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Miranda y Bolívar personajes de novela

La reciente publicación de La noche que Bolívar traicionó a Miranda, de J.J. Armas Marcelo, motivó la conversación con el autor

La reciente publicación de La noche que Bolívar traicionó a Miranda, de J.J. Armas Marcelo, motivó la conversación con el autor

En una luminosa tarde de septiembre, en el café Gijón de Madrid, Víctor bravo conversó con J.J. Armas Marcelo, autor que acaba de publicar La noche que Bolívar traicionó a Miranda y que estará en nuestro país como invitado a la Feria del Libro de Valencia

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La reciente publicación de La noche que Bolívar traicionó a Miranda, de J.J. Armas Marcelo, con cronología de Juan Carlos Chirinos, motivó la conversación con el autor. Armas Marcelo, presidente de la Cátedra Vargas Llosa, en Madrid, con presencia polémica e intensa en el periodismo cultural de la ciudad, es autor de una copiosa obra narrativa –más de ocho novelas–, gran parte de ella referida a América Latina.

Escritor español-americano

—En Venezuela es bien conocida su novela Las naves quemadas, de 1982, finalista en su momento del Premio Rómulo Gallegos. Le pido que me hable de sus otras obras y su referencia a Latinoamérica.

—La novela que mencionas pertenece a lo que distingo como la primera etapa de tres novelas que se cierra con Las naves quemadas, del 82. Escribo novelas sobre Madrid y luego algunas novelas americanas, así La orden del tigre, sobre la dictadura argentina; luego una novela peruana, otra cubana, países todos en los que he vivido, pues me siento canario-americano. Actualmente escribo una novela sobre Panamá, que se refiere a la construcción del Canal y a la figura de Gauguin.

—Eres entonces español-americano

—Bueno yo soy canario, elegí la historia natural del canario que es la emigración a Venezuela y a Cuba fundamentalmente, pero pronto me hice ciudadano del gran continente, que es como decir ciudadano de la lengua. He estudiado mucho la literatura hispanoamericana con más ahínco incluso que la literatura española y me convertí en lo que soy ahora una especie de escritor, como dice Vargas Llosa, el más americano de todos los escritores españoles y el más español de todos los escritores iberoamericanos; y a mí me gusta porque es difícil encontrar un equilibrio entre las dos partes y sentirse al mismo tiempo español e hispanoamericano.

—Tienes una larga amistad con Mario Vargas Llosa, al punto de ser el Presidente de la Fundación Vargas Llosa y haber escrito una de las más importantes biografías sobre el escritor.

—Sí, Vargas Llosa me ha influido a mí más en la concepción de lo que es ser escritor hoy, que en mi literatura. Yo no creo que me parezca a Vargas Llosa ni a Borges; desgraciadamente no creo que me parezca a ninguno de ellos. La amistad con Vargas Llosa es uno de los bienes que me ha dado la vida; con él sostengo un inacabable diálogo sobre la vida, la cultura, la literatura.

—Has vivido en Venezuela, ¿cuál ha sido tu experiencia con la literatura venezolana?

—He estado cerca de la vida y la obra monumental de Denzil Romero; y te puedo mencionar a Pancho Massiani, a David Alizo, a la gran obra de Uslar Pietri. Por Otero Silva he tenido una devoción especial. He leído a Guillermo Morón, a Guillermo Meneses. Valoro la obra de primera magnitud de José Balza; a Salvador Garmendia y a Adriano González con quienes tuve largas conversaciones en los cafés madrileños. Quisiera mencionarte de manera especial a Caupolicán Ovalles. Yo vi crecer con asombro su Yo Bolívar rey; él me llevó a las reuniones de humor y talento de la República del Este; ese triángulo de las Bermudas como lo llamaban, donde también nos encontramos con Luis Camilo Guevara; y a ese poeta de dimensiones colosales que es Juan Calzadilla.

Visión crítica de la novela

—Quizá sea posible observar en la novela histórica crítica y desmitificadora, aquella que intenta humanizar la figura histórica, la de Bolívar en este caso, como en la novela de García Márquez, y la otra vertiente que intenta bajar al héroe de su pedestal, como en La carroza de Bolívar, de Evelio Rosero. ¿En qué perspectiva se ubica tu novela?

—La novela interroga los puntos oscuros en la vida de los dos grandes, por lo tanto se ubica en la segunda vertiente

—Es posible observar en La noche que Bolívar traicionó a Miranda por lo menos dos tensiones que concurren en el principio de composición de la novela; por un lado, el fracaso (que tiene sus nudos en dos expresiones, "bochinche, bochinche" y "he arado en el mar") y la traición, acaso la dimensión oscura de toda grandiosidad épica y que en tu novela se desplaza de la pérdida de Puerto Cabello por Bolívar y la entrega de Miranda a Monteverde, sin duda uno de los grandes pasajes de la novela.

—Yo estoy enfrentando a dos personajes que son dos gigantes, digo son humanos, y los dos están llenos de errores, y los dos están llenos de grandes ideas, y los dos son grandes personajes de la historia mundial, no sólo de la historia de América Latina, pero qué ocurre, que a uno le indigna que uno esté deificado y en el culto de los dioses y el otro esté prácticamente olvidado, o sea un personaje minimizado.

—La novela es un reclamo a Bolívar y una reivindicación de Miranda, en esto último coincides con Denzil Romero.

—Sí. Bolívar entrega a Miranda. Pero años después reconoce su grandeza. Siendo mi novela tan diferente es, sin embargo, un gran homenaje a Denzil. Yo fui el coeditor de La tragedia del Generalísimo, uno de los ejecutores positivos con Carlos Barral para que esa novela se publicara en la Biblioteca del Fénix; quiero decirte que creo que a esa novela le sobran muchas páginas, sin embargo es una buena novela, es una de las mejores novelas que se ha escrito sobre Miranda.

—Me llama la atención de tu novela su configuración; avanza en discursos demandantes sobre el fracaso y la traición y se detiene en escenas realmente inolvidables, como aquellas de Miranda en la Carraca; como las escenas confluyentes de la muerte de uno y otro, de los dos grandes hombres...

—Creo que el mayor logro que puedo describir de esa novela es la estructura ondulante que estaba ahí pero me costó mucho trabajo descubrirla porque yo no sabía, con toda la documentación que tenía, con las conversaciones con Chirinos, las conversaciones con Morón, las conversaciones con venezolanos múltiples, con todo eso, no sabía cómo meterle mano a esa novela porque los personajes son biográfica, históricamente de tal envergadura que no son asumibles en un libro. Es decir, la vida de estos señores, no son asumibles desde una biografía, es muy difícil biografiar o mucho más difícil es novelar los personajes, y entonces tenía que coger una especie de estructura ondulante que fuera haciendo cabalgar a los dos cada uno en su tesis y enfrentándolo, pero solamente con un episodio de sus vidas, la noche en que Bolívar entrega a Miranda.

—¿Hay una edición venezolana de tu novela?

—Edhasa, la editorial, ha dispuesto su distribución en Venezuela, en Colombia y en otros países del continente.