• Caracas (Venezuela)

Pablo Pérez

Al instante

Pablo Pérez

Un buen ejemplo de unidad

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En estos tiempos tan complicados que vive la oposición venezolana, lo ocurrido en las elecciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela se ha convertido en una lección que todos debemos tomar en cuenta. Es el mejor ejemplo de la unidad en la diversidad, y de la unidad hacia la victoria.

Aunque muchos crean que la elección de un gremio profesional no es un indicador interesante, están totalmente equivocados. Ese es un parámetro de lo que se puede hacer en el marco de la dura, muy dura lucha contra quienes no ejercen, sino que abusan del poder.

¿Por qué era importante esa cita electoral? Porque los candidatos de la unidad no se enfrentaron a otro sector de los ingenieros, sino a los tres niveles de gobierno rojo que se involucraron al máximo para tratar de ganar ese proceso electoral nacional. Todos sabemos lo que hace el oficialismo cuando anhela ganar unas elecciones.

En el caso del Zulia hubo una directa y grosera intromisión del gobierno regional. Pues, quien hoy dirige temporalmente, con un estrepitoso fracaso, los destinos del estado recibió una lección de dignidad de parte de los ingenieros.

De nada sirvieron las amenazas y hasta los ofrecimientos de prebendas económicas, pues salieron derrotados y además preocupados porque este proceso electoral es una clara señal del desbordado descontento que existe en la población venezolana.

Se le pudo ganar al abuso de poder gracias a la unidad alcanzada. Gracias a que se trabajó en equipo. Gracias a que unidos se plantearon, aprobaron y ejecutaron las estrategias y tácticas que nos llevaron al triunfo. Hubo la cohesión que el país nos reclama a todos los factores que formamos parte de la unidad.

Esto es un ejemplo claro de todo lo que podemos hacer para que el pueblo se sienta identificado plenamente con la oposición. El ciudadano debe sentirse acompañado por nosotros en esta hora terrible que vive el país. Debe sentir que somos como ellos, que sobrevivimos igual que ellos y que hemos perdido al igual que ellos muchos de los logros alcanzados en democracia, entre muchas cosas la útil movilidad social.

Ya en Venezuela ser profesional no es señal de prosperidad y estatus. No hay presente y mucho menos futuro. Los ingenieros, al igual que el resto de los profesionales, son una especie de sobrevivientes de la catástrofe que vive Venezuela.
Esta victoria es una clara señal de lo que podemos lograr unidos, cohesionados como equipo y trabajando para alcanzar objetivos claros. Anhelo que esta experiencia se repita en todos los niveles de la unidad.

Tenemos duras y urgentes tareas por delante, como esa misión impostergable de convencer a las clases más populares que aún creen en el oficialismo de que somos una alternativa de progreso. Que no representamos una amenaza, porque la real amenaza es un modelo que solo ha traído miseria, escasez, más inseguridad y una profunda crisis de la cual costará mucho salir.
Trabajemos en equipo. La unidad es el único camino para rescatar a Venezuela del fracaso.