976) constituye un poderoso artefacto de una dimensión formal muy única. La duración de la pieza es de cinco horas continuas por lo que el público es libre de entrar y salir cuando le plazca.

Asimismo, en esa línea de los referentes cultos, este compositor ganó en el año 2002 el Oscar a la mejor banda sonora por la música de la película Las horas, que hace referencia a la obra de Virginia Woolf,  Mrs. Dalloway.

De igual forma, la colaboración de este artista en tiempos relativamente recientes con figuras significativas del ámbito pop ha redundado en una ampliación de su público. En este sentido es importante su trabajo con David Bowie y Brian Eno, que fue plasmado en el álbum Low Symphony (1993). También el músico ha realizado importantes colaboraciones con David Byrne. Adicionalmente, su trabajo Passages (1990) junto a Ravi Shankar tuvo gran resonancia.

De modo que esa economía de elementos y carácter tan depurado de la propuesta de Philip Glass es producto de la confluencia de una perspectiva que apunta hacia la mirada hindú así como a un tono muy trascendentalista. Ultimadamente la vida y obra de este músico tienen una gran densidad y coherencia.