• Caracas (Venezuela)

Oscar Lucien

Al instante

De cumbre en cumbre

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

1. “Los presidentes de cumbre en cumbre y los pueblos de abismo en abismo”, sentenció en una oportunidad el Comandante galáctico para cuestionar la utilidad de los encuentros entre presidentes, los cuales, en su criterio, se diluían en apretones de manos y obsequios protocolares, y poco aportaban en beneficio de los pueblos representados. Proclamaba esta sentencia a cuatro vientos pero, ciertamente, nunca faltó Chávez a ninguna de estas citas, regionales o mundiales. Y, paradójicamente, una de las cumbres de las Américas más notorias en la que estuvo presente es recordada no por los acuerdos o declaraciones de interés hemisférico, sino por el célebre: “¿Por qué no te callas? del por entonces rey de España, don Juan Carlos de Borbón.

Se convoca ahora, en 2015, la VII Cumbre de las Américas con una agenda formal muy precisa en temas de salud, educación, seguridad, migración, energía y medio ambiente, asuntos fundamentales que demandan una valoración de lo que se ha hecho y, sobre todo, de lo que falta por realizar por cada país y mediante compromisos regionales, para alcanzar las metas del milenio.

Maduro se ha hecho el sueco con la abjuración de su papá galáctico. Fuera de que en este 2015 los meses iniciales los invirtió en una improductiva y onerosa viajadera, se ha desvinculado totalmente de los temas esenciales de la cita hemisférica para dedicarse a una intensa campaña propagandística contra el presidente Barack Obama por un decreto propio de la administración de Estados Unidos contra un grupo de funcionarios venezolanos acusados de violación de derechos humanos y de haber cometido actos de corrupción.

2. El intenso y costoso operativo de propaganda de Nicolás Maduro para promover la derogación del decreto de Obama a través de una masiva campaña de recolección de firmas que no solo ha repercutido en ausentismo laboral en oficinas públicas sino en un repudiable mecanismo de chantaje y de intimidación, ha tenido un cierto eco internacional al nutrirse del antiamericanismo que prevalece en América Latina. Pero el propósito real de esta campaña es ocultar la vertiginosa caída libre de la percepción positiva sobre la gestión de Maduro y busca, como en su momento lo hizo la dictadura de los milicos en Argentina con la Guerra de las Malvinas, la galvanización de los venezolanos en torno a la figura del “hijo de Chávez”.

El decreto de marras, el cual muchos analistas consideran una “gaffe” del gobierno norteamericano, no representa en efecto ninguna amenaza para Venezuela. Calificados voceros de la administración Obama han insistido en puntualizar que se trata de un protocolo que responde a una formalidad administrativa interna y que la medida punitiva está claramente dirigida a muy precisos funcionarios que han cometido actos de corrupción y de violación de derechos humanos. El decreto de Obama, insisto, ha sido utilizado para avanzar, amparados en una retórica nacionalista y de defensa de la soberanía supuestamente mancillada, una operación política de agrupamiento interno y de movilización de inocultable aliento electoral.

La oposición democrática no ha sido muy asertiva para evitar el chantaje oficialista. En este sentido, la declaración del canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, es muy oportuna: “Los derechos humanos es la única materia en la cual la no injerencia en los asuntos internos no es válida”.

3. La comparsa montada con la recolección de firmas y la búsqueda de la solidaridad latinoamericana para una Venezuela supuestamente amenazada habrá hecho perder una valiosa oportunidad para sacar mejor provecho a la cumbre regional. Son demasiados los problemas que acumulamos los venezolanos en salud, educación, seguridad, para solo citar algunos de los temas en la agenda de esta cumbre. Ayer leía con tristeza que más de 13.000 médicos venezolanos se han ido del país. Pero Maduro ni pendiente de estos asuntos. Acudirá a la cita regional para intentar doblegar a Obama con su campaña por la derogación del decreto. Mientras, los más pobres en largas colas en búsqueda de alimentos, del timbo al tambo para conseguir medicinas. Con la resonancia del show de la firma se esconderá el fracaso del gobierno de Maduro en las metas del milenio. Y, hoy, más que nunca, la célebre frase brilla con particular esplendor para calificar el proceder de Maduro: “Los presidentes de cumbre en cumbre y los pueblos de abismo en abismo”.