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Papel literario

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Minificción de los jueves: Eduardo Gotthelf

Eduardo Gotthelf / Foto www.lmneuquen.com.ar

Eduardo Gotthelf / Foto www.lmneuquen.com.ar

(Argentina, 1945). Ingeniero de petróleo y escritor. Ha publicado el libro de cuentos “El sueño robado y otros sueños” (1995) y los de minificción “Cuentos pendientes” (2007), “Principio de Incertidumbres” (2009) y “Paraísos paralelos” (2012).Los siguientes textos, inéditos, son de dramaturgia mínima, aquella cuya representación no es mayor de cinco minutos. Estas obras de teatro son mucho más breves que el microteatro que ya conocemos y constituyen una nueva vertiente de la minificción

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Profesión

La Mujer está sentada en un sillón tipo dentista, el cuerpo cubierto con una sábana verde. La ilumina una fuerte luz. El Hombre está manipulando instrumental sobre una mesa o similar.

Mujer: –Oiga… yo no voy a decir nada, que quede claro, pero, ¿usted está seguro de lo que va a hacer?

Hombre: –Señora, soy un profesional graduado con honores.

Mujer: –No me diga que para esto se estudia.

Hombre: –Claro que sí, es científico, me especialicé en el extranjero.

Mujer: –¿En Europa?

Hombre: –No, en una academia en Panamá.

Mujer: –Ah… ¿y me va a doler mucho?

Hombre: –Eso se lo garantizo, ya le dije, soy un profesional.

Mujer: –Qué lástima, ya me estaba encariñando con usted.

Hombre: –Eso también lo aprendí. Se llama síndrome de Estocolmo.

Con la última frase le saca la sábana, entonces se ve que la Mujer está semidesnuda, indefensa, atada al sillón. El Hombre enciende la picana, que hace un zumbido muy fuerte. Se apagan las luces.

 

El miedo a la libertad

Juan: –(imperativo) Declare, ¿cuál es su opción?

Pedro: –(indiferente) Me da lo mismo.

Juan: –(firme) Debe usted pronunciarse.

Pedro: –(curioso) ¿Por qué? Soy un hombre libre.

Juan: –(explica) Precisamente. Lo que lo define como hombre libre, es que puede elegir.

Pedro: –(irónico) Pero en este tema opto, libremente, por no elegir.

Juan: –(suavizado) Está obligado a elegir. No tiene elección.

Pedro: –(con desprecio) Eso me suena un poco paradojal.

Juan: –(preocupado) Señor, si no comunica pronto su preferencia, las personas que lo siguen se van a enojar.

Pedro: –(enfático) ¡No cederé a las presiones!

Juan: –(rogando) Basta, por favor. Decídase, hombre: ¿frutilla o chocolate?

 

Eterna juventud

–Mi padre se volvió a casar a los sesenta años, y él me dijo que si uno quiere llevar una vida sana, debe acostarse con una mujer treinta años más joven. Yo no he hecho más que seguir su consejo al pie de la letra. ¡No entiendo por qué me han traído esposado!

–Acá las preguntas las hago yo. ¿Nombre y apellido?

–Fabián Quiroga.

–¿Edad?

–Treintainueve.

 

Nada extraordinario

La Niña toca el timbre y sale la Señora.

Niña: –Disculpe, señora, ¿tendría un poco de pan para darme?

Señora: –Sí, niña, tengo pan. Pero hoy tienes suerte, es el cumpleaños de mi hijo y te puedo ofrecer torta de chocolate.

Niña: –Ah. ¿Y usted me va a dar torta todos los días?

Señora: –(sonríe) No, hija, solo de vez en cuando.

Niña: –(muy seria) Bueno. Entonces, por favor, ¿me da un pedazo de pan?

 

La Biblia resumida y explicada

Dios: –Shabat schalom, Papá.

Papá de Dios: –Shabat schalom, Jeho. ¿Qué hiciste esta semana?

Dios: –Nada importante, hice un mundo.

Papá de Dios: –¿Esta vez le pusiste algo distinto?

Dios: –Bueno… en realidad sí. Le puse unos seres a los que les di un poco de mi inteligencia.

Papá de Dios: –¿Eso no va contra Las Reglas?

Dios: –No te preocupes, para compensar los hice egoístas, malvados y estúpidos.

Papá de Dios: –¿Y eso porqué?

Dios: –Para divertirme.

Papá de Dios: –Qué cosa. Ya de chico hacías castillitos en la playa y después los rompías.

 

Vista de puntos distintos

A la izquierda del escenario, una mesa servida como para el té, con cuatro lugares. A la derecha del escenario un diván y al lado, un poco más atrás, un sillón. Al inicio está iluminada la parte izquierda, la Mujer está sentada a la mesa, tomando té, le habla a sus amigas, representadas por sus tazas.

Mujer: –Ay, chicas, estoy tan contenta. (Suspira) Más que eso, estoy chocha con mi hijo. Tiene quince años y es un sol. ¡Es tan distinto a los demás los chicos de su edad!

Toma otro trago de té, se levanta, se pone el saco, la iluminación se apaga a la izquierda y se enciende a la derecha. La Mujer camina hacia el diván, se saca el saco y se recuesta.

Mujer: –Ay, doctor, estoy tan preocupada. (Suspira) Más que eso, estoy angustiada con mi hijo. Tiene quince años y es raro. ¡Es tan distinto a los demás los chicos de su edad!

 

El espíritu de Fiódor

Un hombre sentado ante una mesa, en la que se ve un vaso, una botella y otras cosas.

Filósofo Ruso: –Alma rrussa profunda, complicada. Alma rrussa melancólica, alcohólica, incomprensible. Alma rrussa villana, parricida, depresiva. Alma rrussa autodestructiva. (Llena el vaso con vodka) ¡Gran honor tener alma rrussa! (Eleva el vaso como brindando) ¡Que viva por siempre el alma rrussa! (Se toma el vodka de un trago. Deja el vaso, levanta un arma de la mesa y se pega un tiro).

 

 

Renovación

–¿Qué te parece si hoy probamos así?

–Dale.

–No, me parece que no va.

–Mmm ¿Y de esta forma?

–A ver, tratemos.

–No, así tampoco.

–¿Y si cambiamos para allá?

–Imposible.

–En fin, va a tener que ser como siempre.

–Ni más rápido ni más despacio.

–Lástima, ¿no? Si las cosas fueran de otra manera…

–Serían distintas.

–Totalmente.