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La Paciencia: A través de las Crónicas inoxidables de Salvador Fleján

 Salvador Fleján | Foto Archivo El Nacional

Salvador Fleján | Foto Archivo El Nacional

“Es muy hábil la forma como el cronista teje toda una trama en la que se entrelazan estos personajes con míticos locales de la noche caraqueña, al igual que la nueva dimensión de lo que es la casta política actual”

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Crónicas inoxidables de Salvador Fleján (Caracas, 1966) es un texto exuberante cargado de anécdotas y todo tipo de detalles, pero vistos desde el otro lado de las cosas. En efecto, este escritor venezolano nos aproxima a aspectos de la posmodernidad, de la cultura pop y del escenario deportivo local con un muy grato sabor y una prosa de ricas texturas. La edición está dividida en tres capítulos que dan claros indicios de lo que será abordado. Así, el autor muestra las Cosas vistas en la calle, las Cosas vistas en el estadio y las Notas mundialistas. En particular, esta acometida a los distintos aspectos del detalle de lo cotidiano y del acontecer de la cultura redundó en un texto donde lo emocional asociado a la memoria aflora de forma constante.

El escritor, mediante estas crónicas nos da cuenta no solo de una época que ya no es sino del presente que experimentamos con su descalabro continuado implícito. Asistimos con esta pieza a lo que ha sido la vivencia del adulto contemporáneo en torno a lo que tiene que ver con registros como el coleccionismo o la cultura del rock. En este caso, la mirada del autor a elementos ya establecidos de nuestra contemporaneidad como lo son la Guerra de las galaxias, Star trek y toda la geografía que se ha tejido localmente en torno a ellas está ricamente perfilada.

Personajes que son referencia indiscutible de la música local y que de algún modo tienen un cierto cariz de lo que puede ser definido como de culto aparecen también en este libro. Está así el caso de Alfredo Naranjo, figura icónica de la música. Es muy hábil la forma como el cronista teje toda una trama en la que se entrelazan estos personajes con míticos locales de la noche caraqueña, al igual que la nueva dimensión de lo que es la casta política actual. El recorrido por lo que ha sido la nocturnidad citadina está patente en el recuento de las areperas de moda y cómo ha sido su devenir y declive luego del arribo del nuevo orden político que, paradójicamente, redundó en la mayor expresión de barbarie vista en la historia de la nación.

Pero hay otras notas en este texto que bien pueden expresar lo que ha sido el acontecer editorial y cultural del país. Tal es la perspectiva de lo que fue la legendaria publicación Plátano Verde y la vivencia superstar de sus editores. Ello denota un importante registro, quizá de valor histórico, al momento de hacer una mirada retrospectiva a figuras que contribuyeron de manera significativa al fenómeno editorial venezolano, como es el caso de Leo Felipe Campos.

El humor es un leitmotiv a lo largo de todo este trabajo, de forma que lo ameno puede desembocar en lo hilarante en crónicas como Ya los espía no son como antes. Asimismo, hay una impecabilidad técnica en la elaboración de cada una de estas crónicas al instante de dar knock outs fulminantes para el cierre de las mismas.

Igualmente es de gran importancia en este trabajo el balance de lo que ha sido la cultura del beisbol en la nación. El lector verá con todo detalle lo surreal que puede terminar siendo la experiencia de aproximarse al estadio de la ciudad de Caracas. También la mirada retrospectiva a lo que fue la historia del equipo de los Navegantes del Magallanes arroja luces sobre lo que ha sido nuestra idiosincrasia a lo largo de los tiempos. En toda esta edición hay el sabor de lo propio, de esa cosa que nos daba identidad y que quizá está por desaparecer con la llegada de la barbarie generalizada que han significado los últimos dieciséis años para Venezuela.

Esa mirada otra, incluso al deporte, está muy bien llevada a cabo por ejemplo en la crónica sobre Maradona; Todos los Diegos, el Diego. Asimismo, es muy “simpático” el detalle que nos señala el autor cuando refiere la descripción del interior de la nevera de la casa del futbolista Oswaldo Vizcarrondo.

Asistimos con las Crónicas inoxidables de Salvador Fleján a una edición de muy grata lectura. En ella los afectos resuenan en virtud de poder contemplar todo lo que ha sido un  período en Venezuela.

 

Crónicas inoxidables

Salvador Fleján

Libros El Nacional

Caracas, 2014.