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Aforismos del domingo: Ludwig Wittgenstein

Entre los escritos encontrados después de su muerte, los de Ludwig Wittgestein (1889-1951) son espléndidos por el modo en que la belleza del enunciado está al servicio de la profundidad. Los aquí seleccionados fueron traducidos por Javier Sádaba para Espasa Calpe

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Ninguna confesión religiosa ha pecado tanto por el mal uso de expresiones metafísicas como las matemáticas.

Mi ideal es una cierta indiferencia. Un templo que sirva de contorno a las pasiones, sin mezclarse en ellas.

No es posible guiar a los hombres hacia lo bueno; sólo puede guiársele a algún lugar. Lo bueno está más allá del espacio fáctico.

Es una gran tentación querer hacer explícito el espíritu.

El ser bueno con aquel a quien no agradas exige no sólo de mucha bondad, sino también mucho tacto.

Lo que has logrado no puede valer para otros más que para ti.

El judío es un paraje desierto, bajo cuyas delgadas capas rocosas se encuentran las masas ardientes y fluidas de lo espiritual.

¿Qué sentimiento tendríamos si no hubiésemos oído hablar de Cristo?

Nada de lo que uno hace puede defenderse absolutamente.

Una confesión debe ser parte de una nueva vida.

Es típico del espíritu judío entender mejor la obra de otro que él mismo.

¡No juegues con las profundidades del otro!

Si empleamos trucos en la lógica, ¿a quién se engaña, aparte de a uno mismo?

También los pensamientos caen a veces inmaduros del árbol.

Estoy sentado sobre la vida como el mal jinete sobre el caballo. Debo agradecer a la bondad del animal el no ser derribado ahora mismo.

No puedes no querer renunciar a la mentira y decir la verdad.

Nuestras mayores tonterías pueden ser muy sabias.

Es increíble lo que ayuda un nuevo cajón en el lugar adecuado de nuestro archivo.

Las nubes no pueden construirse. Y por ello el futuro soñado nunca se hace realidad.

Genio es lo que nos hace olvidar el talento del maestro.

Genio es lo que nos hace olvidar la destreza.

Genio es lo que hace que no podamos ver el talento del maestro.

¡No temas decir tonterías! Pero debes escucharlas.