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Olga Martínez: Nuestro único y más preciado capital es nuestro catálogo

Olga Martínez y Paco Robles, editores de Candaya / Williams Marrero/ El Nacional

Olga Martínez y Paco Robles, editores de Candaya / Williams Marrero/ El Nacional

El sello catalán nació de la fascinación de los editores por los viajes a América Latina, tanto como por la literatura de ésa región

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Más que el nombre de la república fantástica del enorme hechicero Malambruno al cual don Quijote juró vencer, Candaya es una apuesta por la gran literatura que lleva una década de vida. Se trata de la editorial administarda por Olga Martínez y Paco Robles, en la cual el ensayo, la poesía y la narrativa de autor hacen patria.

El sello catalán nació de la fascinación de los editores por los viajes a América Latina, tanto como por la literatura de ésa región. El plan de convertir sus gustos literarios en un enfoque edirorial que años más tarde revolucionaría el oficio nació en 2003, durante una travesía por Sudamérica, cuando conocieron a Ednodio Quintero y al poeta paraguayo Elvio Romero. "No podíamos entender que estos dos escritores excepcionales nunca hubieran sido publicados en España, y decidimos que podía estar en nuestras manos remediarlo: Mariana y los comanches y Contra la vida quieta fueron nuestros primeros libros. Pensamos que había que subsanar esta carencia y este vacío de nuestra cultura, y que intentarlo podía ser una aventura apasionante", recuerda Martínez.

A pesar de la profunda crisis económica que vive España y de lo que Martínez denomina "la preocupante deriva hacia el pensamiento único y hacia el deslumbrante imperio de lo tecnológico, que está convirtiendo la cultura humanista en algo casi residual", en Candaya continúan su labor con la misma mística del principio y se preparan para sacar a finales de año dos novedades: Ceremonias, de Quintero, y una novela de David Roas, La estrategia del koala.

Por su mística, Candaya es una rareza incluso en el panorama heterogéneo de los sellos independientes, pues Martínez y Robles asumen la edición como un proyecto personal y si han sobrevivido por 10 años en el complejo mercado de las publicaciones es por su convicción en sus apuestas librescas y una espartana austeridad, que les previene contra gastos desmesurados que no pueden asumir: "Nuestro único y más preciado capital es nuestro catálogo", sintetiza Martínez, para quien las claves que dan vida a su utopía de letras son una red de complicidades y la cercanía con los lectores en bibliotecas, librerías y centros educativos: "Hemos presentando nuestros libros en una panadería de Caspe, un pueblo de Aragón, que no llega a los 1000 habitantes, o en los Andes venezolanos".

Cuatro son las colecciones de la editorial. A las identificadas con los géneros tradicionales ­Narrativa, Poesía y Ensayo­ agregan una: Candaya Abierta, la dedicada a los libros inclasificables, entre los que están dietarios como La marea del tiempo, de Raúl Carlos Maícas, la crítica literaria (Lecturas nómadas, de Eduardo Moga) o los que llaman "sensamientos" (No tienen prisa las palabras, de Carlos Skliar). Su línea Candaya Ensayo, dedicada al estudio de autores clásicos contemporáneos como Enrique Vila-Matas, Roberto Bolaño, Ricardo Piglia, Marsé y Juan Villoro apuesta por el equilibrio entre la erudición académica y la condensación periodística que adjuntan al libro un video documental inédito que revela datos de la cotidianidad del escritor.

Conmocionar la narrativa Si Candaya nació marcada por el sino de la utopía a la que alude su nombre, definiéndose como una editorial independiente, que ofrecía un espacio para autores latinoamericanos emergentes y a algunos cruciales pero olvidados, pronto se sumó a ese objetivo la traducción de obras inéditas en español de la narrativa japonesa contemporánea ­como Idéntico al ser humano, de Kobo Abe, y El mago. Trece cuentos japoneses, de Ryunosuke Akutagawa­ y la apuesta por escritores que ofrecen en España propuestas renovadoras. El caso más notorio es el de Agustín Fernández Mallo, cuya primera novela Nocilla dream. "Aún estamos estupefactos del impacto que tuvo esta publicación, ya internacionalmente una referencia de algunos de los caminos que está explorando la novela del siglo XXI", apunta Martínez sobre el narrador más visible de la Generación Nocilla, según la prensa ha apodado a autores como este físico español nacido en La Coruña: Jorge Carrión, Eloy Fernández Porta que han revolucionado la narrativa, el ensayo y hasta la poesía.

La narrativa latinoamericana también ha cosechado beneficios de su tino para las propuestas literarias innovadoras. Candaya contribuyó a la proyección internacional de la obra del argentino Sergio Chejfec, que desde la publicación de Mis dos mundos (2008) pasó de ser objeto de estudio de críticos de la literatura argentina actual a recibir la atención crítica internacional. Además, otros tres autores de su catálogo han sido considerados Nuevo Talento FNAC: el peruano Sergio Galarza (Paseador de perros, JFK) y los españoles Javier Moreno (Click), Quim Aranda (El avión que logró dar media vuelta al mundo). Además Diego Trelles, otro peruano, ganó el premio de Narrativa Joven Francisco Casavella.