• Caracas (Venezuela)

Papel literario

Al instante

Comprender la Comunicación

Gustavo Hernández Díaz / Foto Archivo

Gustavo Hernández Díaz / Foto Archivo El Nacional

“La obra de este investigador venezolano es referencia esencial para los estudiosos de la comunicación humana y colectiva desde el orden jurídico, sociopolítico, cultural, educativo y filosófico”

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Examinaré algunas premisas centrales de Comprender la Comunicación (Gedisa, 2007) de Antonio Pasquali, filósofo, fundador del Instituto de Investigaciones de la Comunicación  de la UCV, en 1974. Cabe destacar que la obra de este investigador venezolano es referencia esencial para los estudiosos de la comunicación humana y colectiva desde el orden jurídico, sociopolítico, cultural, educativo y filosófico. Sus temas recurrentes son a saber: Radiotelevisión pública y privada. Telecomunicaciones, globalización y ecología. Opinión pública y propaganda política. Derecho de la comunicación y equilibrio informativo. Ética y epistemología de la comunicación. Internet y tecnologías en sociedad globalizada. Responsabilidad social del comunicador. Dimensión moral del comunicar.

Antonio Pasquali en Comprender la Comunicación aboga por un vocabulario propio para la disciplina comunicacional, en virtud de que existe una gran confusión terminológica que tergiversa supuestos que permitan una compresión cabal de las relaciones humanas en todos los ámbitos de la vida. Se pregunta este filósofo venezolano: “¿Qué significan hoy, para un gerente, nociones como prójimo, moral, reciprocidad, código de ética, justicia o respeto? ¿Cuán hondo han calado en la colectividad –amplificadas por los medios– ciertas peculiares deformaciones terminológicas? ¿Qué oportunidades le quedan al pensamiento para re-pasar contracorriente por ese filtro deformante, para recuperar prístinos sentidos y eliminar contaminantes ruidos?”.

En esta dirección delimita un proyecto teórico muy concreto: Lograr un mínimo de acuerdo conceptual que permita realizar una lectura genuina y honesta de la realidad en su más amplio registro y complejidad. Siendo así, estos son algunas de las nociones medulares que desarrolla Antonio Pasquali en Comprender la Comunicación para “neófitos cultos”, utilizando su expresión, y que paso a comentar brevemente: El empíreo saber. Relación humana. Deontología. Ética, Morales y Protonorma. Comunicar e Informar. Derecho a la Comunicación.

El Empíreo Saber: “El saber humano es fruto de adecuadas relaciones entre el entendimiento y las cosas pensadas, y todas las cosas son comprendidas por la razón en la medida en que logramos relacionarlas con otras cosas o preceptos”. El conocimiento se produce cuando relacionamos de manera crítica nuestro campo de experiencia cultural con la realidad. El saber científico muchas veces alberga intuiciones desacertadas, prejuicios ideológicos, estereotipos que en nada contribuyen a propiciar un estricto entendimiento de la sociedad. El “empíreo pensar de la comunicación” para que sea realmente significativo tiene que deslastrarse de los lugares comunes verbales que se manifiestan en divagaciones seudocientíficas.

La Relación humana: “si es cierto que sin función comunicante no hay comunidad posible, igual certitud existe de que toda modificación espontánea o inducida en el comportamiento comunicacional de un grupo social genera cambios en el modo de percibir, sentir y tratar al otro, en el ejercicio de la relación humana y por ende en el modelo vigente de comunidad”. La auténtica función comunicante se basa en aceptar como seres humanos tanto los consensos como los disensos. Ser interlocutores en condiciones de saber-uno-del-otro implica bidireccionalidad, diálogo, reconocer el valor de la intersubjetividad y de lo multicultural.

La Deontología: “Los códigos deontológicos, muy incorrectamente llamados “códigos de ética”, persiguen el propósito implícito, en nombre de la libertad profesional, patronal, corporativa, gremial o sindical, de reemplazar con cánones internos de auto-vigilancia, la más conveniente función del ‘watch-dog’, que debe corresponder al cuerpo social y a sus instancias jurídicas, para impedir que un segmento de dicho cuerpo social pase a ser juez de sí mismo”. Deontología refiere a un conjunto de normas autorreguladoras que rigen la actividad de una disciplina o de una profesión determinada.

Sobre la Ética: “La ética, en efecto, es el intento de la razón pura por aclarar los principios supremos, universales e intemporales que recorren todas las morales concretas e históricas, por definir las categorías últimas del pensamiento puro-práctico, y por dar respuesta al por qué el hombre es un ente moral.” Según esta perspectiva, la ética es una rama de la filosofía que estudia las morales o el conjunto de reglas concebidas en la historia.

La Protonorma: Significa lo primero o lo que antecede a la norma o a la convención social de una época, “normas prácticas en su puro estado prerreflexivo, espontáneo y asistemático, de aplicación constatada; alguna normativa práctica detectada en su estado naciente o “experimental”, como respuesta del grupo de situaciones moralmente inéditas; aquellas normas prácticas de aplicación frecuente que el grupo considere ejemplares, emblemáticas, propedéuticas, fundamentales o recurrentes”, y que además puedan ser prolegómeno de una moral naciente.

Las Morales: Designan un conjunto de valores espirituales y normas de conducta que son aceptadas por una sociedad en un momento determinado, y que se nutren de “las fecundas diversidades culturales”. “La vigencia de una moral depende de su capacidad de asegurar normas de comportamiento inéditas. Cuando estas últimas sobrepasan la capacidad de respuesta de una moral, la credibilidad y utilidad mermarán indefectiblemente”.

Comunicación-Información: “Comunicación, o mensaje predominantemente comunicativo, o genuino diálogo, es aquel en el cual ambos polos sintetizan la precedente configuración arriba/abajo o causa/efecto y comparten en principio un idéntico poder emisor y receptor; es aquel que respeta al receptor sin pretender in-formarlo u obtener respuestas inducidas, sino suscitar en él una comprensión racional de ideas y hechos en ambiente de reciprocidad”. En toda función comunicante tiene que existir la intención humana de intercambiar saberes, opiniones, creencias con el fin de  establecer acuerdos mancomunados. En cambio, la Información es unidireccional: el emisor es siempre el que habla, es el que propone el discurso para que sea escuchado de manera unívoca, sin derecho a réplica o respuesta alguna.  Es causalidad porque el emisor pretende conmover, inducir y afectar al receptor para que suscriba su campo de experiencia.

Derecho a la Comunicación “El derecho a la comunicación pertenece al grupo de los derechos humanos primigenios y orgánicos como aquel sin cuyo pleno disfrute se vería el ente racional impedido de acceder a la sociabilidad en tanto que animal político, de relacionar el modo de estar-con-el-otro que más le plazca y de garantizarse el mayor grado posible de reciprocidad”.  

Pasquali menciona un elenco de fundamentos que configuran el derecho a la comunicación: Compartir el saber de manera recíproca. Libre ejercicio de saber-uno-del-otro sin que exista ningún tipo de impedimento. Idéntica capacidad práctica para que el diálogo sea posible. Libertad en cuanto a estos aspectos: acceso a fuentes de información públicas y privadas, recepción de mensajes, escogencia de código expresivo, elección de un canal y de contenidos, delimitación de los públicos perceptores. Participar en igualdad de condiciones sin dogmas que determinen la convivencia.   

Comprender la Comunicación nos enseña que el oxígeno de toda relación humana se basa en la interacción dialogante para que exista una verdadera comunidad democrática. Dialogante porque la relación humana es “gerundio dinámico”, se padece, se ama, se confronta, se respeta y se fortalece en términos morales y espirituales; a sabiendas de que en todo proceso comunicacional existen intenciones de poder construir con el otro y poder destruir e imponerse sobre el otro. La democracia, por cierto, siempre optará por la construcción y la armonía de los contrarios, nada más y nada menos.