• Caracas (Venezuela)

Oscar Hernández Bernalette

Al instante

Oscar Hernández Bernalette

Si el gobierno escuchara

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Si la confrontación es el vehículo que requiere el gobierno para tratar de tapar las graves dificultades por las que atraviesa, entonces solo demuestra que no tiene interés en buscar soluciones.

La mayoría de los analistas internacionales tienen dificultades para entender cuáles son los beneficios que cree obtiene Miraflores con tan dislocada estrategia. Faltan algunos eslabones para deducir la lógica de tal conducta. La persecución a dirigentes opositores y la detención de  alcalde metropolitano prenden las antenas internacionales y revierte toda suerte de trabajo propagandístico que la Cancillería trata de llevar fuera de nuestras fronteras. La reacción internacional ha sido elocuente y la actuación del gobierno torpe con un discurso trasnochado y acusador de imperios que poco eco genera en estos tiempos.

La crisis económica no se puede camuflar, pues la gente la vive todos los días. El comodín de Estados Unidos como responsable de todas las tragedias perdió resonancia. El país pareciera agotado y en un proceso autodestructivo que no tiene ningún sentido, pues la nación necesita sindéresis para salir de esta  angustiosa situación.

Radicalizarse genera ruido, pero no dará resultados. Maduro debe desatender a sus radicales, escuchar otras voces del chavismo y reconocer que existe un país opositor con derecho de criticarlo, plantearse opciones constitucionales para superar la crisis y exigirle que cambie el rumbo de la conducción del país.

En definitiva, es para su beneficio. Con el documento propuesto para transición han generado tal escándalo que lo  que demuestran es desesperación. Cualquier sector político tiene derecho de hacer proyecciones para el futuro en un marco constitucional y democrático.

El problema con quienes gobiernan es que se han acostumbrado tanto al poder que no se ven en el futuro sin las facilidades que abusivamente se han atribuido. Cuando se gobierna se trata de contribuir a hacer el bien común y mantener en paz a la nación, eso precisamente lo que no se percibe en este país suramericano.

En Venezuela seguimos en una tormenta sin pausa.