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La Paciencia: Ed Wood o cuando el error se convierte en dogma

Ed Wood / Foto edwood.org

Ed Wood / Foto edwood.org

“Su conciencia ciudadana le llevó a convertirse en héroe de guerra durante la Campaña del Pacífico que llevó adelante los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial”

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Ese año de 1955 cuando la leyenda Béla Lugosi ingresó a tratamiento para desintoxicación de la morfina, su gran esperanza era que su buen amigo, Ed Wood, le estaría esperando para la realización de la película suprema de su retorno. Y es que en efecto, Ed Wood fue muy amigo, no solo de Lugosi, sino también de importantes figuras que se caracterizaron por la excentricidad y el carisma; tales fueron los casos de El Asombroso Criswell –el vidente norteamericano que vaticinó la muerte de John F. Kennedy–, Tor Johnson –el luchador sueco y actor ocasional–, Lou Costello, Tony Curtis y Danny Kaye.

Ed Wood fue un hombre de una coherencia superlativa en torno a su ética vital. De este modo expresó con toda honestidad en el séptimo arte su vivencia como travestista. Asimismo, su conciencia ciudadana le llevó a convertirse en héroe de guerra durante la Campaña del Pacífico que llevó adelante los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Tiempo después, este norteamericano comentaría que en parte de sus acciones bélicas iba vestido con ropa interior femenina. Este artista creyó y fue fiel a su estética, así como incondicional de sus amigos hasta el fin.

Casi en seguida de regresar de la guerra estalló su carrera cinematográfica, una carrera que produjo películas que algunos consideraron las peores de todos los tiempos y, otros, verdaderas joyas del cine de culto. Lo que sí es un hecho es que este director hizo filmes que fueron precursores para la comunidad travestista. Adicionalmente, en sus rodajes había una mixtura entre el horror y los temas de ciencia ficción jalados por los cabellos.

En el año de 1953 apareció Glen or Glenda, una película cuyo tema central era el travestismo y que resultó ser toda una puesta en escena con claros matices del género del absurdo. A nivel formal no hay ningún tipo de cuidado en los detalles y en esta, así como en el resto de las producciones del artista, hay numerosos errores que no parecen haber sido notados sino a posteriori por sus realizadores. En este punto hay que hacer mención de un comentario hecho por el propio Jean Cocteau en torno a los errores en el arte y su postura respecto a ellos. Cocteau ultimadamente afirmaba que estos pasan desapercibidos o se convierten en dogmas. En el caso de Wood, en efecto, esos “deslices” han pasado a ser un cierto tipo de canon para generaciones posteriores.

La otra producción legendaria de este director fue Plan 9 del espacio exterior (1959), un filme con una trama excéntrica en la que confluyen la ciencia ficción y el terror. De nuevo aquí están presente buena parte de sus amigos, además de la legendaria Maila Nurmi –Vampira–,  y el hipnotizador y pedicurista Thomas R. Mason en el papel de Béla Lugosi. Los fondos para el rodaje, asimismo, fueron facilitados por la Iglesia Bautista de Beverly Hills, cuyos miembros pensaron que ese dinero sería para la realización de una película religiosa. Demás está decir que en su momento dicho largometraje fue un rotundo fracaso y en él hay momentos inolvidables de la cinematografía mundial, como por el ejemplo el hecho de que los platillos voladores son movidos por hilos que se ven de forma evidente.

Este norteamericano estuvo casado con Dolores Fuller, quien además tuvo participación en sus películas. También tuvo como esposa a Kathleen O'Hara, quien le acompañó hasta su muerte y luego de esta no volvió a casarse.

En los últimos tiempos de su vida, Ed Wood estuvo aquejado por la enfermedad adictiva que le hizo síntoma a través de la bebida, de modo que sus comportamientos se tornaron erráticos y luego de su momento clímax, en los años cincuenta, solo llegó a producir algunos filmes con matices pornográficos en la onda trans. Ya hacia los últimos tiempos, el deterioro era más que evidente y fue perdiendo sus objetos personales, los cuales vendía para comprar bebida. Incluso, hacia el final, en el año de 1978, él y su esposa perdieron su vivienda y debieron mudarse a la casa de un amigo, donde el artista en definitiva falleció de un infarto en medio de una intoxicación etílica.