• Caracas (Venezuela)

Oscar Lucien

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Oscar Lucien

Pirelli en la mirada de Helmut Newton

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Un esplendido ejemplar de colección nos presenta Pirelli para este 2014, dentro de su ya célebre oferta anual de almanaques de glamorosos desnudos. El calendario que celebra cincuenta años de desnudos de hermosas modelos retratadas por reconocidos fotógrafos, suma ahora a su apreciado acervo al célebre Helmut Newton destacado por un erotismo más irreverente y conceptual. La propuesta para este 2014 quizá decepcione a muchos fieles al tradicional almanaque porque por primera vez no sólo se encontrarán con la presencia explícita de la marca sino porque en esta oportunidad las modelos aparecen menos descubiertas aunque en situaciones marcadas por la personal visión del erotismo de Helmut Newton. Las fotos tomadas por Newton, en parajes italianos durante 1985 fueron descartadas por problemas de producción para la edición prevista de 1986. Modelos en poses o ¨situaciones¨ sugerentes, con prendas de vestir muy ajustadas o contrariamente ropas sueltas que anuncian provocativos senos o nalgas y piernas desnudas testimonian del erotismo propio del fotógrafo de origen austriaco.

El calendario es una suerte de contrapunto entre mujeres en ropa casual, desaliñadas podríamos decir, en tareas rutinarias que hacen explícita la presencia del producto, los neumáticos Pirelli, y otras más rebuscadas, marcadas por el gusto exquisito y la elegancia newtoniana. Difícil describir imágenes que requieren la presencia del imaginario y la inversión personal en su disfrute pero “esto es lo que hay”, para guiarnos en el 2014. Por ejemplo enero nos muestra una suerte de “Jane de la selva” encaramada en una llanta que cuelga de un árbol a la manera que los niños suelen usar para columpiarse: un hombre la observa en los arbustos cercanos. En febrero, una mujer elegantísima, vestida de negro, con un vistoso escote avanza al encuentro de un caballero, igualmente elegantemente vestido, parado junto a un vehículo en cuyo primer plano destaca la rueda delantera. En marzo, una joven escasamente vestida parece sobrevivir a un naufragio amparada en una “tripa” de neumático. Abril nos deleita con una chica en ropa casual, descalza, con el vestido recogido, los pechos semidescubiertos, que muestra sus imponentes muslos recostada de una inmensa llanta, presumiblemente de un gran tractor o gandola.

En mayo, la escena es el transporte de un carro de carrera. Una modelo elegante, de voluminoso trasero delineado en su ajustada falda negra, de grandes y hermosos senos presos en su semitransparente blusa blanca, se apoya, curvada sobre la llanta Pirelli, mientras el piloto enmascarado a la entrada del camión de transporte la observa estático. Contrariamente, en junio entra en escena una “campesina” italiana en vestido floreado, con tirantes sueltos a un centímetro de la desnudez, en la concentrada faena de llenar el tanque de gasolina de un vehículo.

En julio, una dama de elegante traje negro, súper corto, que deja al descubierto sus hermosas y bien delineadas piernas se aproxima cargando una maleta al lujoso auto deportivo que la espera con la aerodinámica puerta delantera levantada, cual nave espacial. Agosto es el escenario de una escena rutinaria de de paseo en campiña: vemos a una joven de espalda, de diminutos “short pants” que más que cubrir muestran sus redondeados glúteos, que camina distraída cargando una bicicleta de luminosas ruedas metálicas.

Septiembre. Una chica con camisa abierta, brassiere al descubierto, se acaricia candorosamente un seno sentada al lado de una motocicleta. Llegamos a octubre con una curiosa escena de despedida, de típica sensualidad newtoniana: la mujer de espalda, vestido negro de dos piezas, de tacones puntiagudos, se muestra en el primer plano al lado de un vehículo con la puerta abierta. Al fondo, otra joven de vestido más casual, ligeramente fuera de foco, la espera como dispuesta a partir.

En noviembre, una elegante modelo de traje negro corto y marcado escote, camina descalza con tacones en la mano como escapando de una situación ocurrida en el motorhome que deja atrás. Finalmente, diciembre cierra el año con una chica en un sembradío típicamente toscano, que se cubre del sol con el antebrazo mientras con la otra mano sostiene unos turgentes senos que parecen escapar de su blusa. Al fondo, el escorzo de un tractor y su imponente neumático.

En resumen, las fotos del calendario Pirelli 2014, parecen más un retazo de fotogramas sueltos de películas que de poses codificadas de modelos ante el fotógrafo. Hermosas fotografías en blanco y negro, que sirven a su vez de homenaje a Helmut Newton y su particular mirada de la mujer y del erotismo.

Quien pueda hacerse de uno, disfrutará, literalmente de un ejemplar de colección. Feliz 2014.