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Aforismos del domingo: Edmond Jabés

Aforismos del domingo: EdmondJabés

“El libro de los márgenes III”, Edmond Jabés

A lo largo de la singular obra poética de Edmond Jabés (1912-1991), a menudo conformada por ciclos de varios libros cada ciclo, el uso de una expresión de carácter aforístico ha sido recurrente. En su obra pulula la frase concisa y luminosa. Los aquí escogidos, pertenecen a “El libro de los márgenes III”, publicado por Arena Libros, España, en 2006

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La verdad sólo puede ser violenta. No hay verdad plácida.

Desde siempre, lo involuntario fue, para nosotros, lo inevitable.

La violencia del libro se ejerce contra el libro: una lucha despiadada.

El infierno no es el lugar del dolor. Es el lugar donde se hace sufrir.

No hay grados en el Mal. Todo dolor es, en sí mismo, un todo. El Mal es totalidad de sufrimiento.

No comunicamos. Indicamos.

¿Puede la justicia humana en su aplicación ser tan intransigente, tan radical como la de Dios?

Nada va a nada. Nada nos viene de fuera.

El infierno y el paraíso también están en la escritura.

Un libro se hace libro a través de su zambullida en las tinieblas y de su progresiva subida al día.

El infierno es, tal vez, la imposibilidad de amar.

El silencio es total rechazo de palabras inelegibles; no su negación sino su descalificación.

Llega un momento en el que el libro se deshace de nosotros. Devuelto así mismo, deja de ser, de repente, el libro de nadie. Autor y lector se dan la espalda. Somos víctimas de nuestras creaciones.

¿Habrá una lógica del pensamiento? Esto llevaría a suponer que existe una única vía para su realización; una vía regia.

Pensamos contra el olvido.

Lo imaginario se encuentra fuera del pensamiento. La imaginación no nos da nada para pensar, pero nos lo da todo para soñar.

Triunfo cruel de la pregunta, en la soledad de su victoria.

Dios es, también, la falta de la letra.

En la palabra évidence, está la palabra vide (vacío).

Creo que un escritor es responsable incluso de lo que no escribe.