• Caracas (Venezuela)

Papel literario

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Minificción de los jueves: Alberto Benza González

Alberto Benza González / Foto tomada de La Vida Breve

Alberto Benza González / Foto tomada de La Vida Breve

Lima, 1972. Narrador. Dirige el Grupo Literario Micrópolis y organiza desde 2011  la Jornada Peruana de Minificción. Ha publicado: “A la luz de la luna” (2011), “Señales de Humo” (2012) y “Entre vivos y muertos” (2015)

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Gastón

Un buen día Gastón desempolvó un libro de la antigua biblioteca de su casa, el volumen se titulaba Cómo hablar con los muertos.

En la contratapa se podía leer «Para los que creen en el más allá, este libro les proporcionará información científica y anecdótica, que explora la comunicación entre vivos y muertos. Sugiere, además, posibles medios y técnicas para lograrlo».

Después de una semana intensa, terminó de leer el libro y recién pudo comunicarse con su familia, la cual vivía todavía en su domicilio y solía recordarlo con mucho cariño.

 

Alzheimer

Cada día conozco gente nueva.

 

El terrateniente

El terrateniente soñó estar en el cielo. Dios le dijo con una voz que se asemejaba al trueno:

–¿Por qué eres indiferente con los hombres que trabajan para ti? ¿No sabes que siempre he proclamado que debe existir igualdad en la tierra?

–Señor –respondió el terrateniente–, en el cielo existe la jerarquía celestial: serafines, querubines, tronos, dominaciones, virtudes, potestades, principados, arcángeles y ángeles.

Al día siguiente siguió administrando su hacienda con total inclemencia.

 

Para el olvido

Daniel despertó con una resaca espantosa y con la conciencia sucia, a su lado se encontraba una damisela a quien conoció entre copas. La noche fue para el olvido y la mañana también, sobre todo después de reconocer que la fémina era David, el dueño del bar.

 

El día que el tiempo se detuvo

–¿Arreglada la situación, Minuto? –preguntó La Hora.

–Todo arreglado –respondió él.

–¿Entonces, no dejaste rastro? –interrogó nuevamente La Hora.

Segundo amaneció con la boca llena de gusanos.

 

Firmamento

Despertó en la colina. Era de noche y se dio con la sorpresa de que en el firmamento había dos lunas llenas. Al lado de una de ellas distinguió su planeta Tierra.

 

Ilustre descendiente

El postulante a la alcaldía del Cusco, Demetrio Túpac Yupanqui, se encontraba en plena campaña. El ilustre descendiente del inca Túpac Yupanqui decidió realizar su cierre de campaña en la plaza de armas de la ciudad imperial, pero en pleno mitin le arrojaron una piedra hiriéndolo en la frente. Demetrio se levantó y preguntó: «¿qué es una piedra insignificante si en esta misma plaza murió descuartizado Túpac Amaru luchando por nuestra libertad?».

El pueblo, en silencio, procedió a ejecutarlo.

 

Séptimo día

Mi reloj funciona jalando unas pesas de hierro fundido una vez por semana. Los primeros días, cada vez que el cucú salía a dar la hora, yo despertaba pensando estar en un bosque. Llegó el séptimo día y tiré de las pesas para que trabaje nuevamente, pero él no volvió a cantar. Enfurecido abrí la puerta del reloj y encontré al cucú empollando un huevo de otra ave.

 

Idilio

En plena graduación, el joven solitario, enfurecido consigo mismo y con una copa en la mano, salió al jardín y caminó sin parar. La soledad lo sumía en una enorme tristeza. La luna se lanzó y se hundió en su copa de vino. La oscuridad fue cómplice de aquel tórrido romance.

 

Polémica

–Dios construye nuestro mundo en obediencia a las leyes matemáticas y físicas –dijeron las hormigas en el cementerio.

–Un momento, ¿quiénes somos nosotras para asegurar que no hay más criaturas vivas? –preguntó la hormiga más longeva bajo la huella de una gigante pisada.

 

Ella

Me miraba con la cabeza gacha, triste. Su decisión era firme. Se marchaba de mi lado. Por más que le pedí que no se fuera, no me escuchó.

Empezó a retroceder lentamente. En mi desesperación, grité:

–No te vayas, no me puedes dejar. ¡Regresa!

Ella solo atinó a mover la cabeza, negando, y siguió mirándome fijamente.

Resignado vi que se marchó. Era mi sombra.

 

Terremoto

El castillo había sido construido con el fin de servir como un lujoso palacio para Luciano. Angelo, durante su visita al castillo, comentó la posibilidad de un terremoto, pero Luciano decidió quedarse. A los pocos días sucedió lo inevitable: el terremoto remeció el castillo, pero sin grandes consecuencias. Solo había un detalle que arreglar: eran dos pilares de naipes que se habían agrietado por el golpe de una mano en la mesa.

 

Cuatro páginas en blanco

El escritor observó el libro que contenía cuatro páginas en blanco. Cada año lo abría y encontraba un párrafo que narraba su futuro. En la primera página, supo los problemas que afrontaría en los próximos años. Pasó el tiempo. Ya se había escrito hasta la tercera página, contando la vida de sus hijos. Cuando la cuarta página empezó a escribirse, cerró el libro. Tembló, tomó un poco de aire, miró al espejo y, por primera vez, se pintó los labios y se colocó la peluca de su esposa.

 

Alicia

La vi en tres instantes diferentes de mis vidas. Ella era acosada por un conde. Después de ese episodio fatal, se convirtió en una experta en el uso de armas medievales y modernas. Hoy es una abogada de prestigio, pero insiste en ser Alicia, la del país de las maravillas, y afirma que yo soy el gato de Chesire.

Lo que no recuerda, o prefiere olvidar, es que su nombre es Sarah Ellen y yo su víctima en tres épocas distintas.