• Caracas (Venezuela)

Oscar Hernández Bernalette

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Los mareístas

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Disidencia del PSUV. Se conceptúan socialistas. Los entiendo como una corriente honesta, asqueados al igual que millones de opositores de ver como una minoría  se ha enriquecido estafando a la nación. Por un lado, servidores públicos, y por el otro “empresarios” de nuevo cuño que en su mayoría han descapitalizado al país en alianza con los primeros.

Como nunca antes se percibe que este Estado está envuelto por la corrupción. La cultura de la viveza, de la riqueza sin trabajo y la rapiña de los bienes colectivos está a la orden del día. Hay tres cosas difíciles de encubrir, los bajos salarios de nuestras burocracias, la tos y la riqueza mal habida. Es precisamente una de las demandas que hace este grupo opositor, que se evalué cómo pueden muchos de los funcionarios vivir con la opulencia que demuestran a pesar los bajos salarios. Para que nuestros lectores en el exterior lo entiendan, en la nomenclatura el ingreso promedio de un funcionario público está aproximadamente entre 30 y 100 dólares mensuales.

Entonces, no es difícil deducir el uso de posiciones privilegiadas para beneficiarse del Estado. Pocos países tienen, por ejemplo, un tren de conductores y guardaespaldas al servicio de la “nomenclatura” como en Venezuela. Marea Socialista aspira a que se auditen los fondos públicos, a los empresarios de nueva estirpe, bancos y funcionarios. Sin embargo, mucha responsabilidad tuvo su líder espiritual de que la nación llegara a esta orilla al debilitar las instituciones y al manejar los dineros públicos a su antojo. Desató los demonios de la avaricia.

Ojalá que esta nueva organización política logre rescatar los sectores honestos de esa izquierda y que no les baje la marea antes que puedan dar una contribución al exigir que se investigue a los irresponsables que han malversado los dineros de la nación y mutilaron los sueños de honestos que se sumaron a las filas del denominado proceso. Una cosa es que un proyecto fracase por las ideas y otra por culpa de la corrupción.