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La Paciencia: Esa Venus Pubísima y Castísima

Raiza Andrade / Foto Cortesía

Raiza Andrade / Foto Cortesía

“Estamos en presencia de una escritora cuya aproximación al lenguaje se da desde una estética excelsa, así como desde un regodeo con las palabras, sus texturas y sabores”

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Venus Pubísima y Castísima de la escritora Raiza Andrade es una de las piezas eróticas mejor elaboradas en Venezuela.  Esta obra está constituida por una serie de relatos donde hay multiplicidad de gradaciones y en los que están expresadas toda una amplia gama de fantasías con una intensidad superlativa. En este caso, la impronta predominante está en torno a lo tabú. Asimismo, en el libro hay una mirada a lo excéntrico y a una sexualidad desenvuelta y libre de prejuicios.

La voz de Raiza Andrade es una singularidad. Estamos en presencia de una escritora cuya aproximación al lenguaje se da desde una estética excelsa, así como desde un regodeo con las palabras, sus texturas y sabores. En ese sentido, la representación del idioma y su musicalidad está muy bien planteada en su cuento Ariana, en el cual está relatada la insólita situación de una joven que se erotizaba con un árbol. En este caso la figuración de la atmósfera es sutil.  En ese respecto es muy delicada la onomatopeya que representa la autora con “arianarianariana”, cuando el viento movía las ramas del árbol en cuestión.

Sin embargo, uno de los grandes logros estructurales de esta obra es la construcción de escenarios con una máxima tensión erótica, predominantemente con escenas dentro del hogar que son resueltas con un descaro y un desenfado muy deliciosos. En algunos relatos se da una  suerte de in crescendo en cuanto a esa tensión. Por ejemplo, está el caso de la joven voyeur que mira a través de la cerradura para verse luego en una escena de sexo frenético. Ello pone en evidencia una perspectiva muy honesta de los imaginarios eróticos y las fantasías inherentes a éstos.

En ese tránsito desde la tensión hasta el tabú develado tenemos ante sí a una autora que da el knock out de modo fulminante hacia el final de cada historia. En este caso el texto no sólo tiene un propósito estético, sino que además erotiza con soberana potencia. Es un discurso hecho desde el goce del desenfado y desde el disfrute que no cesa.

El humor negro siempre está patente en estos relatos, de manera que en el cuento Javiera la escritora nos presenta a una suerte de “cachifa” dominatrix que martiriza a su jefa parapléjica con toda suerte de deleites sexuales. La forma como Andrade construye las diversas escenas, así como lo paradójico de la naturaleza humana en cuanto a la dualidad placer y culpa es culmen en este caso.

Los argumentos de las historias tienen un exquisito rebuscamiento casi rococó en torno a sus tópicos. Así, en el cuento Penélope, hay una poderosa combinación de lo transgénero y del incesto. Sin embargo, y esto hay que retirarlo, el discurso de Raiza Andrade siempre es muy elegante y depurado, a pesar de que en él se abordan aspectos crudos de la piel.

Hallamos en esta autora a una mujer y a una intelectual que celebra la vivencia y la luminosidad, una escritora  que no se detiene ante prejuicios, sino que provoca y transgrede. Ésta es la gran veta de esta edición; el despliegue de una palabra absolutamente transgresora y que siempre se plantea nuevos límites, cada vez más lejanos, para romperlos de manera continuada. Casi pareciera una travesura, como cuando una y otra vez nos recrea su leitmotiv de la joven con el palito de helados que expresa con toda candidez el erotismo más lascivo.

En Raiza Andrade hay una apoteosis de la mujer que vive su cuerpo y sus imaginarios sin detenerse en el qué dirán. En este caso, esa franqueza y el modo de expresarla sólo pueden ser retribuidos desde los mejores elogios y desde la mirada cómplice del lector.

La rítmica narrativa, a todo lo largo de los relatos es frenética. Es por ello que su autora apela a la omisión deliberada de los signos de puntuación,  de forma de construir y representar un orgasmo imaginario, analogía sumamente verosímil de lo real.

Asistimos con Venus  Pubísima y Castísima a una celebración muy franca de la erótica y de sus imaginarios tabú. En esta bella edición está explícito  el grito de una mujer y una escritora que reafirma su vivencia y su libertad de espíritu.

Venus Pubísima y Castísima

Raiza Andrade

Ediciones Actual.

Mérida-Venezuela, 2012.