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Asamblea Comunicacional

Crédito: Gustavo Hernández Díaz / foto Archivo El Nacional

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“No se puede hablar de sociedad democrática si los medios masivos e Internet no son democráticos. El fundamento de la democracia se basa en asumir la comunicación con responsabilidad moral, intelectual y espiritual”

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Distinguidos diputados de la Asamblea Nacional:

Ustedes tienen el deber de hacer cumplir la voluntad de los venezolanos que expresaron, en los comicios del 6 de diciembre, un cambio democrático para Venezuela. A escasos días de que asuman sus respectivos escaños, 5 de enero de 2016, urge un plan de emergencia nacional de rectificación económica, política y social que atienda de inmediato problemas apremiantes como la violencia, el desabastecimiento de alimentos y medicinas, la corrupción institucional, la inflación descomunal. Tópico impostergable: la ley de amnistía para los presos políticos y el cese de la persecución política.

Esto lo tiene que entender el Ejecutivo Nacional y especialmente Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela: Sin acuerdo nacional para recuperarnos de esta crisis sin precedentes, el país será aún más invivible y con reacciones sociales impredecibles. Por lo tanto, “Legislar en materias de competencia nacional”, y “aprobar las líneas generales del plan de desarrollo económico y social de la Nación”, tal como lo establece el artículo 187 de la Constitución Nacional, solo será posible cuando entendamos el valor moral de la comunicación en la democracia.

Por todos es conocido que en estos tres últimos lustros, el Estado venezolano ha rechazado la producción de ideas para construir democracia, el respeto por el que piensa distinto. El gobierno ha soslayado también la ponderación de informaciones, argumentos, fuentes y contextos y se ha dejado embriagar por egotismos y mesianismos.

En este sentido, no se puede hablar nunca de un Estado Comunicador porque si el Estado le otorgara un genuino valor a la comunicación, la democracia no estaría atravesando su hora más menguada. Porque una cosa es contar con una gran cantidad de medios masivos sin poder de convocatoria y otra es utilizar los medios para democratizar todos los días al país.

Sin pretender un diagnóstico exhaustivo de los medios en Venezuela, pudiéramos decir que  el Estado no se comunica con sus ciudadanos por las siguientes razones:

El sistema nacional de medios públicos no se sintoniza con la diversidad cultural de la sociedad venezolana. Impera en sus contenidos la doctrina revolucionaria en formato de propaganda política. Programas de opinión sesgados, agravan la polarización, atentan contra la moral y la independencia de pensamiento.  Los noticieros le dan la espalda a los problemas nacionales y se representan en su propia ficción. Cadenas presidenciales interminables y repetitivas cuya racionalidad dominante consiste en arengar el odio hacia el que piensa distinto, se criminaliza la pluralidad informativa. Los canales oficiales apenas alcanzan 7,6% del encendido televisivo. Me refiero a Televisora Social Venezolana (TVES), Venezolana de Televisión (VTV), Vive TV, Ávila TV, Asamblea Nacional Televisión, Telesur. Incesantes cadenas y propagandas han provocado una estampida de la audiencia (49,6%) hacia la televisión por suscripción.

El gobierno ha sancionado canales de radio y de televisión. Casos emblemáticos: cierre de RCTV en el año 2007 y clausura de 32 emisoras de radio en 2009. Se ha politizado los medios comunitarios y sitios de Internet financiados por el gobierno. El gobierno impone su doctrina de intimidación y censura a través de una suerte de marco jurídico que ha confeccionado según sus intereses políticos y crematísticos. El efecto colateral de la doctrina del miedo ha sido la autocensura informativa, esto es, “los sonidos del silencio” mientras los hechos de corrupción y problemas sociales espolean a la nación.

Ante la ausencia de democracia comunicacional en Venezuela y considerando que la comunicación y la información es un requisito fundamental de los sistemas democráticos, según reza en los artículos 57 y 58 de la Constitución Nacional de 1999, creo conveniente sugerir un primer conjunto de medidas en materia comunicacional que requieren discutirse en la nueva Asamblea Nacional: 

1.- Democratizar el sistema nacional de medios públicos, lo cual significa que dicho sistema no debe no debe operar como brazo político del gobierno de turno. Una de las funciones de los medios públicos radicaría en fortalecer la conciencia democrática de los ciudadanos, en difundir programas de entretenimiento y educativos con un lenguaje audiovisual que atraiga a la audiencia.

2.- Una difusión pública con informativos y programas de opinión que dé cabida a los más variados y disímiles puntos de vista, rescatando siempre el sentido pedagógico y  orientación a la sociedad. De igual manera se debe desgubernamentalizar los medios comunitarios –alternativos para que respondan de manera genuina e independiente a las necesidades locales y regionales.

3.- Reformular el marco legal en materia de comunicación que a todas luces establece censura en los medios de comunicación. Concretamente se debe revisar estos documentos jurídicos: Ley Orgánica de Telecomunicaciones (2010), Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos (2011), Ley de Comunicación Popular, aprobada el 10 de diciembre de 2015.

4.- La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) debe ejercer funciones de orden técnico en el espectro radioeléctrico. No puede seguir operando bajo las directrices del ejecutivo nacional.

5.- Devolverle la señal a Radio Caracas Televisión (RCTV), institución televisiva que fue clausurada de manera inconstitucional en el gobierno de Chávez. También  es necesario revisar la concesión de las 32 emisoras de radio clausuradas y restablecer la señal de las emisoras que cumplan con los requisitos técnicos y legales provenientes del nuevo ordenamiento jurídico en telecomunicaciones.

6.- Democratizar Telesur y Radio Sur. Estos medios se deben a la pluralidad e independencia informativa en la región.

7.- Cese inmediato de las abusivas cadenas presidenciales. Las alocuciones presidenciales serán difundidas solo por Venezolana de Televisión (VTV) y serán anunciadas con antelación a la nación. La audiencia es quien decidirá si desea o no enterarse de la emisión del primer mandatario. Las cadenas se centrarán en una temática de interés nacional y con un tiempo limitado.

8.- Promover una ley de Acceso a la Información con el fin de garantizar el derecho consagrado en la Constitución Nacional en su Artículo 108: “Los medios de comunicación social, públicos y privados, deben contribuir a la formación ciudadana. El Estado garantizará servicios públicos de radio, televisión y redes de bibliotecas y de informática, con el fin de permitir el acceso universal a la información.”

Para finalizar, distinguida Asamblea Nacional: No se puede hablar de sociedad democrática si los medios masivos e Internet no son democráticos. El fundamento de la democracia se basa en asumir la comunicación con responsabilidad moral, intelectual y espiritual. Los medios de comunicación albergan la enorme responsabilidad de fortalecer los valores democráticos en la ciudadanía. Cualquier modelo de relación humana que se desvíe del entendimiento mutuo, que haga imperar el poder de emisión acallando a su interlocutor y anulando su experiencia, cualquier modelo interactivo que imponga el soliloquio o el mensaje en un solo sentido, afectará de manera negativa la cotidianidad y cualquier iniciativa a favor del desarrollo democrático de Venezuela.