• Caracas (Venezuela)

Papel literario

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El Hatillo en 3 dimensiones. Cartografía visual de un territorio

Entradas y salidas, las vías de El Hatillo / Nicola Rocco

Entradas y salidas, las vías de El Hatillo / Nicola Rocco

Cada lugar ofrece diferentes posibilidades de registros: desde la experiencia personal solemos archivar memorias y vivencias conectadas con aquellos entornos que nos rodean. Y desde la labor urbanística es evidente que todo registro, así como las herramientas de preservación, deben procurarse. El Proyecto “El Hatillo en 3 dimensiones. Cartografía visual de un territorio”, cultiva eso: la necesidad de realizarse registros sonoros, visuales, urbanísticos y vivenciales a partir del diálogo activo entre las obras y con el visitante. "Papel Literario" trae al lector un acercamiento a este espléndido proyecto emprendido por la Alcaldía de El Hatillo junto a otras instituciones en conmemoración de los 230 años del municipio

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La mayoría de las veces las crónicas de las ciudades se reescriben gracias a la historia y los recuerdos que sobre ellas han fijado la existencia de sus habitantes. Sin embargo, en ese eterno reelaborar la vida y el crecimiento de una ciudad, también existen otros cambios expandidos, determinados por la cartografía sensible de un desenvolvimiento urbano (real y virtual) que se va desplazando por las brechas del territorio para generar nuevos asentamientos: geodesias trepidantes de grupos humanos, familias, empresas, módulos habitacionales, instituciones, plazas, barriadas, escuelas, avenidas, monumentos y calles que van describiendo los signos y el tiempo vital de los individuos que allí construyen su destino.

Son estas consideraciones las aristas que movilizaron la inquietud de la Fundación Fotografía Urbana por acompañar los inicios de la programación expositiva de Hatillo Cultura en la celebración de los 230 años del pueblo de El Hatillo. La muestra partió del reconocido proyecto Cenital, programa inspirador que desde la Fundación Cultura Urbana y con el apoyo de Tulio Hernández, reveló para el espectador las tramas visuales que nos brindó el fallecido arquitecto y curador William Niño Araque; gestor incansable de la imagen, quien en compañía de Nicola Rocco, extendió para el ciudadano común una perspectiva indescifrable sobre los límites reales, las arquitecturas informales, las retículas citadinas y las fronteras imaginarias que tienen lugar en las organizaciones urbanas y rurales de ciudades como Caracas, Valencia y Maracaibo. De este amplio material y bajo la guía del curador Vasco Szinetar, tomamos un pedacito que consiguiera impulsar el nuevo proyecto con el cual quisimos extender una mirada cartográfica sobre el Municipio El Hatillo.


Entradas y salidas, las vías de El Hatillo / Fotografía de Nicola Rocco

Así emprendimos –con la compañía del museógrafo Pietro Daprano– un recorrido donde intentamos recopilar una manera especial de observar, capturar y sentir las distintas áreas geográficas que caracterizan a esta zona añorada de la convulsa Caracas, caracterizada por su manera exclusiva de conectar a pobladores y visitantes con la ensoñación de la naturaleza, los testimonios arquitectónicos del pasado colonial y las posibilidades de una mirada más libre, proyectada sobre las miles de aristas en movimiento que brindan todas las opciones de su amplia cartografía, desconectada en cierta medida de los agobios que impregnan el tumulto de la saturada capital.

Mediante tres registros organizamos en el espacio museográfico una pequeña propuesta multimedia de esa percepción amplia que El Hatillo siempre nos ha regalado. Para el engranaje de estas dimensiones decidimos articular el trabajo de creadores de generaciones distintas que se unieron a nosotros en un experimento cartográfico de aproximación visual. El primer ángulo estuvo guiado por las imágenes cenitales realizadas sobre ciertas zonas de El Hatillo, focalizando nuestra atención en todas las entradas y salidas, sus límites y adyacencias, así como las fronteras extendidas que el reconocido fotoperiodista Nicola Rocco realizó en el año 2002 para el proyecto Cenital de la FCU.

La segunda perspectiva estuvo a cargo del fotógrafo Carlos Ancheta, creador venezolano que se dedicó a documentar con su cámara un trazado frontal sobre los distintos tránsitos cotidianos de diversas zonas, una mirada desde adentro con la que construyó un caleidoscopio dinámico y transversal sobre los individuos que coexisten en diferentes comunidades urbanas y rurales de esta área administrativa; en este caso, el resultado fue un video en foto fija que apertura los enlaces humanos de un habitante vinculado en la translación periódica de su terruño.


De la serie Una mirada transversal de humano / Fotografía de Carlos Ancheta

El tercer registro surgió como respuesta a la investigación y el estudio de los nuevos procesos de la cultura global, un proyecto donde los pilotos y creativos del video y la fotografía aérea del proyecto Aérea Estudio, rastrearon y capturaron mediante la tecnología drones (vehículos aéreos con cámaras, guiados por control remoto) varios puntos centrales del municipio como la Plaza Bolívar, El Calvario, La iglesia de Santa Rosalía de Palermo, la zona residencial de El Cigarral y áreas rurales, ampliadas en una impecable edición hacia límites infinitos. Finalmente, una ambientación sonora de las voces, ruidos, cacofonías y armonías de distintas áreas, fue realizada por la dupla Tarzieris-Camino, resonancia que complementó la operación simbólica de todos los ejes expositivos.


Fotografía Aerea Estudio / Tomada de Internet

De este modo, quisimos responder y extender en este pequeño ensayo municipal, las interrogantes planteadas por William Niño Araque en el proyecto Cenital: una gran empresa visual sobre la impactante topografía y los nuevos bordes arquitectónicos de la ciudad a través de la fotografía directa, huellas que abrieron desconocidas configuraciones sobre el despliegue de estructuras inéditas donde se dilataron los términos del mapa oficial por todos conocido. Desde este encuentro y en el recuerdo constante de su labor, nos convocó la necesidad de ofrecer un nuevo diálogo para esta experiencia, un periplo donde el video y el sonido (estrategias de uso común del habitante 2.0) pudieran acompañar las rutas recorridas a través de ilaciones reales y figuradas, exhibiendo reverberaciones de una actualidad que desdobla perspectivas disímiles pero comunes sobre las relaciones contemporáneas entre geografía, mapas e imaginarios: derroteros de una nueva forma (global y local) de representarnos y de imaginar ese territorio siempre cambiante que nos rodea.