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Carmina o revienta, una aventura del cine independiente en españa

Paco León, director de Carmina o revienta

Paco León, director de Carmina o revienta

Su director, Paco León, cuenta como la comedia narra las aventuras de Carmina para salir adelante y salvar de la quiebra la venta que regenta, planeando el robo de unos jamones

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¿Estrenar una película en salas de cine, Internet y venderla en DVD, todo de forma legal? Este es sólo uno de los retos que se planteó Paco León con Carmina o revienta a la hora de distribuir el filme con el que debutó como director. Siendo fiel a su instinto, motor principal de esta exitosa aventura, decidió que el papel protagónico de la historia lo encarnara su progenitora Carmina Barrios, quien a sus 50 años se estrenó como actriz, atrevimiento que le valió el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Málaga.

Realizada de forma express en los barrios de Sevilla, contando en su mayoría con actores no profesionales a forma de falso documental, Carmina o revienta (en alusión clara al “Lute” aquel famoso “bandido” de los años setenta) se acerca más al cine de la realidad que buscó Cassavets, en Estados Unidos, o De Sica, en la Italia de post-guerra.

Fielmente española, y como algún critico ya comentó, totalmente lorquiana en su exaltación del carácter de la mujer andaluza, esta comedia narra las aventuras de Carmina para salir adelante y salvar de la quiebra la venta que regenta, planeando el robo de unos jamones. Historia de un deprimido Sur, mucho más vapuleado por la crisis que el Norte.

Realizada con cien mil euros (capital del director) en dos semanas y usando como actores a su madre, a su tío y a vecinos y amigos de su barrio natal, aunque sosteniéndose en el pilar de su profesional y galardonada hermana María León, Carmina o revienta resultó una sorpresa tanto por su modesto nacimiento, como por su formato de falso documental que llevó a muchos de los espectadores a plantearse si la madre del director sería capaz de hacer aquellas locuras, y su hijo de de filmarlas. Sea por el atrevimiento de su historia o de su distribución lo cierto es que se convirtió en un verdadero éxito.

Estrenada en tres plataformas diferentes el mismo día y a la misma hora Carmina llegó a 60.000 visitas en Internet, a convertirse en el DVD más vendido de 2012 (70.000 copias), y 17.000 espectadores acudieron a las salas del cine de todo el país. Paco León ha podido elegir su modelo de distribución ya que su película no contó con ninguna ayuda pública.

“Cada película tiene su propia campaña –comentó León en una entrevista– lo que hemos hecho con Carmina puede que no sirva para otras películas, pero para Carmina sí.

Carmina se estrenó en veinte salas en toda España, conjuntamente con el estreno en plataformas legales como Filmin, iTunes, Google Play, Mitele, Booquo, plus.es y youzee, y en otras de video on demand como Ono, Movistar Yomvi y Playstation Network, y las estanterías de los grandes almacenes.

Para aquellos que no les suene el nombre de Paco León lo identificaran con aquella divertida imitación de la presentadora Raquel Revueltas en Hommo Zapping, que realizaba unas desternillantes críticas a las películas a estrenarse en la pantalla española.

Venido del muy sevillano barrio de Parque Alcosa en 1974 se inició en el espectáculo como interprete de danza y de allí saltó a la televisión. Ha hecho comedia, teatro, cine y televisión llevándose el reconocimiento del público que lo adora por su Luisma, de la comedia televisiva Aída.

Mucho ha dado de qué hablar esta Carmina, que borda la pobreza y los sinsabores de la vida con humor y también con amargura. Rodeado desde niño de las historias deslumbrantes de sus allegados, entre los que destaca la propia Carmina (su madre), esta película es un compendio de esa “picaresca” de esa “creatividad” a la hora de encarar la vida de una manera muy especial: la andaluza.

Hace poco el director confirmó que Carmina o revienta tendría su segunda parte. Y, por supuesto, volverá a contar con su madre y su hermana. Porque, como asegura León, muy orgulloso de la libertad que tiene a la hora de hacer sus películas: “es mi dinero, mi película y mi madre”.

A propósito de las críticas y comentarios de su opera prima, tuvimos la suerte de que el director nos respondiera algunas preguntas.  

—¿Cómo surgió la idea de Carmina o revienta?

—Es una idea que llevaba mucho tiempo rondándome e la cabeza y que nace de las cientos de anécdotas de mi madre. Yo he crecido alucinado por su mundo y sus excesos, y siempre supe que había material para una película, incluso una trilogía.

—¿Cómo y por qué decide distribuir su película tanto en Internet, DVD, como en el cine?

—No fue una idea preconcebida, pero después de sorprender (nosotros los primeros) con tres premios en el Festival de Málaga, empecé a conocer lo complicado de la distribución en España. Y buscando alternativas descubrí el alquiler on line o video on demand, plataformas como Filmin podría ser una manera barata, segura y, sobre todo, legal de consumir cine de estreno. Hice mi propio estudio de mercado en mi Twitter, que ya superaba los 500.000 seguidores, diciendo lo siguente: “Me gustaría que Carmina o revienta la pudiera ver todo el mundo por 1,90 euros en Internet. ¿La comprarías?”. Y en una hora recibí más de 1000 tuits. Todos animándome para hacerlo de esta manera. Gente que quería ver la película pero, por razones económicas, geográficas o personales, no podían verla en un cine. Entonces decidí intentar estrenar en cines, DVD e Internet, algo que nadie había hecho en España.

—¿Piensa qué Carmina o revienta es heredera de algún modo de el “neorrealismo” italiano? Lo pregunto porque esta filmada a modo de documental, usa actores no profesionales, es una historia sobre gente en grave crisis económica en un momento de grave crisis económica,  y cuenta la historia de modo no lineal.

—Sí que tiene similitudes, y es un cine que me encanta y me parece muy halagadora la comparación.

—Usted es un actor profesional, ¿qué le llevó a protagonizar su opera prima con actores no profesionales? ¿Cree usted qué es más fácil dirigir a no profesionales que a actores de escuela?

—Pensé que para conseguir ese hiperrealismo, algo verdaderamente auténtico, necesitaba a los responsables de esa inspiración. Lo que no podía suponer es que lo hicieran tan bien. Y han sido mucho más fáciles de dirigir que actores profesionales. A mi hermana María, que sí es actriz y premiadísima además, le costó mucho estar al nivel de verdad con el que trabajaba mi madre. Aprendí mucho de interpretación rodando esta película.

—¿Qué opina usted de la llamada Ley Sinde-Wert?

—Que es necesaria pero no suficiente. Creo que hay que luchar contra la piratería pero no sólo prohibiendo, creo que hay que dar alternativas de consumo legal en Internet.

—¿Cree usted qué el cine debe hacerse con contribuciones del Estado o financiado por una industria privada independiente? ¿Cómo gana más un creador?

—Creo que una industria cinematográfica basada únicamente en las subvenciones no es una industria real. Una industria privada independiente tendría que ser el objetivo. Pero creo que las instituciones tienen la obligación de apoyar económicamente a las partes más frágiles del sector cultural. Y, por supuesto, incentivar y promover la producción cinematográfica, en particular, y la cultura, en general. Justo lo opuesto a lo que están haciendo.

—El cine español ha tenido grandes directores: Buñuel, Saura, Almodóvar y Amenábar, por ejemplo. ¿Cuál es el director qué más ha influenciado su carrera?

—Como espectador todos, aunque Almodóvar y Berlanga creo que son los que mejor han retratado realidades de este país con humor, que es como a mí me gusta.

—¿Cómo ve usted el presente de la industria cinematográfica española amenazada por la crisis, los fuertes recortes de financiamiento y la espectacular subida del IVA? ¿Seguirán otras películas su modelo de producción y distribución?

—Ahora se nos avecina un momento muy complicado. Las nuevas ventanas como Internet y el dinero privado de marcas comerciales son las únicas salidas de crecimiento. Habrá que agudizar el ingenio para suplir con talento la falta de recursos. Este modelo de producción y distribución no creo que sirva para todas las películas, pero sí puede resultar una alternativa para pequeñas producciones independientes que quieran competir en el salvaje mundo de la exhibición cinematográfica.

—¿Descubrió el intento de hacer una película y no morir en el intento?

—La verdad es que no puedo quejarme de nada, desde el principio ha ido todo muy fluido. Lo de hacerlo todo tú y no tener a nadie que te diga ni te quite la ilusión es un lujo. Ahora entiendo lo del cine independiente (risas).

—¿Cuál es su próximo proyecto cinematográfico?

—Participar en una película como actor que es lo mío. Pero creo que me atreveré de nuevo con la dirección en cuanto tena algo que contar.

—¿Se ve dirigiendo un melodrama? ¿Cuál sería? ¿Y por qué?

—Creo que una buena comedia siempre tiene que su pellizco melodramático. Me cuesta no verle el lado ridículo a la realidad.