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Italia, apuntes de un viaje

Carlos Arvelaiz, “Un´state italiana”, 2013

Carlos Arvelaiz, “Un´state italiana”, 2013

Las huellas de un viaje en conjunto emprendido en Italia han quedado fijadas en la fotografía de cuatro artistas venezolanos: Carlos Arvelaiz, Oscar Lucién, Marco Aguilar y José Carlos Fernández, en la exhibición “Italia, apuntes de un viaje” curada por Luca Pagliari y Salvatore Elefante, que puede verse en la galería Tresy3

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El plan estaba hecho: seis amigos se encontrarían en Italia para llevar a cabo un proyecto, –o, mejor dicho– un sueño que abrazaba la idea de proyecto artístico: fotografiar Italia en un viaje en carro que duraría al menos cuarenta y cinco días. Cuatro de estos artistas partirían desde Venezuela: Carlos Arvelaiz, Oscar Lucién, Marco Aguilar y José Carlos Fernández. Y dos italianos que le tienen afecto entrañable a nuestro país, Luca Pagliari y Salvatore Elefante, quienes marcaban su salida desde Barcelona, España. Pero este camino venía acompañado de otro deseo: la Italia que querían mostrar sería la periférica, es decir, aquella que se sintiera y pensara distinta a la conocida mundialmente gracias al turismo. El resultado de este recorrido puede verse en la exposición Italia, apuntes de un viaje, de la galería caraqueña Tresy3.

En una conversación que sostuvimos con Carlos Arvelaiz –persona supremamente amable, presto a despejar cualquier duda sobre la exposición, apasionado conversador sobre fotografía– nos constata, mientras veíamos simultáneamente la exposición, que la búsqueda era “mostrar una iconografía fuera de la iconografía universal”. Un proceso creativo por demás complejo si tomamos en cuenta que son cuatro artistas, de estilos disímiles, que manejan tiempos diferentes en la elaboración de una foto. Cada uno trabaja con cámaras distintas (desde Hasselblad hasta Iphone –como es el caso ocasional de Marco Aguilar–) y que, como todo ser humano, como todo artista, la atención de cada cual podía ser atrapada por elementos de distinta índole.

En la exposición esto queda perfectamente narrado pues cada propuesta está dispuesta en sala de manera separada, según cada autor, pero sin embargo el conjunto no pierde la oportunidad de dialogar para deducir un punto común: el interés en captar distintas perspectivas de la Italia rural actual, la periférica pero llena de vida y con mucho qué contar, aquella que desconocemos muchos.

Para Arvelaiz, quien además es profesor en RMTF, también consistía en  desentrañar la Italia de referente frecuente. La idea fue lograr nuevos enfoques de “aquellas iconografías hitos: el fútbol, la gastronomía, el Sacro Imperio Romano, etc.”, acentuando otros ángulos en los que aquella iconografía universal promovida por la industria turística no tendría respuesta en esa Italia periférica que atinadamente reflejaron en cada obra. Un ejemplo lo constituye una de sus fotografías: Un´estate italiana, en ella vemos un campo de fútbol que alude a la grandeza deportiva como elemento que ha servido para incrementar la fama del país en el mundo, pero que en la imagen de Arvelaiz ofrece una mirada menos minada de masas, más plácida, más plena, es naturalista, es casi un homenaje al paso humano en conexión con la naturaleza.

Italia, apuntes de un viaje no es una ironía al turismo italiano, ni mucho menos una búsqueda por hacer desplazamientos, sino una intención de vislumbrar otras caras de la Italia contemporánea. Sin duda una muestra que merece ser vista con toda la atención posible, teniendo presente el placer que puede ofrecer el mundo de las imágenes, sean bellas, narrativas, contemplativas, o meditativas –o que comprendan estos elementos en sí mismas–.  Y el trabajo curatorial ha sido sin duda fundamental pues Luca Pagliari y Salvatore Elefante no solo fueron los guías vernáculos, sino además como grandes conocedores del arte de la fotografía que son, desde las prácticas artísticas hasta las críticas, han dado al tino en elegir alrededor de sesenta imágenes dentro de una producción que llevó más de cinco semanas de trabajo constante y diario. Cerramos con sus palabras: “Lo que queremos es crear un discurso alrededor de la fotografía. El público se encontrará con imágenes que seguramente lo desplazarán de sus expectativas sobre Italia, pues es una nación muy estigmatizada, idealizada y vinculada a una serie de estereotipos. Es una exposición introductoria acerca de este país en donde cada trabajo dialoga con el otro, pero al mismo tiempo se contradicen entre sí.”