• Caracas (Venezuela)

Pablo Aure

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Pablo Aure

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Aunque no logramos entender por qué muchos de los habituales comentaristas políticos no le hayan dedicado algunas líneas a ese acontecimiento, pensamos que el cambio de dueños del diario Notitarde es uno de los eventos más importantes que ha ocurrido en la región en los últimos tiempos. Mucho se ha especulado, pero será el tiempo el que juzgue. Se sospecha que el gobierno tiene la mano en esto.

Lo cierto es que seguimos sin entender ese silencio, que no lo vimos cuando se vendió Globovisión, ni tampoco cuando misteriosamente apareció de España una compañía y compró El Universal. En lo particular nos sorprendió que un exitoso comerciante dedicado al negocio de la hotelería y de la construcción, se interesara por Notitarde. Quién puede negar que los medios de comunicación están sometidos a un acoso permanente. ¡Por Dios! ¿A quién se le puede ocurrir en la Venezuela de hoy invertir en el negocio de los medios de comunicación? Solo a alguien que tenga buenas relaciones con el gobierno ¿Sí o no?  Mucho se habla –en privado– de esa negociación, pero muy poco se comenta en público. Sin embargo, es menester decir que a pesar de todo lo que pudiera haber detrás del asunto, lo más acertado ha sido la escogencia del nombre de quien funge como comprador, pues, no hay duda, goza de una alta estima acá en Valencia.

Que se entienda bien, jamás nuestra intención será reprochar la decisión de sus antiguos dueños, a quienes en lo personal y junto a mi familia les tenemos mucho que agradecer. Menos aún, pudieran entenderse estos comentarios como recriminación hacia los trabajadores de la empresa, a quienes también consideramos excelentes profesionales y nada tienen que ver con lo que los accionistas hagan.

Debemos estar claros en que en el mundo de los negocios hay que respetar la voluntad de los empresarios. Nadie sabe (aunque nos las imaginemos) cuáles fueron las razones de peso que prevalecieron para que se vendiera Notitarde. A los que critican a los vendedores les recuerdo aquel refrán criollo que dice: “puñalada en cuerpo ajeno no duele”.

 

Pacto de silencio

Aunque entre cielo y tierra no hay nada oculto, nadie nos convencerá de que los vendedores querían vender o que quien aparece como comprador estaba muy interesado en invertir tanto dinero (me imagino muchísimo) en un negocio totalmente desconocido para él.

En el encuentro donde se les informó a los trabajadores sobre la negociación, se dijeron cosas que enturbian el asunto. Por ejemplo, quien aparece como nuevo dueño dice haberse sentado con el gobierno, que le aseguró que si la línea editorial del periódico era plural les garantizaba el suministro del papel periódico. Caramba, un comprador que consulta a quien a su modo de ver será su censor “tendrá papel en tanto y en cuanto yo considere que es plural”. Ya sabemos qué significa esa pluralidad para los gobernantes actuales. Solo basta leer algún periódico de línea oficialista o ver los canales de televisión aliados o propiedad del gobierno para sacar conclusiones.

Pensamos que por lo pronto los nuevos dueños no cambiarán drásticamente la línea editorial. Pero no tengan dudas de que a medida que pase el tiempo irán apareciendo nuevas firmas para impregnar el rotativo de ese color rojo rojito que tanto agrada a los gobernantes. No creemos que sus periodistas aguanten mucho. Algunos, sin embargo, harán las consabidas carantoñas al nuevo propietario.

 

¿Beneficio de la duda?

La verdad nadie la podrá ocultar y tampoco podrán manipular la conciencia de los periodistas, porque nos consta su vocación democrática. Por esa razón, quienes eventualmente pudieran haber pretendiendo ver en Notitarde una oportunidad para atornillarse en el poder, o asegurar una especie de inmunidad, cuando irremediablemente tengan que abandonarlo, siento decirles que están subestimando la inteligencia de los lectores. Nos han increpado diciéndonos que hay que concederle el beneficio de la duda, pues a ellos les contesto: ¡yo no tengo ninguna duda!

 

Suntuario ruleteo presidencial

Cambiando de tema, es oportuno referirnos al hecho de que la semana pasada el presidente Nicolás Maduro hizo un breve toque en Venezuela para cumplir con algunos días de mora el deber constitucional de presentar ante la Asamblea Nacional su memoria y cuenta, la cual devino en una larga perorata. En esa alocución no hubo ni memoria ni mucho menos cuentas, solo insultos que ya se han convertido en lugares comunes. No anunció ninguna medida, pero sí escurrió el bulto de su fracaso. Tampoco se refirió a la inseguridad. La escasez y la inflación siguen siendo, según él, las armas que utilizan los apátridas para derrocarlo. Después de confusas y repetitivas explicaciones y encallejonado por la grave crisis económica por la que atraviesa el país soltó la siguiente perlita: “Dios proveerá”, vaya que lo único que le faltó fue aderezarla con la expresión “sálvese quien pueda”.

Así las cosas, y tres días luego de haber hablado de la crisis y de los fantasmas golpistas que lo acechan, Maduro “muy dolido” con la muerte del rey de Arabia Saudita emprendió nuevamente ese largo recorrido para darle el pésame a los familiares del monarca árabe. No entiendo cómo hablar de recortar los gastos suntuarios y al mismo tiempo realizar ese tipo de viajes. Ya había viajado para visitar los lugares más apartados de Venezuela, ahora regresa a un país que hace menos de diez días había visitado. Ni que Maduro hubiese tenido una amistad de toda la vida con ese mandatario lograría justificar su presencia nuevamente en Arabia Saudita y menos en las condiciones financieras en que se encuentra nuestro país. ¿Qué carrizo harán nuestros diplomáticos en esos lugares, que no son capaces de representar a Venezuela en los funerales del rey? Pareciera que hay alguien en el gobierno que prefiere mantenerlo lejos, fuera del país, en una suerte de ocupar un puesto que no le corresponde. Por cierto, es curioso que a Diosdado Cabello no le guste viajar.

 

Aunque usted no lo crea

¿Se acuerdan de que a principios de diciembre del año pasado se incautó un camión con varios millones de dólares en Puerto Cabello? Así lo reseñó El Universal del 8 de diciembre: “Funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) incautaron una remesa cuyo monto se estima entre 8 y 10 millones de dólares que estaban ocultos en el interior de la plataforma de un camión propiedad de la empresa Bolivariana de Puertos que se encontraba aparcado en el muelle 25 de Puerto Cabello”. Pues bien, el viernes pasado en el portal web del Ministerio Público se dio a conocer lo siguiente: “Ministerio Público acusó a Arquímedes José Rondón (49) por su presunta vinculación con la cantidad de 4 millones 204 mil 813 dólares, divisas encontradas en un camión que venía dentro de una embarcación proveniente de Estados Unidos”. Aquí en el país ocurren cosas inexplicables. ¿Cómo es eso de que el camión tenía aproximadamente 10 millones de dólares y ahora aparecen acusando a un ciudadano por su vinculación con solo 4 millones?, ¿a manos de quién fueron a parar los otros 6 millones de dólares?

 

Nota luctuosa

Mi sentimiento de pesar para con Graciela Wadskier, Claudia, Carmen Cristina, Graciela y Rafael Enrique Casal Wadskier, esposa e hijos del doctor Rafael Enrique Casal, quien el sábado pasado partió hacia el espacio sideral. El doctor Casal, ciudadano de bien, catedrático de lujo siempre le tendió la mano al necesitado. Llevó sus alforjas repletas de sueños libertarios, acariciaba obstinadamente la urgencia del reencuentro y la reconciliación nacional a través de un proceso constituyente. Fue un buen amigo, hombre de mucho temple, demócrata de vocación, perseverante en sus luchas, con ideas firmes e inquebrantables, solidario como el que más. Así fue él y así siempre será. Lo extrañaremos. ¡Apretado abrazo en la eternidad, maestro!