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Encuentros entre líneas: los tintes colorados de Filven 2015

Filven 2015 | Foto Lucía Jiménez - El Nacional

Filven 2015 | Foto Lucía Jiménez - El Nacional

Desde el 12 hasta el 22 de marzo, el Teatro Teresa Carreño, Unearte y la Plaza de los Museos se visten de blanco y rojo. Bajo los tiendas los libros protagonizan la contienda llena de mensajes políticos como suele ocurrir en casi todos los eventos nacionales de esta magnitud

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El lunes, justo después del almuerzo, pasamos por la XI Feria Internacional del Libro de Venezuela en un intento por cambiar nuestra rutina y disfrutar de la ciudad. Como si pudiésemos prolongar el fin de semana. A esa hora, la entrada principal parecía desierta. Pocos iban y venían del teatro. Fue desilusionador por un instante pero apenas hicieron falta unos pasos hacia adentro y el ambiente se transformó casi por completo.

Adelante y a la derecha. Pasando los primeros stands y la taquilla del teatro está la sala Librería del Sur. Ahí a las 3:00 pm se presentaba Andrés Ramón Giussepe con su libro Visión petrolera de Hugo Chávez Frías, editado por Fundacredesa. La sala está llena: los presentes aplaudían orgullosos esta obra que analiza la ruta económica del difunto Presidente. Afuera, ajenos al evento, paseaban tres hombres con tamboras acompañando al público con sus ritmos afro descendientes.   

Ciertamente los espacios del Teatro Teresa Carreño, Unearte y la Plaza de los Museos son ideales para este tipo de eventos. Los pasillos del teatro son amplios así que la gente camina cómodamente, sin congestiones ni alborotos. Las universidades consiguieron participar en los espacios cálidos de Unearte y de camino a los museos, el aire fresco de estos días acompaña a los que tradicionalmente venden sus “corotos”. En la plaza, las editoriales infantiles tomaron el lugar y en algunos momentos del día aprovechan para animar a los niños con actividades del Pabellón Infantil. Casi nos olvidamos del tinte colorado que está presente por donde se mire.

Toda la feria se caracteriza por su tono político. No hay que dudarlo: las conversaciones, presentaciones y eventos especiales están coloreados por la Revolución y los procesos del “socialismo bolivariano”. Incluso la presencia de las editoriales internacionales sigue una minuciosa selección que tiene que ver con las alianzas de nuestro gobierno. Aunque la que cuenta con mayor presencia –después de la obvia, la del Ministerio del Poder Popular para la Cultura– es España con varias casas editoriales, la participación de Puerto Rico ha sido la más mencionada hasta ahora. El tema de ayer, de hoy y mañana en esta Filven es la Revolución y su alcance en las artes, en la Literatura. Eso y la Educación.

Como era de esperarse son muy pocas las nuevas ediciones. Lo que más se vende, nos cuentan en la Distribuidora Venezolana de la Cultura, son de investigación para los estudiantes, y la literatura infantil. En Siglo XXI –continuó contando– la colección Galiano se agotó en apenas un fin de semana. Y eso que ellos –los de la Red de Arte, aliados a Librerías del Sur– tienen los mejores precios. Su libro más costoso no pasa de los 200 Bolívares. Es una gran diferencia con las novelas de otras editoriales que rompen la barrera de los 1000 Bolívares en su mayoría. Será por eso que le he escuchado decir a varios: se trata de la “democratización del acceso a la lectura”. Pero, si es así, ¿no deberían todas las editoriales recibir el apoyo necesario para publicar a mejores precios?

Nuevamente nos perdemos de una Feria del Libro que se llene de debates y que ofrezca a los lectores nuevos escenarios. Esta tarde extrañamos otra vez la oportunidad de discernir en las artes. Nos conformaremos entonces con rodearnos de libros, como en los mercados de pulgas. Se puede disfrutar de un café, un helado o incluso un almuerzo completo en estas terrazas compartidas entre el teatro y el Museo de Ciencias Naturales. La tarde se volvió agradable aunque nos acompañaban siempre las nubes. Pero ya pronto comienza a menguar el sol y el metro nos espera.

Valdría la pena volver, así sea por disfrutar otro rato acompañados de libros. O por ver la presentación de la obra de la Fundación Celarg, Más de 40 años de creación cultural que celebra los 40 años de la creación del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos; o simplemente por seguir disfrutando de este conjunto cultural que en el día a día se nos hace cada vez más ajeno. Quizá valdría la pena volver, si podemos pasar por alto los tintes colorados.