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Líneas tardías: Una historia sobre mutantes y el apocalipsis

En "X Men Apocalypse", Oscar Isaac es Apocalipsis, el enemigo principal | Foto: 20th Century Fox

En "X Men Apocalypse", Oscar Isaac es Apocalipsis, el enemigo principal | Foto: 20th Century Fox

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X-Men: Apocalipsis es la pizza que colocan en la mesa y calla a los hambrientos. Hasta ahora, en lo que va de 2016, es la mejor película de superhéroes estrenada en lo que va de año en la cartelera nacional.

Supera con creces a Batman v. Superman y Capitán América: Civil War. Acá en enfrentamiento es más genuino. En el plato que sirve el director Bryan Singer, se aprovecha una imagen tenebrosa que durante siglos ha alimentado al imaginario popular: el apocalipsis.

Durante años, lo seguidores de la saga en el cine han tenido como máximo referente del poder entre mutantes el profesor Charles Xavier y su viejo amigo pero también rival Magneto.

Esta vez, revive un ser poderoso que aparentemente deja en desventaja a los otros dos. Su intención es comenzar de cero, acabar con los falsos ídolos del mundo para así recuperar lo abandonado e imponer el reinado de estos seres sin contemplaciones.

La trama suele disminuir al humano y explota ciertas fantasías que muchos pueden tener con respecto a su contexto. Una de las mejores escenas del filme es cuando Apocalipsis, como se llama el villano, se deshace del arsenal nuclear de las grandes potencias. Las disminuye y execra como posible rival.

Otra parte importante es ver cómo Magneto insiste en desligarse de su cruel pasado, su intento de un nuevo comienzo como persona normal, un trabajador en una fábrica asalariado que espera el regocijo en casa con su familia. Trata, pero su condición incomprendida lo sucumbe al odio.

El tema de las diferencias y cómo reaccionan ante la incomprensión, hasta la aprobación a la manera de supervivencia de Magneto son uno de los principales atractivos de esta saga, que en esta entrega atrapa fácilmente al espectador por su tensión, el conflicto y las diversas referencias a la cultura pop de los ochenta, década en la que se desarrolla la película.